Hola chicos, Me llamo Gerardo tengo 18 años recién cumplidos, soy de piel moreno poquito claro, tengo buen cuerpo para mi edad por el deporte que práctico, tengo unas piernas anchas pero formadas y un culo bastante grande diría yo pero no gordo esta formado también, pero en sí soy delgado, mido 1,73, y me atrevo a contar mi historia en esta página tan buena, espero le guste.

¿Qué podía hacer a las 9 de la mañana solo en mi casa?, últimamente me ha dado curiosidad el tema del punto G del hombre que queda en el ano y que el hombre siente mucho más placer por el ano que por el pene.

Entonces como ese día estaba sólo, quería sentir esa sensación por el ano, entonces yo me desnude todo, me senté en la silla con las piernas abiertas y puse un porno gay de tendencia «Old and teen» es decir «maduro y jovencito» y veo que el maduro oso le chupa muy bien el culo al jovencito flaquito.

No se como pero me calentaba pensaba que yo era ese flaquito y poco a poco se me paraba mi pene y también le daba pequeños círculos con mi dedo al huequito de mi ano, y ufff cada vez me calentaba más y más hasta que decidí meterme un dedo y estalle de la excitación, gemía gemía, me sentía como una hembra pero quería más, necesitaba más!.

Entonces me metí 2, 3 hasta 4 dedos me metí en mi anito, hasta que estalle y mi semen salió disparado termine exhausto, y así pasaron todos los días pero lo hacía en mi cuarto a solas para que nadie me viera.

Hasta que un día me decidí experimentar con un hombre maduro porque pensaba que hacerlo por primera vez con un maduro podía ser mejor porque tenían más experiencias y así me gustaban más, entonces me conecte en esas páginas de chat gay, y me llegaban muchos mensajes pero casi todo earn jóvenes entre 18 a 25 años y yo decía: «muy joven para mi»

Hasta que al fin me escribió un maduro de 36 años era de piel blanca, media según el 1,80, era muy fuerte tenía unos brazos músculos, era perfecto, y nos hablábamos por mucho rato hasta que nos dimos nuestro número telefónico para cuadrar bien el día, porque el decía que ya tenía experiencia de coger algunos culitos vírgenes y eso para mi era mucho mejor, entonces cuadramos para el día siguiente de vernos en un parque que nos quedaba cerca, yo estaba ansioso por conocerlo y sentir la primera verga en mi culito, entonces todo ese día me la pase masturbandome por el ano ufff que rico. prácticamente ese día no pude dormir por las ganas que tenía que llegara el día.

Llego el día más esperado yo estaba ansioso, entonces le pedí permiso a mis padres que iba a salir un rato para el parque a jugar(jeje sii a «jugar»…) y ellos aceptaron sin ningún problema ya que yo era un chico responsable y no me metía en ningún problema, me puse una playera normal de color gris y un short que me marcaba bastante mis nalgas, me puse unas medias normales blancas que me llegaban al tobillo y unas converse blancas, estaba listo.

Me fui caminando y lo andaba buscando y vi un hombre sentado en las sillas que están en el parque, estaba sólo y pensé «¿será el?» Yo estaba nervioso por preguntar o no, hasta que agarré valor y pregunte:» disculpé ¿usted es Carlos?» (Si así se llamaba el hombre que me contacte por chat) y el me responde: «tu debe ser Gerardo ¿no?»

LO MÁS RECIENTE

Y yo asentí con la cabeza y el me abrazo con todas sus ganas, mi cabeza estaba en su pecho mientras yo lo abrazaba, duramos así un buen rato, yo ya me sentía avergonzado porque estábamos en el parque y varias personas nos miraban extraño, durante ese abrazo me agarro las nalgas fuerte hasta que se me fue un gemido y me dijo al oído, «vente perrita, sígueme que te voy a cojer» yo sentí por dentro como una electricidad que me recorrió todo el cuerpo, me puso a millón que me dijera eso.

Entonces lo seguí y nos montamos en su carro, mientras el manejaba me tocaba las piernas, y yo no podía más quería tocar esa verga que se le notaba por encima del pantalón, y la agarre bien fuerte y la comencé a tocarla y el me decía: «bien perrita vas bien»

Yo iba a sacar su verga de su pantalón pero me dijo que no pero enseguida paró el vehículo en una esquina de una calle y me comenzó a besar apasionadamente, me metía lengua hasta la garganta era un beso muy excitante para mi, yo más aún le tocaba la verga con más excitación, nos separamos del beso por falta de respiración.

El me dice que ya llegamos a casa, y el me abre la puerta de su carro para yo salir y yo le digo «Gracias» y cuando voy caminando a su casa me pega una tremenda nalgada y lo mire con una sonrisa picara, entramos a su casa y me cargo como si no pesara nada y me pega a la pared mientras tengo mis brazos en su cuello y mis piernas entrelazada en su cadera mientras nos fundimos en un beso exquisito, quería más y más, el tenía sus manos por de bajo de mis nalgas, duramos así como 30 minutos, el me baja y me pone de espalda.

Yo me inclino un poco para que vea mejor mis nalgas, entonces el se agacha quedando a la altura de mis nalgas y me comienza a dar unas nalgadas por encima del short y eso a mi me producía una excitación inmensa, yo le decía: «más más nalgadas por favor, maaas» y el me decía: «uuyy aquí como que tenemos a una perrita que le gusta que le den nalgadas», luego el me quito el short de un solo jalón quedándome nada más con el bóxer puesto que me quedaba muy pegado, y me dice:

«Uf perrita tienes unas nalgas preciosas» luego siento que él restriega toda su cara en mis nalgas y yo hago un movimiento con mis nalgas y caderas para que las sienta mejor y el me dice: «qué rico perrita»

Luego el me voltea y me hace agacharme para quedarme frente a frente con su verga que todavía estaba en el pantalón, lo sacó desesperadamente y cuando lo suelto de tu bóxer salta como un resorte y uff una verga de 18 cm y un poco gruesa.

Quería comérmela toda pero quería hacerlo sufrir un poco, así que primero puse mi boca cerquita de su verga y le pase el aliento, le daba un toque con mi lengua en la cabeza de su pena, le daba pequeños besitos en todo su verga mientras masajeaba sus bolas y el me dice «Ayyy metetela de una vez en tu boquita perra»

Duré así haciéndolo sufrir como por 10 minutos hasta que no pude más con la excitación y me la metí en la boca, trataba de metérmela toda en mi boca pero no podía era muy grande, yo hacia pequeños ruidos como que «mmm mm mmm» cada vez que me la metía en la boca y lo masturbaba al mismo tiempo.

Lo seguí haciendo porque la cara de mi hombre era de puro placer, estaba ido, de pronto el pone sus manos sobre mi cabeza y los presiona hacia adelante para poder tragarme toda su verga, me producía deliciosas arcadas, yo escupía su verga para volvermela a meter.

El me levanta y me besa muy rico, me chupa mi lengua, a mi nunca me hicieron eso pero me encanto, me puso de espalda de nuevo, me inclinó un poco y se agachó a la altura de mis nalgas pero está vez si me quitó el bóxer de una sola jalada y quedo mis nalgas al descubierto, me las abre con sus manos gigantes y siento su lengua queriendo meterse por mi huequito de mi ano.

Qué sensación tan ricaaa, yo gemía gemía como una perra en celos, yo le presionaba con mis manos en su cabeza para que no se despegara de mi culito, yo le decía: «así asiiii papii, sigue por favor sigueee» y el cada vez lo hacía más y más rápido hasta que solté un orgasmo que creo que se escucho en toda la calle, ya mi culito pedía verga a gritos y yo también quería

Se levanto y me cargo a su cuarto como si fuera su mujer, me tiro a su cama y se desvistió completo, mientras que yo me ponía en perrito en el borde de la cama para que me diera verga sabrosa, y el sin pensarlo dos veces se puso detrás de mi y comenzó a hacerme sufrir porque agarraba su pene y lo pasaba por todo el borde mi huequito pero sin entrar y dios, me estaba matando, yo le decía: «Ayyy papiii métela yaaa, metemela todoo de una vez, quiero sentir tu verga!!»

Estaba rojo de la excitación y así estuvo como por 15 minutos hasta que de pronto me la mete todo de un solo golpe, yo quede en blanco, estaba ido, sentía un dolor gigante, no sabía que decir, y el me dice: «Shhh no digas nada nene, se que te duele pero ya de te pasara» y yo asentí con mi cabeza suavemente, el se quedo inmóvil como por 5 minutos hasta que ya poco a poco se me fue el dolor y yo mismo comencé a moverme de detrás para adelante para sentir su verga.

Mi hombre se dio cuenta de eso y comenzó a darme por ese culo, cada vez me embestía más y más rápido, yo gemía como una perra en celos, y encima me da fuertes nalgadas que me encantan, el me decía: » uy perrita serás mía, solamente mía, te voy a cojer todo lo que me de la gana, ¿estas de acuerdo perra?»

Y yo respondí: «si papi cojeme lo que tu quieras pero no pares por favor, seré tuya solamente tuya papi» así estuvimos como por 25 minutos hasta que cambiamos de posición, el se puso boca arriba en la cama y yo me puse encima de el metiéndome su verga en mi culito.

Yo brincaba subía y bajaba todo de una vez, yo sentía que estaba en el cielo, luego pare un momento y lo comencé a cabalgar bien rico y sabía que lo estaba haciendo bien porque la cara de mi hombre era un poema, comencé a darles movimiento de cintura, y creo que le gusto, cuando estaba haciendo eso yo mismo me daba fuertes nalgadas, me encanta que me den nalgadas, y me dice: «puta ya me vengo ya me vengo, te voy a preñar putaaa» y yo le digo : «sí papi preñame, echa toda tu leche dentro de mi, lo más dentro posible papi».

Yo comencé a cabalgarlo con movimientos cada vez más fuerte para que se viniera porque yo no aguantaba más hasta que me presiono hacia abajo y pfff, siento como tres chorros de leches dentro de mi que explotan, quede sin palabras en esa sensación que te terminen dentro del culito, quedamos exhausto uno encima del otro y nos dábamos pequeños besos.

TÚ TAMBIÉN PUEDES PUBLICAR TU RELATO

Escríbenos a redaccion@relaroticos.com  o da clic aquí y llena nuestro formulario. Puede ser anónimo o con tus propios datos para que más personas te contacten.

¡Comenta! (No es necesario registrarse, solo escribe el comentario y da ENVIAR)