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Deslechando a Raúl, mi primo

«No mames, esta bien buena la vieja y yo que ando bien caliente… te imaginas casi 20 días sin coger y para acabar, llegó y mi vieja no está, son mamadas».

Luis, mi alumno universitario

Me incorporé de mi cama, me senté en la suya tratando de sobarle la verga, cosa que de entrada él se resistió y se cubrió con las manos.

El sacerdote de mi pueblo

Fue entonces que simplemente le dije que quería confesarme porque había tenido muchos deseos impuros y el cura me preguntó que tipo de deseos había tenido, entonces le dije que siempre soñaba con tener sexo con él.

El lechero cuñado de mi padrastro

Cuando entramos a la habitación no soportamos más y comenzamos a besarnos, me encantaba como él me besaba y me trababa ya que lo hacía con mucho amor y de una forma delicada.

Soy la novia de mi hermano

«Espera, me duele, no te muevas» le dije a mi hermano mientras me contestó «Tengo que quitarte, no podemos hacer esto Dany, somos hermanos. Si papá nos ve así me matará junto contigo…»

Soy el cachorro de mi tío León

Yo comencé a querer llorar y parece que eso le excitó ya que me dijo «Venga, pues, pero esto jamás se lo digas a nadie y no se va a repetir».

Historia de un taxista: el chico del gym

Carlos comenzó a penetrarme de a poco, sacando y metiendo cada vez más profundo pero cuando entro completamente su delicioso falo de 19 cm comenzó a cogerme como una perforadora, su excelente estado físico le daban una resistencia asombrosa.

Me cogieron en plena gasolinera

Efectivamente, paramos en la gasolinera para poner combustible e ir al baño, y ahí lo iba a ver, entraron mis hermanos, salieron y me quedé solo adentro

El maestro nuevo de la escuela

El profe fue se sentó a mi lado me dio el examen y comencé, el no se movía de mi lado y sin mentir yo estaba mas concentrado en el que en la prueba. Tras unos minutos ya estaba que temblaba y él me pregunto qué pasa y pues le dije que nada…

Los chacales del taller de bicicletas

Me empezó a preguntar si tenía novia y todo el rollo, yo me puse un poco nervioso y sin esperármelo me empezó a decir, tocándose el bulto, que si le ayudaba, me sacó de onda y le dije que si él no le decía nada a nadie si le entraba, yo ya me había calentado bastante.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.