Categoría:

Mi compañero seminarista

 Todo era silencio. Sólo se oía en mi habitación el tic tac de mi reloj despertador, innecesario, porque siempre me espabilaban las campanas grabadas de San Pedro, o algún coro gregoriano de monjes europeos… Creo que dormía levemente cuando el Leer más

Publicado en: