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Oso tapatío

Yo creí era por los movimientos del camión, algo accidental, después repagaba su bulto a mi mano y sentí su erección, eso me despertó el libido, no mentiré, empecé a mover mi mano, y sentía como crecía su miembro aun por debajo del pantalón.

Cruising at gym

Yo comienzo a descargar el agua acumulada cuando de pronto siento una mirada. ¡Si! Al otro lado estaba el chavo haciéndose un poco para atrás. En eso volteo, mis nervios a punta, y él voltea a verme y ya se me había parado. Volteo a verlo nuevamente y se hace un poco más para atrás, permitiéndome ver cómo se la está jalando.

Me ganaron las ganas de follarme a mi papá

El morbo me ganó y sin querer ya estaba tocándolo mientras mi mente me decían que no pero mis manos que sí y es que su olor a macho,  a sudor, a borracho, todo me volvía loco y olvidándome de mi mente empecé a chuparle el culo
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Las regaderas de la universidad

Cuando ya me estaba quitando la ropa para meterme a bañar vi que entraron otros 2 chavos del taller de karate y al parecer ya se conocían; cuando me vieron me preguntaron si sabía si había agua caliente, les dije que no porque aún no me metía.

Comprando chavitos musculosos

—Oiga patrón, ¿y por cuánto me va a salir todo esto del gym y el entrenador?—. Me preguntó —No tranquilo, solo quiero algo a cambio Hernán. ¡Quiero follarte!—. Le respondí de una manera serena, tranquila y denotando seguridad.

Asistiendo a mi roomie lesionado

Mi compañero de piso, Cristóbal, había tenido un accidente con la moto y le habían tenido que ingresar debido a las contusiones que se llevó. Por suerte las más graves eran sólo dos fracturas. El principal problema era que las dos escayolas le inutilizaban ambas manos por lo que pasó a ser totalmente dependiente, apenas podía comer solo al principio.

Dos primitos

Fue cuando aproveché el momento que él pedía a gritos que le mamara la verga, así que fui metiendo mi mano debajo de su shorts, luego su trusa y pude sentir todos los pelos que traía.

Aquella vez con mi primo

Pero para mi sorpresa, siento que se pone de lado y me empieza a agarrar las nalgas y se me acerca y me pone ese gran pene contra mi culito y lo siento apuntándome y en ese momento me puse de nuevo a mil.

El hermanito de mi novio

Su calzón blanco está a reventar, un pequeño trozo de su pene sin circuncidar está saliendo por el resorte. «Estoy muy caliente», me dice mientras que yo le quito la ropa y le empiezo a chupar el pene, muy suave aunque siento que no va a durar mucho.

Los mecos de mi tío Camilo

Mi tío se bajo el short hasta las rodillas dejando ver su enorme verga que estaba en reposo, para mi era enorme, pero me gustaba, era el primer pene de hombre que veía en mi vida, tenia muchos pelos y una cabecita rosa.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.