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Con el ejército de salvación (1)

Él me dijo que no me asustara, que era un simple juego que podríamos disfrutar los dos y que ya muchos lo había jugado que no era nada malo, me dijo que me acercara y como mi cuerpo no se movía él se acercó y tomó mi mano y la puso en su picha.

Recuerdo de la infancia

Es raro por que él no tiene relaciones con algún otro hombre y no recuerdo cómo empezamos con todo esto. El caso es que cada que ponedemos él viene a mi casa y cojemos.

Con olor a v3rga

Me era familiar ese olor, yo mismo lo había sentido muchas veces en mi persona, al terminar una larga jornada de trabajo, sudado, en mi jugo, y a punto de meterme a bañar.

Recogiendo desamparados

Obvio me asusté, pero la verdad es que si hay algo de lo que disfruto, no es tanto en el tamaño de la verga, si no en lo tiesa que pueda ponerse y ese chico estaba durísimo por lo que me prendió cañón.

Perdí la virginidad

Me dijo «aguántala, querías verga ahora aguántala» mientras yo sentía un dolor y placer a la misma vez y sin avisarme me la dejó caer toda de golpe pudiendo sentir sus huevos rebotando en mis nalgas.

La primera vez con mi primo David

Mi pene estaba tan duro que me dolía y David me acariciaba mis testículos, nalgas pecho, y cuello. No habían pasado ni dos minutos cuando le dije que parara, ya sentía que mi orgasmo estaba cerca.

Pasivo en silla de ruedas

Desde muy joven siempre he sido una persona muy caliente y descubrí lo que era la masturbación. Nunca he tenido problema para explorar mi sexualidad y siempre he gozado de mi cuerpo y las sensaciones que provoca el tocarme a mí mismo.

Hetero caliente by @jorge25_s

Nos quedamos unos dos minutos callados y me dijo que si me había gustado lo que vi y yo dije que si, nos volvimos a quedar callados y en lo que yo seguía haciendo como que buscaba algo, él se sacó la verga y la puso frente al escritorio, yo me hice el que no vi, como no hice nada la puso sobre mi mano, y me dijo que la agarrara.

El amigo de mi hermano

Mientras estábamos en la reunión no podía dejar de mirar disimuladamente a Sebastián luciendo su uniforme sudado y cómo se le marcaba un buen paquete. ¡Era deliciosamente morboso!

7 disparos sobre mi amiguito

Solo traíamos puesto boxer y a mi ya se me estaba parando y fue cuando puso su mano sobre mi pene y yo en el suyo que también ya estaba erecto y así estuvimos un rato acariciándonos mutuamente y descubriendo el placer que esos movimientos provocan.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.