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Si alguien pregunta, soy tu tío

En la taquilla pidió un privado y entramos. Me compró una Fanta con el chavo de los refrescos, que yo juraría que se dio cuenta de lo que pasaba. Adentro, prendió el vapor y me dijo que me quitara la ropa, se quitó la suya, bajó la colchoneta al suelo y se sentó en el banco de concreto. Yo estaba desnudo, erecto, en la puerta.

En el convento

Comenzamos a quitarnos la ropa, entre besos, mordidas y caricias. Me acostó y se subió hasta mi pecho, y me puso en la cara su verga que le medía fácil 19 cm y era muy gruesa, recta.

Mis primos son mis novios

Él no dijo nada, solo se dio vuelta poniendo sus nalgas pegadas a mi cuerpo, se bajó el boxer y tomó mi verga con su mano y la dirigió a su culo; yo no sabía qué hacer, él me jaló de la cintura para que yo quedara en la misma posición que él.

Primos y hermanos (parte 2)

Continúa la historia. Mis primos, mi hermano y yo ya no nos limitamos solo a orales, sino que decidimos entregarnos y mutuamente desvirgarnos.

Primos y hermanos (parte 1)

Una tarde mientras estábamos los cuatro jugando, mi hermano sacó una revista porno que de inmediato hizo que nuestras hormonas se dispararan al igual que nuestras vergas.

Mi maestro de secundaria

«¿Pero qué tenemos aquí, al niño le gustan los arnés, ok entonces yo seré tu amo?»

Mau, el buenote del grupo de teatro

«Wow… pero qué tenemos aquí, mira nada más; el pequeño netito tiene un problemita, pero aquí está tu Mauri para ayudarte…» y tomándome totalmente por sorpresa me empezó a bajar el pantalón y los bóxer dejando al aire mi verga que estaba más erecta que nunca.

Secreto entre mi padrastro y yo

«¿En serio tu cuerpo si te permite tener relaciones con hombres?», me dijo mi papá un día que amaneció crudo.

Borracho aflojó mi amigo

Sin embargo todo eso me daba confianza de siempre acercarme mucho a él y ofrecerle un masaje y siempre accedía por lo cansado que terminaba; al principio solo se dejaba mientras él se mantuviera sentado, entonces solo le sobaba su espalda, su pecho y de vez en cuando sus piernas.

Mi primer chacal de la cárcel

Mira, se ve que te gusta la tiesa y yo voy saliendo sin varo… qué te parece si nos vamos a tu casa a coger y me das una lana o por las malas (me sacó una navaja).

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.