... ...

Travestido para mi amor

Me sentía tan mujer en sandalias blancas de tacón, pantimedias blancas con encaje hasta la parte alta de mis piernas, brillo labial, el tintineo de los aretes, anillos, y muchas ganas de experimentar mi primera penetración. Recosté mis manos sobre su pecho y rasque sus pezones.

La trusa de mi mecánico

De reojo, por detrás de su espalda semi curvada, alcance a ver la trusa roja y el resorte negro que llevaba. Me prendió tanto esa posición que estiraba más la cabeza para ver más.

Mi ingeniero favorito

Héctor media 1,75 aprox, es bisex con una complexión normal ni gordo ni delgado, blanquillo con algunas canas en su cabello y barba lo cual a mi me gustó mucho de él.

El negro José y mi primo

Pero cuando volteamos a ver al negro todo cambió, pues tenía una verga a 22 cm, gruesa, llena de venas, muy rica y apetecible. Sin experiencia sexual de ninguno de los 3 solo nos empezamos a masturbar mutuamente, después decidimos pasar a algo más y terminar con nuestra inexperiencia.

El cuñado de mi hermano

Él me dice «tápate wey, que asco» y empezó el juego de arrimarle el pene mientras que él me decía que ya me cambiara y en ese juego le agarró el paquete y para mi sorpresa detecté que ya lo tenía duro.

Mi primo adolescente

Yo pienso un momento, sabía que era más chico que yo, pero pues era un ofrecimiento y para ser sinceros, mi primo siempre ha estado muy rico.

Mi vecino el drogadicto

«Ay amigo, esos chavos por dinero hacen lo que sea, la neta yo si le pagaba por darle unas chupadas, está riquísimo el cabrón.» y yo me quedé pensando en Omar y en lo que me había dicho mi amigo, la verdad si me animaría a pagarle para me dejara chuparle la verga.

El maduro que me hizo suyo

Llegó un momento en que se paró y me llevó a su habitación donde me quitó toda la ropa y me dijo que me pusiera en 4 y sin dudarlo lo hice dejando mis nalgas a su disposición.

Cogiendo al hermano del patrón

Yo para despistarla me quito y él insiste en pegarme su verga; ya de tanto arrimón se verga no aguante más y con mi mano se la empiezo a agarrar por encima del pantalón.

Gemelos calientes

Mau y yo conseguimos aguantar nuestras erecciones, Mau y yo sabemos que somos gay, y que nos gusta divertirnos, pero nunca habíamos imaginado hacerlo juntos.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.