🔥 Un relato exclusivo de Relaróticos 🔥

Esta historia comienza en mi etapa de estudiante, casi finalizando, tenía varios amigos, y como saben es la edad cuando empieza la hormona a todo lo que da; para ese entonces tenía una novia,

Yo ya andaba de caliente, pero pues la respetaba, hasta que me me empecé a fijar en un cuate que se llama Juan Pablo; él era un chico alto para esa edad, medía como 1,80 y era delgado; era chico común, nada de Dios griego. Entonces poco a poco empecé a llevarme más con é al grado que seguido regresaba con él a nuestras casas ya que vivía cerca de mi colonia.

Así estuvimos, nos hicimos amigos más cercanos, no salíamos al receso y preferíamos platicar en el salón, hasta que otro compañero le empezó a hacer plática y ya se apartaba de mi y se quedaba platicando con el vato que se le veía a km que era gay.

Yo no le tomé importancia y seguí con mis cosas, hasta que en una me dice que ese wey le estaba tirando la onda, que intentaba tocarlo, pero que no se dejaba, y ahí aumentó mi morbo por JP, el saber que lo andan cachondeando me cachondeaba también a mi.

Recuerdo que tuvimos unos 15 días de vacaciones, y al regresar yo queria que pasara algo con JP, sospechaba que yo era Bisexual, pero aún no lo confirmaba, ya faltaban pocos meses para terminar la escuela y pues me aventé a decirle que tenía ganas de mamar pito y se sacó de onda diciéndome que si yo le hacía a eso.

Le respondí que si, o que al menos eso quería, pero el pito que yo quería era el de él, no de otro, ya que le tenía confianza y cómo era mi amigo lo hacia más por experimentar.

Sin embargo y obviamente como que se molestó y dejó de hablarme unos días; yo para variar me pelié con mi novia y pues como teníamos amigos en común, se enojaron también y dejaron de hablarme, así que no salía al receso y me quedaba a pestañear en el salón solo.

Ya cuando abren la puerta y era JP, entró y tomó agua, se me quedó viendo y me dijo qué hacía ahí solo, que mejor bajara a jugar fut con los de los otros salones pero le dije que nel; se sentó a un lado mío y me agarra la mano, me dice: “¿oye es neta lo que me dijiste la otra vez? Te gusta la verga?”

Yo le dije “pues no sé si me guste, solo quiero salir de dudas y tener un pene en la boca, y si no me gusta, pues ya salgo de dudas.

— Sabes qué… va. Te veo en el baño, entraré al último cubículo, ahí llegas…

Se fue y yo me quedé frío, estaba tan nervioso que sentía que mis piernas no respondían, y a cómo pude llegué hasta el baño, no había nadie en los baños así que fui directo no sin antes checar si había gente en los demás cubículos y solo estaba JP, le di un golpesito a la puerta y abrió,

— pensé que no venías, tardaste — me dijo él.

Cerró la puerta y se sube a la taza del baño para que no se vieran los cuatro pies abajo de la puerta; como era alto y el cubículo no se veía por arriba no había bronca. Entonces se desabrocha su cinturón, su botón y se baja el cierre, cuando jala su boxer y sale una verga que para mí gusto era hermosa, güerita, cabeza rosa, gorda, media como 19 cm, y como quedaba a mi altura pues me la llevé a la boca fácilmente.

De la excitación me di cuenta que estaba lubricada, tenía un sabor exquisito, sentía mi corazón al mil, me ardía la cara, me faltaba el aire pero yo era feliz con su verga en mis labios, degustando ese sabor, sintiendo cada vena de su pene.

Traté de ser lo más silencioso, hasta que se escuchó un ruido y paramos, esperamos que se fueran y continúe dándole una mamada. Como que él se sintió más en confianza unos minutos después pues me agarró de la cabeza y ahora marcaba él el ritmo de la chupada, yo estaba con los ojitos en blanco, y siento como se pone a palpitar y eyacula en medio de gemidos en mi boca.

Sintiendo el primer lechazo me zafé y el resto de su semen me manchó los zapatos y un poco el pantalón. Él se reía nervioso y exhausto.

Luego se limpió y abrió para ver si no había nadie y salió, yo esperé un poco y salía a enjuagar los resto que traía de semen en mis zapatos; estaba en el lavamanos cuando llega un maestro a lavarse las manos y me dice, “¿que te paso?? Te ensuciaste los zapatos? – le dije que sí que andaba jugando y me había caído yogurt y si no me limpiaba se iba a pegar más, dijo “bien, apúrate que ya entraron a clases”.

Estaba yo tan ido en la mamada que ni escuché el timbre.

Seguí cachondeando con JP, a veces no salíamos y nos quedabamos en el salón, se sentaba en la paleta de mi silla, y me dejaba sobarle su verga erecta sobre su pantalón, me gustaba como se le marcaba ese trozote y más que me decía que era solo mío.

En otra ocasión, nuevamente en el baño, yo seguía con las mamadas a su verga, me exitaba saber que era un baño de secundaria y escuchar los gritos afuera de los chamacos, todo me ponían al 1000, solo que esta vez JP, estaba sintiendo placer con mi boca que no se dió cuenta que entró un chavo de otro grupo y nos estaba viendo, ya que se subió al mingitorio de acero inox y nos podía ver.

JP se asustó y yo no sabía qué pedo, él salió corriendo y yo con mi boca toda llena de saliva, cuando ví al vato, me paralicé que lo único que dije “me estaba ayudando a sacar una moneda de $10 que se me cayó ahí”. Sí, qué fea excusa lo se, más que traía la boca toda manchada, jajaja.

Esa vez hasta miedo me daba llegar a la escuela, pero el vato no dijo nada, nos graduamos y perdí la pista con JP, hasta ahora que supe que se casó y tiene hijos, por mi parte afirmé mi bisexualidad y ahora disfruto con ambos sexos, lo hermoso de una mujer, y lo rudo de un hombre.

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