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Mi tío Bruno y los señores del campo de fut

Bueno soy tranquilo algo robusto un gordi bueno de piernas anchas y nalgas esponjosas muy grandes de cariño me dicen Tony  Desde Niño mi tío me hablaba de cariño bebé,…

Hetero dominado termina disfrutando de la v3rg4 de su mejor amigo

Nunca había visto la verga de mi amigo hasta ese día… estaba muy bien dotado, y hasta ese momento entendí la fama que tenía entre las chicas…

El calor de la medianoche

Yo estaba recostado en la cama, solo con el bóxer gris que se me transparentaba de lo sudado que estaba el ambiente. No hice ademán de levantarme. Me limité a abrir un poco más las piernas y dejar que viera cómo la tela se tensaba contra la erección que ya no podía disimular.

Mi primer experiencia con un negro indigente

Para no alargar el tema un día llegue a la casa y venía tomada y me vestí muy femenina y me maquille también con peluca y me mire al espejo y me gustó mucho como había quedado y seguí tomando era como las 9 de la noche y me decidí a salir así era mi primera vez

Mi primo me dio mi navidad

Me salí de la pieza y me metí a bañar inmediatamente. Como el baño no tenía puerta, solo una cortina, escucho que el wey llega al baño, me dijo agarrando su pene: «te gustó verdad? si quieres te lo doy» y yo solo le dije que no estuviera jugando y que se saliera del baño.

El baño prohibido

Las cabinas estaban medio ocupadas, con pisadas apresuradas y chorros de meada resonando contra los urinarios. Me paré en uno, sacando mi verga semidura —unos 18 centímetros, gruesa y con venas marcadas que palpitan cuando estoy excitado—, fingiendo orinar mientras echaba vistazos a los lados.

Deslechando a Raúl, mi primo

«No mames, esta bien buena la vieja y yo que ando bien caliente… te imaginas casi 20 días sin coger y para acabar, llegó y mi vieja no está, son mamadas».

Un par de mecánicos

Los dos trabajaban en el mismo taller de reparación de coches y eran íntimos amigos; ambos tenían 24 años y como buenos futbolistas que eran, tenían cuerpos bien formados y ni una pizca de grasa.

Me cogió el guardia de seguridad

Un día de tantos que iba rumbo a mi casa, eran como las 10 de la noche y la verdad jamás me había puesto a checar como eran los vigilantes que se quedaban en la noche en la guardería.

El hetero que seduje por Whats

Empecé inocente, mandéndole un mensaje por un anuncio suyo de un teléfono viejo: “Oye, carnal, ¿todavía tienes el cel? Soy Ricardo”. Él respondió rápido: “Sí, wey, 1500 pesos, está chido”. Pero vi potencial en esa foto con su uniforme de la tienda, sonriendo con ojos oscuros.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.