Un relato exclusivo de Relaróticos.com

Me presento, mi nombre es Jonathan, tengo 19 años y soy originario de Cuernavaca, Morelos pero por cosas del destino hace poco me mude a Monterrey, ambos sitios en México.

Antes de mudarme para acá, en Cuernavaca, yo tenía un mejor amigo al que para no exponerlo le pondremos como nombre Leo. Leo era mi mejor amigo, casi un hermano para mí; él era muy cercano.

No obstante yo siempre admire su físico ya que él mide 1.78m y pesa como 74kg, es de tes moreno claro y cabello negro con un cuerpo algo trabajado, brazos grandes y pecho marcado.

Antes de venirme decidimos ponernos una borrachera como despedida, pero lo malo es que él casi no toma y con muy poco temina borracho. Ese día fuimos a la tienda y compramos cervezas, yo llevaba moto y conforme pasaba la noche a ambos nos iba haciendo efecto el alcohol, a lo que yo le dije que si me podía quedar por que no quería manejar ya que estaba ebrio.

Él me dijo que sí, que no tenía problemas. En eso veo cómo se quita el pantalón y se puso un short para estar más comodo. Fue entonces que yo noté un bulto en su bóxer muy considerable mientras que él ya estaba quedándose dormido. Logicamente mi puteria ya no podía ocultarse más y se me ocurrió una idea.

Jonathan: Leo, no quieres que te haga un masaje? supongo que has de andar cansado…
Leo: Si we, solo que no vayas a pasarte de verga.
Jonathan: Cómo crees, we… solo te daré el masaje para que te relajes.

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Ambos estábamos muy borrachos pero aún así empecé a sobarle la espalda tratando de darle el masaje que le había dicho y al poco rato veo cómo se empieza a agarrar el paquete y veo un aumento de tamaño bajo su short.

Aproveché y le comenté que para que el masaje se lo pueda dar bien necesitaba que se quitara la playera y él accedió. Fue entonces que pude ver ese pecho trabajado y ese abdomen plano, en el ombligo había un camino de vellos que se perdia bajo su bóxer.

Yo empecé a masajear su pecho y su abdomen cuando veo que se muerde sus labios, no sé si era el efecto del alcohol el que lo había puesto caliente o realmente también le gustaba yo, pero lo que sí sabía es que ese bulto se estaba notando cada vez más.

Aguanté varios minutos hasta que no me pude resistir más y me lancé a besar su pecho y lo que más me sorprendió es que él no puso ninguna resistencia, podría decir que hasta estaba colaborando.

Mientras le chupaba su pecho, mi mano estaba sobando su gran paquete y poco a poco fui bajando hasta llegar a la parte donde se perdía ese caminito de vellos y finalmente pude sacar esa gran verga con la que siempre había fantaseado.

No miento, eran aproximadamente 20cm de pura carne, gruesa y venosa, tal cual me la imaginaba. Él esta caliente y yo moría de ganas por meterme su verga a mi boca así que se la empecé a mamar tratando de meterme todo si miembro pero no me entraba en la boca.

Al poco rato él agarró mi cabeza y empezó a ahogarme con su verga, literalmente me cogió por la boca con una fuerza de macho que de acordarme se me para de nuevo y es que eso que tanto quería por fin lo había conseguido.

Pasaron aún 10 minutos más y él por fin se vino en mi boca llenándome con sus disparos; no saben lo rico que se sintieron esos chorros de leche caliente en mi boquita.

Al otro dia amanecimos con cruda y preferimos no hablar del tema.

Incluso mientras escribía esto de tan solo recordarlo se me paró; es la primera vez que escribo un relato espero y les guste.

Jonatha91444463 tw

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