... ...

El rubito de 16

Me puso a gatas y comenzó a lamerme mi culito y a meterme un dedo luego dos hasta tres dedos llego a meterme mientras yo no paraba de gemir, quería que me metiera su polla, quería que me follara.

Los sexys albañines

Acto seguido, me puse sobre la mesa boca arriba, con las piernas levantadas y ofreciendo todo mi ojete. Carlos empezó con el trabajo de lubricación, llenándome de saliva el ano, metiendo uno, dos, tres dedos…

Mi amigo con derecho

Yo me puse en 4, y el me metió un par de dedos par ir dilatando poco a poco, después el puso la punta de su verga en mi culito, y moviéndose suavemente empezó a metérmelo, de mi excitación no sentó mucho dolor, es mas mi culo se abría a su paso.

Mi regalo favorito

Mientras me come de una forma impresionante la pija comienzo a gemir y a agarrarle suavemente los cabellos haciendo remolinos y dirigiendo despacio su hermosa boca carnosa que me chupaba desde los huevos hasta la cabecita de mi pija en forma muy rica.

Por amor, me entregué a mi mejor amigo

Su deseo por poseer mi culo como que lo enloqueció y no solo me folló con energía sino que además lo hizo sin la menor clemencia.

Mi vecino, el gringo virgen

Le empecé a quitar la playera, me encantaba ese torso güero y lampiño, besé de la boca pasando por su cuello, su pecho, pasaba mi lengua y besaba su abdomen, con mis manos empecé a bajarle el pants y fue entonces que vi esa hermosa verga 17 cm aproximadamente, tal vez más, era algo gruesa, su glande era rosado y tenía la circunsicion.

El chico guapo de la tienda

Entonces nos empezamos a agarrar la verga y las nalgas, Matías me agarraba tan rico mis nalgas y me decía al oído «qué ricas nalgas tienes, ya quiero jugar con ellas». Esa fue la señal.

Mi exprofesor de matemáticas 1

Fue entre plática que me dijo que tenía yo muy bonito cuerpo y si hiciera más ejercicio estaría increíble. Le dije que él tenía un cuerpo muy sexy y él se levanta y me dice que no tanto.

El limpiador de fachadas

En el edificio habían puesto un andamio para limpiar la fachada, y el primer día de ese mes, cuando estaba en la cocina bebiendo un baso de agua alguien dijo «Que rica esa agua… y le terminé dando leche.

Con mi papá el mecánico

Me llamo Josué, yo tenía 10 años cuando por primera vez veía a mi papá con morbo. A los 12 años yo solía visitar a mi papá a su trabajo por que quedaba muy cerca de mi casa y esto fue lo que pasó uno de esos días…

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.