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Mi maestro de secundaria

«¿Pero qué tenemos aquí, al niño le gustan los arnés, ok entonces yo seré tu amo?»

Mau, el buenote del grupo de teatro

«Wow… pero qué tenemos aquí, mira nada más; el pequeño netito tiene un problemita, pero aquí está tu Mauri para ayudarte…» y tomándome totalmente por sorpresa me empezó a bajar el pantalón y los bóxer dejando al aire mi verga que estaba más erecta que nunca.

El primo de Valentín

Entré y me acosté a jugar con él, noté que se le paró el pene (no sé por qué) y pude yo notar que mi primo estaba bien armado, le mediría como 18 cm y estaba gorda achatada, o sea, no es completamente circular sino ovalada pero gorda.

Diego y su padrastro

Cuando entré no hice ruido y me di cuenta que se escuchaban gemidos; era Juan que estaba viendo porno y se tocaba la verga mientras tenía los ojos cerrados con la mano dentro de su short.

Por culpa de papá

El vecino solo decía «eres mio por fin» y me preño hasta llenarme el culito de leche, luego me dejó y se volteó yo solo llore no se si de asco o gusto y dolor pero ya no sentia gusto por las mujeres ahora tenia pensamientos raros.

La primera vez de Antonio

Me dijo sonriendo «qué menudo despertar más rico», mientras que yo me quedé un poco cortado y fui al baño a mear y el padre se puso en la puerta del baño y por el espejo miraba como yo meaba. Me dijo que tenía una buena polla y que si me hacía pajas pensando en su mujer. Yo todo cortado le dije que sí y él se rio y me dio una palmada en el culo.

Jugando a las escondidas

Ellos no sabían que decir a lo que yo le dije a mi tio si podía taparme con su frasada él me dijo que no pero le rogué y me metí entre su frasada y mi hermanito empezó a buscar yo debajo de la frasada pude sentir que mi tio estaba sin trusa y con su pene duro.

El capataz de mi rancho

Tranquilo chiquito, esa es la prueba de que fuiste una buena hembra, es mi leche con algo de sangre. Ahora me perteneces y cada vez que lo necesites aquí estaré para darte la leche que tu culito ansía.

Costa Rica, mi primo y yo

La siguiente noche mi primito ya no se anduvo con medias tintas, desde que apagó la luz del cuarto me bajó la pantaloneta y se puso a m4marme la verg4.

Flaquito pero dotado, mi perdición

El que me gusten los hombres desde pequeño podemos decir que es culpa de mi vecino, un flaco trigueño pero bien dotado, que utilizó sus mañas para que yo se la chupara en ese entonces, algo nuevo para mí y que marcó mi infancia.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.