... ...

El hijo de mi socio

Fue él quien comenzó a chuparme el pene como nadie lo había hecho jamás y yo estaba excitado como nunca, quería correrme en el momento mismo, pero se quitó, se puso en cuatro, saco una crema de su mesa de noche y se la untó en el hoyo que ahora apuntaba hacia mi verga, la cual estaba dura como un tronco, todo un chocolate (por su color).

Mi encuentro con el guardia del antro

Por su parte él se quito la camisa que llevaba y se desabrochó el pantalón, igual empecé a besar su cuello sus pezones peludos, besé su abdomen hasta llegar a su verga ya en erección. Era grande, 23 cm, la más grande que había visto, era hasta eso proporcional al tamaño de su dueño.

Mi exprofesor de matemáticas 2: en el parque

Le empecé a lamer el glande él gemía y me decía que era increíble mientras yo podía sentir como latía su verga cosa que me encantaba aunque era difícil lograr meter esa verga en mi boca pero ya con relajación y práctica pude saborear más cada vez.

Mi exprofesor de matemáticas 1

Fue entre plática que me dijo que tenía yo muy bonito cuerpo y si hiciera más ejercicio estaría increíble. Le dije que él tenía un cuerpo muy sexy y él se levanta y me dice que no tanto.

Mi jefe y su esposa me convirtieron en su amante.

En pocas palabras ellos querían experimentar algo nuevo pero querían que fuera con alguien confiable, que cumpliera con los gustos de los dos así que yo fui la opción perfecta así fue el día en el que mi jefe y su esposa me convirtieron en su amante.

El maestro de lucha

En el vestuario, ante su locker, Ramón se secaba de los hombros las últimas gotas de agua tras la ducha. Le vi mirando un cartel publicitario pegado junto a su…

Mi padrastro

Era una noche de sábado cuando mi padrastro me invitó a ver el juego de fútbol con él, sin embargo cuando acabó y nos pusimos a ver una película semi erótica, las cosas se salieron de control.

Un angelito universitario

Desde hacía mucho tiempo me había fijado en un jovencito, como de unos 18 años, que estudiaba en la Universidad. Siempre lo veía y eso provocaba que despertaran ciertas emociones en mí, pero nunca había tenido la oportunidad de hablarle y que se viera casual.

Mi primer experiencia con un casado

Estuvo trabajando en casa de mis papás un tiempo, y el último día, cuando me tocó ir a su casa a pagarle, el ganador fui yo. Él tenía 30 años y yo 22.

El chavo que me ligó en el metro

Desde que se subió al vagón comenzó a arrimarme su pene erecto en mi trasero, y cada que se llenaba de gente el viaje me pellizcaba las nalgas… cuando me invitó a su depa me fue imposible decir que no.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.