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Estrenando mi gran juego de mesa sexual – parte 4

Mi siguiente reto era el siguiente: Prueba el culo de todos los jugadores y elige tú favorito. 5 puntos más uno para el elegido. Mi excitación creció de gran manera, el beso negro es una de mis cosas favoritas durante el sexo.

Estrenando mi gran juego de mesa sexual – parte 3

Tomé la siguiente tarjeta y ésta decía: Sácate la verga, si está parada, pierdes el reto. 1 punto. Me apresuré a hacer lo que decía la tarjeta, ya que sabía que si me esperaba un poco, indudablemente acabaría con una erección, al sacar mi verga,

Estrenando mi gran juego de mesa sexual – parte 2

Inmediatamente Miguel se emocionó al respecto, yo tenía algunas cosas comprometedoras en la galería, pero no quería dejar pasar la oportunidad de cinco puntos, así que desbloqueé mi celular, abrí la galería y se lo pasé a Miguel, mientras los demás empezaban a contar en voz alta hasta sesenta.

Estrenando mi gran juego de mesa sexual – parte 1

El juego funciona en base a retos, yo hice unos cuantos para darle volumen, pero la idea es que cada jugador escriba algunos de su propia creación, de forma que plasme sus gustos, fetiches o juguetes que pudiera llevar a la reunión.

Me vengué de mi cuñado por aprovecharse de mi hermana

Dos semanas estuve pensando cómo vengar a mi hermana y ya tenía el plan. Le pagué a unos cuates malandros para que me ayudaran y las cosas fueron así.

Mi vecino y su primo, dos hétero cogelones

Yo abrí la puerta de mi casa y él me acompañó hasta mi cuarto y me dijo “qué onda cabrón quieres que me vaya” y yo le dije que no. Entonces me dijo “ ok… ¿te gusta mi verga, verdad? 

El doctor y el militar

La fórmula siempre es la misma: las cervezas, la falda. El mensaje clave para saber que queremos vernos es: ¿Qué onda Doc, cuándo mi chequeo mensual?.. Y siempre termino lleno de su leche, bañados en sudor. Desde hace ya 4 años.

Mi amigo es heterosexual… o al menos eso creía él. 

Yo me estaba calentando mucho pero aún tenía miedo, pero no me aguanté las ganas y le apoyé un poco más mi colita contra su verga. 

Los ladrones que me hicieron suyo

Me soltó una bofetada en la cara que me hizo daño y me dice “que la mames mejor o te doy otra” así que me esmere como pude y se debió de conformar.

Ya muy noche en el gimnasio

Dice, mientras veo, como con su mano derecha no deja de deslizarla a lo largo de su tronco, cuyo capullo por el brillo se ve, comienza a emanar algo de precum… uuummm!!. Y sentirme qué este no deja de mirarme mordazmente, sensación que me hace ponerme mucho más nervioso, e incluso ponerse mi miembro un poco morcillón.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.