Esta historia fue real, pero cambiaré los nombres para poder expresarse sin inhibiciones. Primero me presentaré, mi nombre es Kiano, tengo 22 años y estoy por terminar mi universidad. Vivo con mi hermana porque mis padres viven en el extranjero por lo que siento la obligación moral de ver por ella.

🔥 Un relato exclusivo de Relaróticos 🔥

Soy un tipo alto, de barba de candado, muy varonil y liberal en el tema de la sexualidad. Me encantan las mujeres, y la verdad es que pareciera que soy muy galán porque tengo muchas tras de mí. 

Me encanta hacer ejercicio por lo que estoy en forma, pero no voy a negar que soy un cabrón muy sexual, no quiero platicar de las chicas con las que he estado, por que no es el tema del relato, pero también ya había sentido la boca de algunos putitos en mi verga, cosa que no me desagradó, sobre todo cuando me venía dentro y veía como se tragaban mi leche. 

Pero no quiero desviar el tema del relato. Tengo una hermana de 21 años que se llama Katherine, que la adoro, y de verdad que es una belleza de mujer. 

Un rostro angelical, un cuerpo muy bien formado y unas curvas que enloquecen a cualquier cabrón, y que me hacía sufrir de celos, porque por doquier veía cabrones que le lanzaban miradas morbosas y en más de una ocasión terminé madreándome con un par de cabrones por faltarle al respeto.

Pero al final de cuentas entendía que ella tenía su derecho a encontrar a alguien con quién andar, pero que fuera su decisión y de su agrado. Los dos íbamos a la misma universidad, por lo que teníamos muchos amigos en común. Yo practicaba el basquetbol y mi mejor amigo Bryan, era el core back y juntos fuimos campeones de los interescolares.

Además del deporte, éramos amigos de pedas y de fiestas donde siempre terminábamos con unas buenas nalguitas en el hotel. En alguna ocasión me llegó a decir que le encantaba mi hermana y que quería enamorarla. A pesar de los celos que sentía, le dije que ella decidía con quién andar y si le agradaba, yo no tendría pedos.

Luego supe que la empezó a cortejar y se hicieron novios, y en el fondo no me desagradaba tener como cuñado a mi mejor amigo. Todo pudo ser de la mejor forma, pero sucedió lo peor… 

Un día estando en casa con mi novia viendo una película que llega Katherine llorando desconsolada, se subió a su cuarto y no dijo nada, por supuesto que fui a verla y a pesar de que cerró su puerta y no me dejó entrar, después de insistir y amenazar con tirar la puerta, abrió y yo la vi en un mar de lágrimas, la abracé y le pedí que me contara qué le pasaba.

Al principio no quiso decir nada, yo sabía que había sucedido algo grave y me partía el corazón y a pesar de ser muy cabrón, no pude evitar soltar lágrimas de ver el sufrimiento de mi hermana, y fue cuando decidió platicarme lo que le sucedió.

Me comentó que fueron a una fiesta con Bryan y estaban a todo dar en casa de unos amigos, a pesar de llevar dos semanas de novios no habían tenido sexo, y ella estaba dispuesta a entregarse a él, pero ese día a este cabrón se le subieron las copas.

Le dijo que se sentía muy mareado y le pidió que la acompañara a descansar unos minutos en una recámara del dueño de la fiesta, ella lo acompañó, y estando allí, le dijo que ya no aguantaba más y quería hacerla suya.

Mi hermana le dijo que también quería entregarse, pero cuando estuviera sobrio, sin embargo, este pendejo, la tomó por la fuerza, la desnudó y la violó. 

Ella llorando me dijo que fue forzada, que, sí quería estar con él, pero no en estado de ebriedad y con violencia, que había sido la peor experiencia de su vida al sentirse usada, maltratada y hasta golpeada, sin poder oponer resistencia, porque Bryan era un tipo alto y fuerte. Me dijo algunos otros detalles que no quiero platicarles porque me encabrono solo de recordarlo. 

Conforme me lo platicó, sentí como mi sangre hervía. No lo iba a permitir y le iba a dar un escarmiento a este cabrón, aunque fuera mi mejor amigo, estuve a punto de tomar el arma que teníamos en casa, pero mi hermana lo impidió, y con la mente más fría decidí que era mejor vengarme con la misma moneda. lo haría sufrir sexualmente. 

Al día siguiente lo vi y el muy pendejo me habló como si no hubiera pasado nada. Mi sangre hervía con ganas de agarrar a putazos, pero yo quería un castigo peor para él y eso me contuvo.

Dos semanas estuve pensando cómo vengar a mi hermana y ya tenía el plan. Le pagué a unos cuates malandros para que me ayudaran y las cosas fueron así.

El viernes como en muchas ocasiones fuimos al antro, tomamos unas cuantas chelas y recibí la llamada de mis cuates, que ya tenían todo listo. Entonces le dije a Bryan que unas amigas nos invitaron a su departamento para pasarla chido, ni lo pensó me dijo “pues vamos” y salimos del bar.

Caminamos una cuadra hasta donde dejamos en carro y en el inter salieron mis dos cuates con pasamontañas y dos pistolas fingiendo un asalto. Los dos levantamos las manos y les dimos la cartera y los celulares, pero uno de ellos se acercó a Bryan con un trapo lleno de cloroformo y sin que opusiera resistencia se lo dio a oler hasta que perdió el sentido.

Entre los tres lo subimos al carro y lo llevamos a una casa de descanso que conseguí en las afueras de la ciudad donde ya estaba todo listo para la venganza. 

Como se los pedí, mis amigos tenían dinero para preparar todo para la tortura de ese güey… pero se pasaron de listos… cuando llegamos, la recámara, era un verdadero cuarto de tortura, había una cruz de tortura, látigos, cuerdas, dildos, vibradores, más de lo que imaginé.

Aun estando inconsciente ataron a mi amigo a la cruz le pusieron un pasamontaña que le impedía ver lo que sucedía y le amarraron los huevos colgando de ellos unas pesas, que de verlo hasta sentí un dolor ajeno.

A pesar de que sentí que era excesivo, el recordar lo que hizo con mi hermana me hizo aceptar el castigo. Los cuates le iban a introducir un dildo, pero no lo permiti porque yo quería que lo recibiera estando consciente.

Con unas sales lo hicieron despertar y cuando se dio cuenta de su situación y sintió en dolor en sus huevos, empezó pedir clemencia, y se puso a llorar como un marica, ofreció dinero para que lo dejaran ir pero esto se trataba de mi orgullo.

No perdí la oportunidad y con mi celular empecé a grabar todo lo que sucedía. Mi sangre hervía por vengarme, y estando ya consciente, les dije que le metieran un enorme dildo.

Su cara de sufrimiento cuando se lo metían me hizo sentir una satisfacción, y con el control remoto, yo empecé a hacerlo vibrar, se retorció de dolor y eso me gustó.

Lo estaba castigando con la misma moneda. Con el látigo lo empecé a golpear descargando la ira que llevaba dentro, pero lo que yo no esperé es que mientras lo golpeaba y cuando puse el nivel más alto del vibrador, a ese güey se le empezó a parar la verga.

A mí no me gustan los cabrones, pero confieso que sin quererlo me di cuenta de que mi verga empezaba a reaccionar y me estaba excitando. Me estaba gustando ver sufrir a ese cabrón. 

Le pregunté a mis cuates que otra cosa tenían preparada para castigar a ese pendejo, le sacaron el dildo lo desataron y entre los dos lo ataron a una mesa de manos y pies dejándolo empinado,.

Lo tenía frente a mí y le empezaron a meter por el culo perlas anales de buena dimensión, disfruté mucho ver su cara de dolor cada que entraba una de ellas. e inexplicablemente, me excitaba aún más verlo así.

Su expresión de dolor me puso a tope, y un cuate me dijo “pues métale la verga en el hocico” cosa que no tenía en mente hacer, porque soy heterosexual, pero estaba excitado y lo pensé en hacerlo.

Entonces mi cuate me recordó que había abusado de mi hermana y eso me hirvió la sangre, entonces me saqué la reata babeando y bien parada y aprovechando que estaba chillando como puto, e inmóvil, se la metí en su boca.

Mientras se notaba su dolor de tener las perlas en su culo, estaba sacado de onda y no ofreció resistencia a las embestidas que le empecé a dar en el hocico… que en poco tiempo me hicieron descargar mi leche en su boca y haciéndola tragar toda a pesar de su resistencia, escupió lo que pudo pero seguía ensartado por las perlas y su pene seguía erecto, lo que me hizo pensar que lo estaba disfrutando.

Eso hizo que continuara con pensamientos de lujuria y ganas de castigarlo, observé que mis amigos estaban bien calientes y les pedí que se lo cogieran….. Esos cabrones obedecieron de inmediato y le metieron su verga.

El primero tenía una verga de tamaño normal, pero le dio unas embestidas que hacían mover la mesa donde estaba atado, hasta que por su expresión me dí cuenta que se estaba viniendo dentro de él, se salió y fue el turno del segundo.

Este cabrón si estaba muy vergón, y sin pensarlo se untó lubricante y se la dejó de ir de un solo golpe, yo no perdía la ocasión de grabar su cara de dolor, y el güey le empezó a dar una cogida sin piedad.

El dolor que reflejaba su rostro de Bryan, me excitaba mucho, hasta que por la expresión me dí cuenta que se estaba viniendo dentro de él.

Me dijeron que nunca habían probado un culo tan apretado y me dijeron que no me quedara con las ganas ofreciéndome su culo.

Para esos momentos, yo estaba muy excitado nuevamente, pero tenía el temor de coger a otro cabrón… no estaba en mis principios, pero el ver la cara de sufrimiento, las súplicas de maricón de que pararamos, ofreciendo dinero, y sus lloridos me tenían excitado.

Mis cuates me hicieron recordar que ese puto abusó de mi hermana entonces no lo pensé y se la dejé ir. Fue una sensación deliciosa, no sé si por el hecho de que tenía un culo apretado, o de que estaba vengando a mi hermana, pero en poco tiempo me vine, sobre todo cuando mis amigos lo azotaban.

Ese güey terminó molido, le pusimos cloroformo y le escribimos en la frente la palabra “Ya soy Puto”, le dejamos los huevos amarrados con una agujeta, pinzas de ropa en sus pezones y lo dejamos en la banqueta de su casa. 

Al día siguiente, cuando hablamos, le comenté que esos cabrones me llevaron al cajero y me hicieron sacar $20,000 para dejarme ir, pero ya no lo ví a él.

Cuando le pregunté…. que como le había ido a él, me dijo que igual. Que les dió dinero y lo dejaron en la puerta de su casa. Era evidente que su forma de caminar había cambiado, se le notaba todavía el dolor de la cogida, pero ese pendejo no sabía que su desfloración y violada yo la presencié y participé…. 

Pero ya nunca más se habló de eso… eso sí, se alejó de mi hermana, se fue a vivir a otra ciudad y espero que haya aprendido la lección de respetar a una dama. 

Dentro de todo el castigo que le di…. yo me quedé con la cosquilla de volver a cogerme a otro cabrón, y aunque sé que por lo platicado dejé de ser heterosexual…. Prefiero seguir así… con el gusto por las chicas.

kbrongdl40@outlook.com

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