... ...

Contraté una puta para poder cogerme a mi hijo

Hoy les contaré cómo volví realidad mi más grande y pecaminosa fantasía; la vez que contraté a una puta para poder cogerme a mi hijo. Iniciaré contando que soy un…

Por darle asilo, terminé abusado por un vagabundo

Soy un hombre adulto tengo 62 años soy algo solitario no tengo amigos y mi día consiste en levantarme Por la mañana ir al trabajo y volver a casa, esa…

Ecuatoriano que disfruta del placer en el motel

Tengo como sinónimo Don Terre, soy ecuatoriano de nacimiento, aproximadamente hace un año me he interesado por tener sexo con un hombre. Esta historia data de un recuerdo que nunca…

El Wapayaso pirata 1: sexo en vivo

Cuando los Wapayasos se hicieron famosos comenzaron los imitadores. Pues esta es la historia del show pirata que se convirtió en orgía.

La leche de mi tío me ayudó a crecer

Les contaré algo que me paso cuando era más pequeño, en aquel entonces tendría 11 años, ya me llamaba la atención los hombres. Pues siempre me quedaba espiando a los…

La noche de mi violaci0n en México

cesar_zelanda@hotmail.com -hay un putillo tirado en los alrededores del parque mi comandante, aun no sabemos si está vivo o no, ya le llamamos al MP… Esas terribles palabras fueron lo…

Aprovechando que mi amigo salió del clóset

Finalmente me he decidido a contar esta parte de mi interior, un secreto que solo los involucrados y alguna otra persona, saben. Soy un hombre de edad mediana, ni feo…

Estrenando mi gran juego de mesa sexual – parte 6

Mi nuevo reto decía: Deja que el jugador de tu izquierda juegue con el maseajeador prostático durante dos minutos, sin correrte. 4 puntos. Yo mismo había escrito ese reto, así que lo busqué entre mis cosas y se lo entregué, me quité el short y me tumbé bocarriba en el suelo, dejando al aire mi entrada, mientras que mi erección era contenida por la tela del suspensorio.

Estrenando mi gran juego de mesa sexual – parte 5

Esta vez mi tarjeta decía: Deja que el jugador de tu derecha te folle la boca por 10 segundos. Si metes las manos pierdes. 4 puntos. –Vente perro-me dijo Rodri, con un poco más de intensidad de lo normal, mientras se bajaba su short y bóxer a la mitad del muslo.

Soy la única hembrita en mi familia de varones

En ocasiones en los juegos se la chupaba por qué yo perdía o porque ellos me hacían perder. Pero en esa ocasión que les cuento sí me dormí en medio de mis dos primos; de lado izquierdo Marcos y derecho Carlos.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.