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Con el encargado del rancho familiar

Pablo me tumbo boca arriba se puso sobre mí y mirándome a los ojos me dijo: «esta fue la mejor mamada que me han hecho nunca, pero prepárate porque solo fue el comienzo», y se hundió en mi cuello y pecho besándome y pasando sus carnosos labios y su lengua por todas partes.

Aprovechando que mi esposa salió de viaje

Tenía un culo exquisito, era como tener a una mujer gordita culona, ni si quiera se le veía el pene y apuntando mi verga a su ojete lo penetré con fuerza, enterrándosela hasta el fondo, sacándole fuertes gemidos femeninos que mas me excitaban.

Con los dos camioneros

Justo en eso estábamos cuando me dice «ahora chupasela a él» y yo me saqué mucho de onda. Y efectivamente, acostado en la cama, detrás de él, había otro tipo.

El amigo casado de mi novio

Nos quedamos viendo y por primera vez con un hombre me puse nervioso, me sentí muy nervioso al tener a Nacho sobre mi sujetándome con fuerza mis brazos; nos quedamos viendo, en silencio, contemplándonos el uno al otro, entonces trate de zafarme.

En la cárcel se paga en especie

Sabía que no era algo ético menos algo que yo acostumbrara a hacer pero en serio el hecho de estar todo el tiempo tratando con gente formal y los años trabajando como abogado me hacían que fantaseara con hacerlo en una celda de la prisión, además a Ricardo lo deseaba desde hace tanto tiempo más ahora que estaba más bueno que nunca

Perdí la virginidad

Me dijo «aguántala, querías verga ahora aguántala» mientras yo sentía un dolor y placer a la misma vez y sin avisarme me la dejó caer toda de golpe pudiendo sentir sus huevos rebotando en mis nalgas.

Soy la esposa de mi tío el carpintero

Mi cuerpo se estremeció y él quedo perplejo. «¿Te gusta?» Me preguntó y yo con la cabeza le dije que si. Él dejo de hacer lo que hacía, tomamos algo de sombra bajo un árbol y yo no podía dejar de mirar su pecho y ya era lo único en lo que podía pensar.

Mi vecino el homofóbico

Mira yo no le hago a eso ya sabes, pero si crees que no viene tu hermana rápido yo te presto mi trozo para que la comas.

El despachador de la tiendita

No me importó y yo lo agarraba por la cabeza para que se la tragara toda, era yo quien guiaba la faena mientras él torpemente sacaba y metía mi palo a un ritmo que pese a su inexperiencia.

4 rounds con mi amante

Me miró, me besó, cogió mi verga y se untó la mano, me volteó y me untó mi raja con mi propia leche, se pasó la mano por sus nalgas y se untó más y me la puso en la entrada de mi culo.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.