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Hola, me nombre es Miguel, y tengo un hermano gemelo de nombre Mauricio, al que le diremos Mau. Esto pasó cuando cumplimos 15 años, por ese motivo, nuestros padres nos regalaron un viaje a un campamento de verano para ambos.

Ahí conocimos a muchos amigos, pero desde el primer día hicimos amistad con Juan, el era de nuestra edad así que congeniamos de inmediato pues teníamos muchos gustos en común.

Nosotros somos de piel canela oscura, Juan era moreno claro, los tres delgados y con cuerpos ligeramente marcados por el deporte.

Como en muchos, en ese campamento, las duchas son comunes, solo es un cuarto con varias duchas sin separación de ningún tipo. Yo ya estaba acostumbrado de ver desnudo a Mau, ya nos habíamos bañado muchas veces juntos, pero cuando vimos a Juan desnudo nos volteamos a ver sorprendidos.

Y es que Juan tenía una verga muy grande y gruesa, y se rasuraba el vello, lo cual permitía ver todo su tamaño real; tenis circuncisión, era hermosa, rosita, de piel clara como todo él.

Juan noto que lo veíamos y sonrió un poco, no dijimos nada, ya que había otros chicos en las duchas, Mau y yo conseguimos aguantar nuestras erecciones, Mau y yo sabemos que somos gay, y que nos gusta divertirnos, pero nunca habíamos imaginado hacerlo juntos.

Pasaron dos o tres días y creo que los tres buscamos la oportunidad de bañarnos juntos, como todos los días, pero está vez, sin ningún otro compañero del campamento, y así fue.

Esperamos a que los demás salieran para entrar nosotros a las duchas, nos desnudamos, y sin pensarlo, los tres teníamos las vergas muy duras. Mau se acercó a Juan y tomando su verga con su mano, le preguntó, que cuánto le medía, Juan no lo sabía con exactitud.

LO MÁS RECIENTE

Mau me llamó y me dijo que la tocará y que calculará su longitud; yo le dije que, de las que había conocido, podía calcular unos 19 CM.

Juan tomó nuestras vergas con ambas manos y dijo «las de ustedes también son grandes, aunque un poco más delgadas», y dicho eso, de hincó y metió a su boca una por una. La escena la envidia cualquier película porno, pues ahí estábamos los dos gemelos, de pie y muy cerca uno del otro con las vergas erectas y al aire mismas que se intercalaban para entrar en la húmeda y caliente boca de Juan.

Él nos dio oral unos minutos intercambiando de verga para darnos placer por partes iguales; luego se puso de pie de nuevo e hizo que yo me hincara e hiciera lo mismo que él empujando mi cabeza con su mano.

Yo nunca le había dado oral a mi hermano, pero la calentura y el morbo me hicieron disfrutar de ambas vergas en mi boca tratando de no pensar mucho que uno de esos troncos que tan rico lamía y de cuya cabeza me comía el precum era nada menos que de mi hermano.

Después fue el turno de Mau y vaya que lo hacía muy bien, me sorprendió la forma en cómo tomaba con su izquierda mi pene y cómo intercalaba lamidas, chupetones, jaladas y nos iba cambiando de prioridad a mi y a Juan.

Luego de las sesiones de oral, los tres nos pusimos de pie, nos acariciamos nuestros cuerpos, hacíamos beso triple, tocábamos nuestras nalgas y vergas; Juan me dio vuelta, y puso mucho jabón en mi culo y en su verga. Yo ya sabía lo que seguía y así fue, apoyándome yo en la pared y él detrás mio la fue metiendo poco a poco.

Yo sentía un poco de dolor, pero Mau se había puesto de rodillas y me estaba dando un rico oral, yo de verdad gozaba esa situación, tener una verga detrás y la mía en la boca de mi propio hermano.

Mau se puso de pie de nuevo y tomando mucho jabón, me lo puso en mi verga y en su culo, se puso de espaldas a mi, entre la pared y yo pues, y se ensartó él solo en mi verga.

Eso fue maravilloso, estar en medio de ambos sin duda que fue la mejor posición pues sentía como mi esfinter se abría paso ante la rica y gruesa verga de Juan al mismo tiempo que mi pene hacía lo mismo en el interior de mi propio hermano, provocándome ahogados gemidos ante tanto placer que nos estábamos dando.

Sentir sus pieles, húmedas, sentir el jabón cómo escurría de mi entre pierna por delante y detrás, todo era sumamente excitante. Así estuvimos por unos 10 minutos hasta que Juan se salió de mi culo y se puso frente a Mau, pero dándole la espalda, también le puso jabón en la verga a Mau y un poco en su culo, e hizo lo mismo que Mau conmigo; camino hacia atrás y se metió la verga de Mau en su culo dando un gemido de placer.

Ahora era mi hermano quien disfrutaba el placer de estar dando y recibiendo al mismo tiempo, y en tren seguimos disfrutándonos. Antes de 5 minutos nos giramos en nuestros ejes, quedando Mau detrás mío y Juan detrás de él.

El morbo era mucho y los tres gemiamos sin importarnos nada, ya no aguantamos mucho así y comenzamos a soltar nuestras leches. Juan se vino dentro de Mau y mi hermano dentro de mi culo.

Luego Juan se hincó y lamió su propia leche del culo de Mau y Mau, imitando lo recién aprendido, hizo lo mismo con mi culo y me empezó a comer mi hoyo de forma deliciosa.

Luego se pusieron de pie y nos dimos un beso triple, probando esas dos leches, la mía había quedado en el piso regada y ahora se iba con el agua de la regadera.

Repetimos varias veces en ese campamento y llegamos a invitar a uno, dos y hasta tres compañeros, pero esa será otra historia. Espero les haya gustado mi relato.



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