Mi nombre es Joaquín, tengo 20 años y vivo en el sur de México. La historia que les escribo me pasó a mi hace cerca de un año, terminando el ciclo escolar de la universidad.

No soy muy burro, así que me estaba preparando los exámenes finales de tercer semestre de la carrera de contador. Mi ciudad es costera, era verano y hacía un calor insoportable por lo que opté por irme a estudiar al rancho de la familia, a unos 30 minutos de donde vivo pero con un clima por mucho mejor.

A mis padres les pareció bien así que me fui un lunes. La primera intención era ir con mi amigo Miguel Angel. Miguel Angel es un chavo de mi misma edad, guapo en su totalidad, y es que va regularmente al gimnasio.

Por lo mismo su físico es espectacular: los abdominales se le marcan como una tableta de chocolate, tiene unos pectorales perfectos, duros como una roca, con dos pezones negros y firmes que dan ganas de mordisquearlos, una musculatura de espalda esculpida en mármol, piernas perfectamente torneadas, cintura estrecha y culo redondito, duro y respingón, todo, vamos, perfecto, de cara es bello, bello, con unos ojos azul intenso y rubio con media melena. Un bombón.

Además el muy cabrón se depila todo el cuerpo para lucirse como una escultura. El caso es que Miguel Angel es el protagonista de mis fantasías eróticas pero nunca hemos tenido nada físico.

Con ocasión de la encerrona de estudio esperaba romper el fuego pero, cuando llegó el momento de marchar, Miguel Angel me dijo que él no iría hasta el viernes a medio día, me dijo que tenía cosas que hacer.

El Viernes por la tarde venía también al rancho mi hermano Alberto con su novia, ambos son mayores que nosotros, tienen 26 años, y ví cómo el plan se medio fastidiaba, le comenté a Miguel Angel que, para estudiar, era mejor que estuviéramos solos ya que el viernes venían mi hermano y su novia pero me dijo que no podía y que no pasaba nada porque hubiera gente y que mi hermano le caía muy bien.

Para mayor contrariedad mis padres me dijeron que iba a ir el jardinero a arreglar las plantas, más o menos sobre el jueves, y que estaría hasta el viernes a medio día.

El caso es que fui solo, y efectivamente no me quedó otra más que estudiar pues ni había televisión. Lunes, Martes y Miércoles fueron de estudio extremo que aliviaba con fugaces pajas pensando en Miguel Angel y en lo que iba a hacer con él cuando lo tuviera a tiro y, sobre todo, en cómo iba a romper el fuego. Me imaginaba los dos juntos en la ducha, nuestros pechos juntos, nuestras lenguas entrelazadas, nuestras verga en tensión… y mi mano se iba sola al paquete y acariciaba mis 16 cms de verga en dura expansión.

La verdad es que de cuerpo no estoy mal, no se me marcan los abdominales pero tengo un abdomen liso y duro, los pectorales bien marcados, la musculatura de brazos bien desarrollada me hace lucir muy bien las camisetas, unas piernas largas y musculosas, gracias al footing, y un culo que llama la atención.

El caso es que estaba en este intenso estudio cuando el Jueves por la mañana llamaron a la puerta, abrí y me encontré con un joven de unos 32 años de unos 1,85 cms de altura, vestido con una camiseta blanca y un pantalón vaquero deshilachado cortado a la altura de las ingles, complexión atlética, piernas fuertes, pectorales muy marcados (se le marcaban bajo la camiseta) unos biceps y triceps de vicio, brazos fuertes, una espalda amplia y unos abdominales que se veían al separarse la camiseta del pantalón, asimismo se adivinaba un poderoso paquete, él se presentó «Soy el Jardinero me llamo Juanma» yo quedé conmocionado y excitado ante la visión y le llevé al Jardín enseñándole lo que tenía que hacer.

Yo me esperaba un señor mayor pero el pensar tener a la vista a semejante Adonis durante esos días me ponía a cien.

La disposición de la casa hacía que mi habitación cayera encima del jardín, con lo cual, veía trabajar a Juanma y ví el momento en que, por el calor se despojó de la camiseta mostrando más de lo que yo adivinaba: una piel morena tostada por el sol, una enorme espalda y una musculatura de vicio, el torso desnudo de Juanma era una auténtica visión y ante la desnudez del torso destacaba el mínimo pantalón que enmarcaba un culo duro y firme y un poderoso paquete que Juanma se tocaba con cierta regularidad.

Ante semejante visón mi verga se puso tiesa y mi mano se fue hacia ella, comencé a pajearme pensando en Juanma desnudo y yo de rodillas comiéndole una enorme verga de unos 19 cms y Juanma jadeando «Sí, sí, eres el mejor, sí , si…sigue,,,,» estaba tan metido en mi masturbación que dejé de mirar por la ventana, me pajeaba despacio para que durara, me veía mordiendo los duros pezones de Juanma y me imaginaba a Juanma montándome. De repente Juanma había sustituido en mis fantasías a Miguel Angel, el cuerpo de Juanma era incluso más perfecto, más hecho, más de hombre no tan de jovencito yogurín, aunque hay que reconocer que Miguel Angel estaba cañón.

En estas estaba cuando se abrió la puerta de la habitación y oí: «Chaval ¿tienes por ahí una…?» era Juanma y no acabó la pregunta al ver la «faena» en la que yo andaba con toda mi verga tiesa y dura. Yo me quedé muy cortado y no acerté ni a guardarme la verga porque, entre otras cosas, no me cabía en el vaquero.

«Vaya, lo siento, te estabas despejando de los estudios» dijo Juanma sonriente «si eh…sí,..eso es…mucha tensión..» balbuceé, «Bueno, creo que te voy a ayudar a que pases un buen día» se acercó y, ante mi sorpresa, me tomó la verga y suavemente me llevó al éxtasis del placer, Juanma me pajeaba con total experiencia y pericia, yo gemía como un loco «Ah..ah… me gusta…me gusta…me la estás poniendo más gorda de lo que jamás creía…» Juanmma sonreía. En un momento dado posó sus labios sobre mi capullo y se tragó toda mi verga. Yo me excité a tal extremo que no pude más y me corrí en su boca.

Juanma se levantó y me dijo «espérame» fue el baño a lavarse las manos y enjuagarse y volvió mientras yo me recuperaba.

Al llegar yo estaba de pie en mitad de la habitación, Juanma venía descalzo vestido tan sólo con su mínimo vaquero, yo estaba en camiseta y vaqueros , Juanma me dijo, «Chaval vas a gozar como un cabrón y luego vas a estudiar de puta madre», Juanma me cogió de la cintura , me acercó a él y me besó, sentí sus labios sobre los míos, su lengua penetrando en mi boca buscando mi lengua, el tacto rudo de su barba de un día, y su olor mezcla de suave sudor, de desodorante y de una colonia con mucho alcohol que no pude distinguir, el caso es que olía a puro macho.

Sus manos agarraron mi culo y dijo «Vaya culo duro cabroncete, no estás nada mal», acto seguido levantaron y quitaron mi camiseta y Juanma me contempló diciendo «good», me dí cuenta que estaba ante una fiera del sexo y me abandoné, Juanma me tiró a la cama y me quitó el vaquero yo quedé en boxer , Juanma comenzó a mordisquearme el paquete y con la boca me quitó el boxer, me tomó de nuevo la verga y, con sus manos, la puso dura como un hierro.

Entonces Juanmma se quitó el vaquero y ví un tanga blanco que apenas podía contener un enorme paquete, al quitarse el tanga su verga salió disparada como por un resote «Te voy a meter estos 20 cms por esa boquita» no hizo falta mucho porque me avalancé sobre ella ante la sorpresa de Juanma que comenzó a gemir «Sí, lo haces bien cabrón, sí, vaya para no tener casi experiencia eres una fiera, sí, ah…ah…ah…»,

Cuando la mamada había avanzado lo suficiente Juanma me separó, me puso a cuatro patas sobre la cama y se puso un preservativo, me dilató con la mano el trasero y con saliva me fue preparando. Cuando creyó llegado el momento me penetró, sentí su pollón en mi culo que reventaba mis entrañas, sus cojones golpeando rítmicamente mi culo, y su mano en mi verga jalándomela al unísono. «Ah..oh…ah..ohh..oh….» fue tan duro y excitante que me corrí gritando como un loco y Juanma no pudo correrse ante mi derrumbamiento.

Sacó su enorme verga, se quitó el preservativo y me dijo, «vamos a la ducha» fuimos a la ducha y yo allí, sin que él me lo pidiera, me agaché y, mientras nos caía el agua, completé una enorme mamada mientras veía los pectorales y abdominales de Juanma temblar y contraerse de placer gimiendo «bien, bien, chaval, bien…me está gustando…much…o..uhmm…».

Después de la ducha nos vestimos y conversamos, Juanma me comentó que él no había podido estudiar que, desde muy joven, se había tenido que dedicar a trabajar y que en su trabajo era frecuente tener algún lío con la clienta o el cliente y que por eso era tan experto. Me dijo que le caía bien y que mientras estuviera él allí trabajando haría por aliviar mis tensiones siempre y cuando yo estudiara.

Comimos juntos y, por la tarde, me dijo: «aún no estás en condiciones de estudiar, sólo cuando experimentes totalmente el sexo estarás tranquilo para poder ponerte a estudiar» practicamos: un 69 de costado, un polvazo etc.. hasta caer rendidos yo nunca me había corrido tantas veces en un solo día.

El trabajo de Juanma se retrasaba hasta el viernes por la tarde.

Al acabar el día él le comenté que lo había pasado muy bien, él me dijo si tenía novio, yo le dije que al día siguiente venía un fichaje mío de hace tiempo al que le esperaba en plan encerrona aunque las circunstancias se habían puesto complicadas. El me dijo que no me preocupara y que lo intentara que me sacara la obsesión de la cabeza y que, si el tío no merecía la pena, que le llamara, me dio su número de teléfono y se despidió hasta el día siguiente «Nos veremos, tú estudiando y yo trabajando». La noche la pasé soñando con Juanma, la suavidad de sus labios, el olor de su cuerpo, la tensión de su verga, la elegancia con la que me cogía y me llevaba al mayor gozo….

Al día siguiente me levanté a las ocho, a las ocho y media Juanma ya estaba trabajando en el jardín, nos saludamos desde la ventana y con la mano me indicó que estudiara, yo me puse a estudiar muy concentrado.

A las diez oí el coche de Miguel Angel, bajé a recibirle, venía vestido con una camiseta de Custo de manga corta, pantalón vaquero, gafas de sol y moreno de rayos uva, me saludó con entusiasmo y lo llevé a su habitación.

Dejé a Miguel Angel en su habitación y me fui a la mía a seguir estudiando, al rato oí «Hola rafa» me volví y ví a Miguel Angel en pelota picada, me quedé estupefacto ante la visión: 1,80 cms de alto, anchas espaldas, torso musculado con fuertes pectorales, abdominales muy marcados, cintura estrecha, piernas torneadas, una verga de unos 18 cms en absoluta y dura expansión, un culo, que daban ganar de follarlo, con un tatuaje de un dragón en la nalga derecha.

La depilación que se había hecho era total no tenía pelos ni en el pubis ni en las pelotas. Se ofrecía ante mí la visión de un perfecto efebo, totalmente moreno incluso el culo, verga y pelotas, con la piel tersa, suave y brillante por el uso de un aceite, y unas proporciones perfectas.

El repitió: «hola Rafa» «Soy un demonio del sexo, llámame Mike, te voy a llevar a donde quieres ir, vas a gozar como un cabrón»

El avanzó hacia mí y yo acerté a levantarme, me cogió el culo metiendo sus manos por debajo de mi pantalón de deporte y agarrándome ambas nalgas a la vez que sus labios se posaban en los míos y su lengua penetraba en mi boca, nos fundimos en un beso mientras sus manos en un rápido movimiento bajaron mis pantalones a mitad de mis muslos, mi verga saltó super tiesa y sus manos recorrieron mi torso quitándome la camiseta.

Nuestros pechos se juntaron, él me sentó en la silla se agachó y metió mi verga en su boca de un solo golpe. Yo sentí sus labios subiendo y bajando, su lengua enroscándose en mi verga mientras veía su poderosa espalda doblada y él de rodillas chupando.

Mi excitación era tan grande que no acertaba a articular palabra, únicamente: «oh…oj…og….ag….uhm…si….gue….si…gue…no…ah….ahí…sí….sí», mientras mis manos cogían su cabeza y hundía mis dedos en sus rubios cabellos.

Perdí el sentido y la noción del tiempo, el macho al que había deseado largamente se me ofrecía gratis y me llevaba al sumo placer.

La mamada debió durar unos diez minutos hasta que me corrí, él no retiró la boca, se levanto, y con la boca llena de esperma me dio un besazo.

Entonces me levantó, me quité los pantalones, me llevó a la cama, me tiró de espaldas. Me abrió las piernas y metió su duro sable por mi culo, comenzó a moverse rítimicamente, yo veía temblar sus pectorales y abdominales y sentía su pollón en mi ano. Miguel Angel me follaba y me decía: «¿Te gusta? ¿Te gusta este macho que te está follando? ¡Responde!» y yo decía:» Sí…mucho…sí, lo estaba deseando hace tiempo Mike cabrón ah…» El me folló con fuerza y lujuria extrema, a los cinco minutos su excitación era tal que sus ojos se pusieron en blanco y se corrió llenándome el culo de leche mientras su músculos se contraían y caía sobre mí.

En ese momento yo le abracé y él rechazó mi abrazo «Me voy a duchar» dijo, yo me quedé solo en la cama con una sensación de puro sexo genial pero totalmente dirigido, una sensación agridulce, si bien, pensé «hemos roto el fuego y no lo hace nada mal.»

Fui a la ducha para meterme con él pero ya salía con la toalla a la cintura y me dijo «¿Comemos algo?» fuimos a la cocina y él se quedó preparando la comida mientras yo iba a hablar con Juanma al Jardín.

Juanma me dijo que se iba enseguida que ya había acabado y me pregunto «Se oía algún ruido ¿qué tal?» yo le dije «Bien pero es un poco brusco, va directamente a por sexo puro y duro y no parece que se relaje para disfrutar más» «Bueno», dijo Juanma, «dale tiempo si es que te compensa. En cualquier caso, y volviendo a lo nuestro, toma el número de mi móvil por si hay algún problema en el jardín y para lo que tú quieras Rafa» Era la primera vez que me llamaba «Rafa» y no «Chaval» y aquello me agradó.

En aquél momento aparecieron mi hermano Alberto y su novia Vanesa, Miguel Angel salió a recibirles muy alegre, yo me despedí de Juanma y fui a recibirles.

Comimos juntos y nosotros dos nos fuimos a estudiar, Mike (así insistía que le llamara y por ese nombre le llamaba mi hermano) me dijo «Tu hermano está cañón, seguro que te lo has follado alguna vez cabroncete» me quedé un poco parado y le dije «No, únicamente nos hemos hecho alguna paja juntos con alguna película porno, la verdad es que tiene una verga enorme de unos 19 cms, y él no está mal». «Ya , ya» dijo él «…este año hemos coincidido en el gimnasio y en las duchas he visto sus cualidades» En esto estábamos cuando comenzamos a oir gemidos procedentes de la habitación de mi hermano.

Era Vanesa que no paraba: «ah…machote, ah…qué pollón mi toro, sigue….sigue… me estás destrozando, ahg…….» nos acercamos a la puerta, que estaba entreabierta, y vimos a mi hermano follar a Vanesa, Vanesa estaba muy buena unas enormes tetas, ojos oscuros, pelo moreno largo, piernas largas , cintura estrecha, labios sensuales y voluptuosos.

Mike me dijo, «Vamos a entrar» «¿Cómo?» dije yo «Desnudándonos y sumándonos a la juerga» dijo él, acto seguido se quedó en pelotas y entró, tocó a mi herano en el hombro, mi hermano se volvió y se dieron un beso mientras Vanesa le cogía la verga a Mike y comenzaba a masturbarle, mi hermano dejó de follar a Vanesa se incorporó y comenzó a besar a Mike suavemente mientras sus pollas se cruzaban como espadas y sus manos se acariciaban sus tersos y redonditos culos.

Vanesa me miró y me invitó a entrar, yo, porque no dijeran nada, me desnudé, mi polla no estaba tiesa, me acerqué a Vanesa y se la metió en la boca en seguida estaba «al punto» y enseguida «muy hecha», mientras veía a Mike comiéndole el pollón a mi hermano que me miraba con ojos de deseo.

Al rato mi hermano se deshizo de Mike, me quitó a Vanesa y me besó, me tumbó en la cama y comenzó a comerme la verga mientras Mike le cogía el culo y comenzaba a chingarlo. Vanesa, se tumbó al lado y se masturbaba ante la visión de tanto macho en celo.

Mi hermano la mamaba genial, además no estaba nada mal, medía como yo, el pecho lo tenía bien marcado y los abdominales también, unos poderosos brazos, y su cuerpo cubierto de un vello no muy exagerado.

Me o hacía tan bien que me corrí, a la vez que Mike se corría y le llenaba el culo de mi hermano leche, entonces mi hermano me volvió a coger me metió su pollón por el culo y me empezó a joder con fuerza hasta que se corrió en un espectacular orgasmo llenándome el culo de caliente leche mientras Mike y Vanessa contemplaban la escena masturbándose al unísono.

Después de esto nos duchamos todos y sin comentar palabra nos fuimos a estudiar. Yo estaba inquieto y confuso, había cosas que no me cuadraban y no podía estudiar.

Cuando llegó la noche, después de tanto sexo, nos fuimos a dormir.

Sobre las dos de la madrugada me desperté sobresaltado, oí algún ruidito en el salón y me acerqué a escondidas, en el salón vi a mi hermano tumbado en un sillón y a Mike comiéndole la verga.

Mi hermano gemía «Sigue, sigue, mi amor, sí…., sí….ahora despacito, que dure, ah…ah…» la polla de Mike, estaba flácida y goteaba, con lo cual concluí que Mike ya llevaba lo suyo, me quedé hasta la explosión final a la que siguió un suave abrazo con varios besos.

Se relajaron en el sillón y comenzaron a hablar, Mike decía:

— ¿Te ha gustado cómo lo hace tu hermano? ¿Te has quitado las ganas?» «Sí», dijo mi hermano, «No lo hace mal el cabrón, lo has adiestrado bien cariño» Mike le dijo que le daba ese gusto pero que no quería compartirlo que no le importaba Vanesa como tapadera porque Vanesa estaba al cabo de la calle y pasaba de todo pero que «a Rafa lo prefiero fuera, no creo que se entere de nada porque es muy lerdo, pero lo quiero fuera, te he dado el capricho pero ahora te quiero en exclusiva so pena de decirle a tu hermano que hace un año que estamos liados y que la relación comenzó en su cama y que todo ha sido mentira. No creo que le guste porque está muy colgado de mí».

Yo me quedé alucinado, mi hermano había montado todo para echarme un polvo y había utilizado a su «novio» que, en teoría, era amigo mío.

Me retiré dando tumbos, me senté en la cama y mis ojos dieron con el número de teléfono de Juanma, le llamé y le pillé en un bar (era Viernes noche) le dije que le necesitaba y que me quería ir de allí, él me dijo «Coje tus cosas en una mochila y espérame en media hora», cogí mis cosas en la mochila tal y como me dijo, dejé una nota «Me voy a casa de un amigo» y marché sin ser visto.

A la puerta del chalet me esperaba Juanma, con su moto, me dio un casco y me dijo «Monta» yo sin más monté, me agarré a su cintura, respiré su olor a macho de verdad y me fui a su casa.

Juanma me recibió en su casa, me dejó su cama de 2m por 2m, él se fue al salón, no me requirió sexualmente en momento alguno, me dejó contarle mi historia y me facilitó todo para que pudiera estudiar, al tiempo fui haciendo bien los exámenes y yo le requerí sexo que disfrutamos y lo metí en su cama de nuevo.

Desde entonces mi vida a cambiado y estoy con Juanma disfrutando del amor a la vez que del sexo.

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