... ...

Aquella vez con mi primo

Pero para mi sorpresa, siento que se pone de lado y me empieza a agarrar las nalgas y se me acerca y me pone ese gran pene contra mi culito y lo siento apuntándome y en ese momento me puse de nuevo a mil.

Dando asilo a mi primo lejano

Desde la primera vez que vi a mi primo empecé a fantasear con él y pensé que se quedaría únicamente en eso en fantasías ya que él tenía una novia en su pueblo con la que siempre hablaba por video llamada.

La primera vez con mi primo David

Mi pene estaba tan duro que me dolía y David me acariciaba mis testículos, nalgas pecho, y cuello. No habían pasado ni dos minutos cuando le dije que parara, ya sentía que mi orgasmo estaba cerca.

Con mi primo en Acapulco

Decidí salirme de la alberca para irme a bañar pero cuando iba saliendo se me bajó el shorts hasta las rodillas por lo que quedé desnudo frente a mi primo; rápido me volteé y me dijo «primo, sí que estás nalgón, y qué buen paquete que te cargas».

Mi segunda vez

La noche anterior había perdido mi inocencia. Dixon, mi primo dos años mayor, me había iniciado en la actividad sexual; cuando me penetró, de verdad que sentí algo de dolor.

Con el par de primos

Alonso se desvistió, sus ropas quedaron en el suelo, su verga estaba totalmente erecta, su glande rosadito buscaba el cielo, y luego de ello se recostó sobre la cama y Martín se enganchó a él.

Descubriendo a mis primitos

Todo comenzó un día que ellos fueron a mi casa a jugar y al cabo de un rato mis padres y mis tíos deciden que van a salir, no sé adonde específicamente, pero nos dicen que no les esperemos porque van a llegar tarde.

Mi primo y sus 19cms – II

Pasado un rato mi primo me abraza y me apega a su cuerpo quedando su pene totalmente erecto en mi colita, no lo podía creer, esa sensación de que un hombre fuerte me tomara en sus brazos era mágica.

Mi primo, sus amigos y el mar

Ahí tras las piedras me abrazó pero esta vez le sentía un gran bulto a través del short mojado.

Entre primos nos amamos

Cada que mi primo llegaba me contaba con quién cogía y después me decía «mira, se me paró» y yo muy discretamente lo veía notando como se le miraba ese gran bulto.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.