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Con mis dos primos y el vecino

En esa época mi familia y la de mis primos, hijos del hermano mayor de mi papá, vivíamos bien cerca, a escasas diez cuadras de distancia, por lo que el estar de visita en su casa, o ellos en la mía, era una actividad bien normal. Así comenzó mi despertar sexual.

Por temor fui su esclavo

Entré y escuché que me dijo «Putica, déjate de cuentos, yo sé que te gustan los machos, no eres señorita, te ví hace días, en el otro patio, cuando Dan te bajaba los pantalones y te besaba, yo estaba en la azotea del edificio de al lado y lo ví todo. No eres varón, eres una putica…y serás mía sola. Desde ahora harás todo lo que te mande, serás mi esclava ¿Entiendes putica?»

Mi primo me regaló un negro para vernos coger

Estaba mi primo un dia estaba en su casa y me dijo si podíamos ir al terreno abandonado, obvio que respondí que sí pero él me dijo que si podía invitar a alguien; mi mente voló con e imaginé que era otro pasivo pues mi primo era muy goloso más aún porque no me había penetrado. Estallé en celos.

Mi padrastro y yo

Me sentí muy excitado y caliente con semejante pene en mis manos y comencé a jugar como lo hacía con los chicos, la movía, la frotaba, la veía como hipnotizado. Además, empezó a enseñarme cómo hacerlo mejor, a su pedido le acaricie los huevos grandes y peludos así estuvimos muchos minutos.

En cuarentena con papá

Se levantó, se bajo los pantalones y los calzoncillos hasta medio muslo, una polla bastante decente y ligeramente curvada hacia abajo en forma de gancho salió disparada y dura de estos.

El confinamiento con mis hijos

Le conté a un amigo de un chat de padres, lo que sucedió y él me aconsejó que me masturbara porque era obvio que mi hijo sentía curiosidad, pero le daba pena preguntarme y así lo hice.

Pervirtiendo a dos amigos

Decidí meterme a bañar y me quité toda la ropa frente a mis amigos, yo como si nada, quedé desnudo e incluso les pregunté si no querían bañarse de una vez; ellos se voltearon a ver y, casi al mismo tiempo, dijeron que sí.

Aquella vez con mi primo

Pero para mi sorpresa, siento que se pone de lado y me empieza a agarrar las nalgas y se me acerca y me pone ese gran pene contra mi culito y lo siento apuntándome y en ese momento me puse de nuevo a mil.

El hermanito de mi novio

Su calzón blanco está a reventar, un pequeño trozo de su pene sin circuncidar está saliendo por el resorte. «Estoy muy caliente», me dice mientras que yo le quito la ropa y le empiezo a chupar el pene, muy suave aunque siento que no va a durar mucho.

Una nueva aventura con mi hermanastro

En ese momento en que me echaba sobre él haciéndome él dormido, sentí que su pinga esta bien dura y eso me encendió aun más. Entonces me di la vuelta y haciéndome él dormido deje caer mi mano sobre su pinga, él se movió y dio un pequeño quejido pero no quitó mi mano.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.