... ...

Álvaro, el taxista

«Pues nunca lo he hecho, pero yo creo que es pequeñita, cuando veo porno siempre los tipos tienen vergas muy grandotas, y más si son negros»

El chacal de la colonia

Le quise hacer un oral pero me dijo que no, que ya no aguantaba tanto placer. A lo que yo le respondí que su hermano duraba más…

Borracho aflojó mi amigo

Sin embargo todo eso me daba confianza de siempre acercarme mucho a él y ofrecerle un masaje y siempre accedía por lo cansado que terminaba; al principio solo se dejaba mientras él se mantuviera sentado, entonces solo le sobaba su espalda, su pecho y de vez en cuando sus piernas.

Cruising en la barranca

Tenía un culo hermoso que se le dibujaba bajo el short de licra con el que se ejercitaba; yo apenas pude lo voltié para bajarle ese trozo de tela y comerme su riquísimo par de nalgas blancas.

Mi primer chacal de la cárcel

Mira, se ve que te gusta la tiesa y yo voy saliendo sin varo… qué te parece si nos vamos a tu casa a coger y me das una lana o por las malas (me sacó una navaja).

El primo de Valentín

Entré y me acosté a jugar con él, noté que se le paró el pene (no sé por qué) y pude yo notar que mi primo estaba bien armado, le mediría como 18 cm y estaba gorda achatada, o sea, no es completamente circular sino ovalada pero gorda.

El hétero de informática

Al parecer le gustaba mucho por que gemía un buen, y me decía cosas como, «¡ah, no mames Tony, a mi esposa no le gusta hacerme esto!»

El rico morro de la motocicleta

«Ya me hacía falta salir de la casa no te conté pero soy casado desde hace tres años vivo con mi mujer y tenemos una bebe y estar todo el tiempo en casa me está volviendo loco» me dijo el sexy motociclista.

Cumplí mi fantasía con mi tío

Yo decidí ofrecerme a desvestirlo para que durmiéramos cómodo, y él aceptó, era mi oportunidad de ver realizada mi fantasía, inmediatamente empecé a sentir que se me paraba, estaba quitándole la ropa al hombre maduro que desde años me tenía loquito.

Luis, mi instructor de gym

Al inclinarme, pude sentir cómo algo se endurecía, él se pegaba cada vez más a mí y sentía su miembro en toda su longitud. «Si yo tengo buen cuerpo, tú tienes buenas nalgas increíbles» dijo.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.