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Diego y su padrastro

Cuando entré no hice ruido y me di cuenta que se escuchaban gemidos; era Juan que estaba viendo porno y se tocaba la verga mientras tenía los ojos cerrados con la mano dentro de su short.

Con mi primo al final de la peda

Estábamos en una jardinera en la esquina de la casa donde solo entraba poca luz de la calle y yo solo escuchaba cómo gemía despacio para no hacer ruido.

La santa riata de mi hermano mayor

De pronto se acerca a mi, toma mi mano y hace que le agarre el pene y me dice con voz ronca «hazme el paro, wey» apuntando con la mirada su enorme miembro que estaba durísimo.

Mi padrastro y yo

Después de decir eso me volvió a besar y pude sentir su boca con la mía lo cual me volvió loco; este segundo beso no fue un piquito como el otro, no claro que no, éste fue más intenso, me comenzó a besar de manera apasionada, metía su lengua en mi boca, yo no sabía qué hacer, estaba borracho y la verdad me estaba gustando.

Por culpa de papá

El vecino solo decía «eres mio por fin» y me preño hasta llenarme el culito de leche, luego me dejó y se volteó yo solo llore no se si de asco o gusto y dolor pero ya no sentia gusto por las mujeres ahora tenia pensamientos raros.

Jugando a las escondidas

Ellos no sabían que decir a lo que yo le dije a mi tio si podía taparme con su frasada él me dijo que no pero le rogué y me metí entre su frasada y mi hermanito empezó a buscar yo debajo de la frasada pude sentir que mi tio estaba sin trusa y con su pene duro.

Cumplí mi fantasía con mi tío

Yo decidí ofrecerme a desvestirlo para que durmiéramos cómodo, y él aceptó, era mi oportunidad de ver realizada mi fantasía, inmediatamente empecé a sentir que se me paraba, estaba quitándole la ropa al hombre maduro que desde años me tenía loquito.

Un trío en familia

«Lo sentimos por lo que acabas de ver, eso lo llevamos haciendo hace mucho tiempo, ahora que lo sabes espero nuestra relación no cambie» dijo mi hermano.

El semental de mi papá

Me perdí un poco mirándolo, sobre todo sus pies delgados, con dedos y uñas bien formados, que estaban uno encima del otro y que también se habían descubierto cuando jaló la cobija.

Costa Rica, mi primo y yo

La siguiente noche mi primito ya no se anduvo con medias tintas, desde que apagó la luz del cuarto me bajó la pantaloneta y se puso a m4marme la verg4.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.