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En el convento

Comenzamos a quitarnos la ropa, entre besos, mordidas y caricias. Me acostó y se subió hasta mi pecho, y me puso en la cara su verga que le medía fácil 19 cm y era muy gruesa, recta.

Mi primer experiencia sexual

En nuestra inocencia, y sin saber nada de lo que hacíamos, estuvimos jugando un buen rato, nos tocábamos todo el cuerpo, todos contra todos. Nos frotamos mutuamente; yo frotaba mi pene por su vagina y Lulo por detrás frotaba su pene sobre el ano de Choni.

Mau, el buenote del grupo de teatro

«Wow… pero qué tenemos aquí, mira nada más; el pequeño netito tiene un problemita, pero aquí está tu Mauri para ayudarte…» y tomándome totalmente por sorpresa me empezó a bajar el pantalón y los bóxer dejando al aire mi verga que estaba más erecta que nunca.

El chacal de la colonia

Le quise hacer un oral pero me dijo que no, que ya no aguantaba tanto placer. A lo que yo le respondí que su hermano duraba más…

Borracho aflojó mi amigo

Sin embargo todo eso me daba confianza de siempre acercarme mucho a él y ofrecerle un masaje y siempre accedía por lo cansado que terminaba; al principio solo se dejaba mientras él se mantuviera sentado, entonces solo le sobaba su espalda, su pecho y de vez en cuando sus piernas.

Poseído en la obra en construcción

Soy Gustavo, soy un activo-pasivo de 23 años, y voy a contarles una historia que me pasó hace pocos días cerca de donde yo vivo, en la ciudad de Buenos…

Los fontaneros en mi casa

Llaman a la puerta y veo un chico marroquí de unos 38 a 40a llevaba la caja de herramientas, de tras de él iba un chico mulato más joven de 23 años o así, él llevaba una caja más grande. Los llevo a la cocina, les explico que vino el técnico y me dio su tarjeta y los llamé.

Por cumplir el reto

Mientras aquello seguía, Chris entró en la habitación y se echó a reír y dejó las bebidas en la mesa junto a la cama. «No podías esperar para empezar sin mí, verdad James?»

Mi vecino hetero y su sonrisa

Yo como amigo al fin lo acompañé. El baño de la disco es por sexo y con cubículos. Al entrar al baño mi amigo entra al mismo y yo me recuesto a la meseta del lavamanos justo frente de él. Este se baja el pantalones y el boxer hasta el piso, él con todo el descaro del mundo comienza a reírse y cuando me fijo no pude contener mi mirada hacia sus nalguitas blancas y redondas cubiertas de unos finos pelos negros muy sexys.

Las regaderas de la universidad

Cuando ya me estaba quitando la ropa para meterme a bañar vi que entraron otros 2 chavos del taller de karate y al parecer ya se conocían; cuando me vieron me preguntaron si sabía si había agua caliente, les dije que no porque aún no me metía.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.