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Me visitó en el trabajo

En mi trabajo tenía que tomar medidas de los cuerpos de los clientes para hacer los alquileres ya que eran totalmente a la medida, y entre conversaciones e insinuaciones él me dijo que le gustaría saber la medida de su pene, yo no lo podía creer, los nervios me traicionaban y mi cuerpo se estremecía, pero me arme de valor y le invite a pasar atrás a el vestidor

El mejor enfermero

Ya de ahí subió a los muslos hasta que me metió la mano en el culo y empezó a manosearlo el muy descarado, hasta me hizo presión con su dedo índice en mi agujero del culo por encima de la ropa todo mientras empezaba a tocarse en su pene donde se le notaba un bulto prominente.

Pervirtiendo a dos amigos

Decidí meterme a bañar y me quité toda la ropa frente a mis amigos, yo como si nada, quedé desnudo e incluso les pregunté si no querían bañarse de una vez; ellos se voltearon a ver y, casi al mismo tiempo, dijeron que sí.

Aprovechándome del de servicio social

Él se quedó mirándome como esperando a que yo tome la iniciativa lo que me tocó hacer porque en serio me gustó tanto que me acerque a él y mientras hablábamos le di un beso a lo que él me correspondió con sus delicados y suaves labios, besaba muy bien para ser tan joven.

Perdí la virginidad

Me dijo «aguántala, querías verga ahora aguántala» mientras yo sentía un dolor y placer a la misma vez y sin avisarme me la dejó caer toda de golpe pudiendo sentir sus huevos rebotando en mis nalgas.

En un bar de Buenos Aires

El simple hecho de imaginármelo adentro de la cocina solo con el mozo y ahora verlo enfrente de mi sin camisa, con el pecho grande y sus brazos como troncos, expuestos a mis ojos bajo la escasa luz del bar y la avenida Corrientes, no pude evitar una erección.

Mi regarrote de navidad

En eso estaba cuando de repente él me agarra de la cabeza y hace que me hinqué, yo ya sabía lo que tenía qué hacer así que le empecé a desabrochar su pantalón.

Mi compañero de almacén

Empecé a decirle que si eso era lo que quería que ahí estaba para él, y que desde ese entonces él se convertiría en mi perra y que ese culo era mío. Y le dijo que me lo dijera, así le insistí hasta que me dijo: «Mi culo es tuyo».

Fernando me masturbaba

— Si, pero mi novia está de viaje con sus padres y yo… — dijo abriendo su guardapolvos y mostrándome una poderosa erección que sus pantalones ajustados destacaban más aún.

Sorpresa en el vapor

Cerré los ojos, y me quité lo que traía en la cintura. Ya relajado de pronto sentí una mano recorriendo lentamente desde mi rodilla, deteniéndose brevemente a juguetear con el vello de la parte interna de mi muslo e inevitablemente acabando por tocarme los testículos..

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.