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El chavo de las entregas a domicilio

Soy de Guadalajara, México y tengo 42 años. Hace como un mes y medio me mude a un apartamentico bastante pequeño, vivo solo y desde niño me a gustado que…

Mi amante, por pagar deudas, me prestó a otro

Gerardo es de mi edad, bueno un año más grande que yo, es mi picador desde la secundaria, ahora tengo 19 años y él 20, yo aunque soy gordito siempre…

Aldito, el scout de la Alameda en Veracruz

Él sin mediar palabra se subio a horcajadas sobre de mi y dirigiendo mi pene a su ano se dejo caer gimiendo de placer puro yo también gemi al sentir su amo alrededor de mi pene y empezó un sube y baja frenético

El sueño que me enloquece

-Hace varios días he tenido el mismo sueño- le digo a mi acompañante habitual. -Algo te quiere decir tú subconsciente entonces poh- ríe. -Sii- expreso de forma muy desanimada. -Pero…

Descubro a mi tío y me uno a su fantasía.

Sentí las manos del flaquito abriéndome las nalgas, y sentí también esa cabeza en punta ajustándose a mi agujero, sentí la saliva del flaquito empapando más la zona, y sentí, con terrible dolor mediante, cada uno de los centímetros de esa verga que me estaba matando.

Apenas cumplió 18 años

Al día siguiente me dijo «y entonces a donde nos iremos ahora que ya soy legal?» y le dije que al motel, al chile yo lo único que pensaba era en comerme esas nalgas hermosas y que me dice “y si mejor vamos a un lugar donde van a coger weyes», se refería a un lugar de encuentros.

Dos primitos

Fue cuando aproveché el momento que él pedía a gritos que le mamara la verga, así que fui metiendo mi mano debajo de su shorts, luego su trusa y pude sentir todos los pelos que traía.

Dejó sus dedos marcados en mis nalgas

Apenas llegué a donde el estaba, acercó sus labios a mi oído y me dijo jadeante «te voy a cojer, sé que te gusto, me encantas y hoy serás todo mío». Él sabía que me moría por ser suyo, que solo deseaba su potencia sobre mí.

La historia de mis encuentros

De un momento a otro, con rapidez él se la metió en su boca y me la chupó, chupaba y me acariciaba las bolas y las piernas hasta que acabé en su boca y él se tragó mi leche.

Por andar espiando a mi tío

«Que zorrita saliste, te tragaste toda mi leche acumulada, de haber sabido que te gustaba la verga desde cuando te hubiera tomado como mi perrita»

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.