... ...

Un trío de imprevisto en la vía deportiva

Me habían contado de un circuito deportivo donde la gente, además de caminar, trotar y correr iba a buscar morbo durante las últimas horas del día, algo que tenía que comprobar.

Abusé de mi abuelo en plena Navidad

Les cuento como cabalgué a mi abuelo, aquél hombre a quien tenía más de lleno y a quien comencé espiando cuando se duchaba y por quien me hice mi primera paja, que para ese entonces contaba con unos 65 años aproximadamente.

En el sauna con mi primo

Fue ese día, el primero de marzo, cuando mi primo me marcó y me invitó a ir a un vapor que para relajarnos y tomar unas cervezas; yo tenía 19 años y él recién cumplía los 18. Éramos inseparables desde pequeños.

Con mi cuñado hetero

Escribo este relato para soltar un poco de la culpa que traigo, pues una noche, con mi novio dormido en la recámara de nuestra casa, decidí comerme la polla de su hermanito.

Convertí a mi compa en pasivo

Mucho tiempo estuve saliendo con un compa bisexual como yo que juraba ser solo activo… hasta que me propuse comerme su culito como meta y aquí les cuento cómo lo conseguí.

En la clase de deportes

«Chúpame el pito» fue la frase más maravillosa que jamás oí decirle a Víctor. Era verano, o al menos estaba muy próximo y los días de calor en el instituto…

El chaparrito me da una gran sorpresa

Una tarde de invierno por accidente conocí a un chaparrito moreno que cuando lo tuve desnudo entre mis brazos me dio la sorpresa de mi vida. «Yo me dejaba llevar por su lengua y sus manos mientras trataba de sacarle la ropa lo más rápido posible.»

Con mi papá el mecánico

Me llamo Josué, yo tenía 10 años cuando por primera vez veía a mi papá con morbo. A los 12 años yo solía visitar a mi papá a su trabajo por que quedaba muy cerca de mi casa y esto fue lo que pasó uno de esos días…

Descubriendo a mi compañero de oficina

Después de unos minutos quieto el comenzó a moverse muy suavemente y yo trate se seguirlo, hasta que logramos acompasarnos y a los pocos minutos su pene entraba y salía de mi ano con gran suavidad.

Mi primito me dio las nalgas en el campamento

En aquél campamento una de esas noches en las que estábamos muy calientes, porque no habíamos podido hacernos la paja, y éramos de paja diaria, incluso nos la hacíamos juntos mirando películas porno.

Yo me empecé a sobar la verga y él hizo lo mismo. Enseguida las teníamos totalmente erectas.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.