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El guardia del banco

De pronto se quedó en silencio, tomó la taza que yo tenía en las manos y la dejó sobre una pequeña mesa, me queda mirando y sentí un hormigueo en mi estómago, me sonríe y se acerca y me besa.

La lencería que me dio mi cuñado

Me retiró y entendí que ahora era mi turno de recibirlo; él se subió el pantalón, fue asu cuarto y trajo ropa interior de su mujer, muy linda, de encajes. Me desnudó, me puso las tangas de su mujer y un bra.

Con Fermín, el popular del Bacho

Así que entró y lo seguí, al llegar noté que ya estaba con la verga de fuera pero estaba nervioso al igual que yo, entré, cerré la puerta y acomodé mis cosas para que no notarán que estábamos dos ahí.

Mi fantasía sumisa

Luego, sin más, me soltó una fuerte nalgada en cada lado. No pude evitar un grito de dolor y sorpresa. «¿Te gusta?» me dijo, a lo que respondí suavemente que sí. Vinieron tres nalgadas más.

Mi sobrino, su amigo y yo

Yo comencé a exitarme y les dije que iría a bañarme, y cubriendo mi excitación me retiré del lugar; solo habían pasado 2 minutos y regrese para decirle a mi sobrino que comieran y tomara algo, pero mi sorpresa fue muy grande, al ver que ellos ya se estaban comiendo, uno al otro, estaban haciendo un 69 completamente desnudos, supongo que animados porque me iría yo a bañar.

Mi padrastro el plomero

Quedé encantado con el novio de mi mamá; él se tuvo que ir y ese dia no dudé en irme a mi recamara y empecé a masturbarme pensando en el novio de mi mamá.

El ayudante del entrenamiento de fútbol

De repente me mira y me dice, «estás al palo amigo!» Yo le digo «si, es por lo que me venías contando, perdón…».

Mi mejor amigo

Empezamos a coger tan rico que se vino casi enseguida, pero siguió con el mete y saca revolviéndome la leche ahí dentro del culo, hasta que me dijo que estaba agotado.

Comiéndome a mi tío

Subí y lo vi y así como estaba desnudo fue y me dio un abrazo y me agradeció por el favor, y también me agarró las nalgas, “que ricas nalgas que tienes» me dijo él con una voz ronca y seductora, “gracias» respondí yo.

Soy doctor de mi primo lejano

Lo limpié y le puse aceite, inicie el procedimiento, él empezó a gemir, y de repente eyaculó. Me quedé mudo, él sólo respondió: «primo qué masajes tan ricos haces». Estaba realmente confundido porque a pesar de la tensión sexual, yo no había hecho nada que no fuera profesional.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.