El verano había terminado el secundario y andaba buscando trabajo pero como no conseguia mi vieja me dijo que había hablado con mi tío para que le de una mano en el kiosco, me venía bien asi que hablé con mi tío y me dijo que valla por la tarde que a esa hora se quedaba solo y había mucho trabajo.

El trabajo estaba bueno, sabía que era por unos meses y después a buscar otra cosa. Mi tío se llama Oscar y tendría unos 40 años, casado con mi tía Ines. Es un tipo que siempre está de buen humor, los días con él se me hicieron cortos ya que me llevaba bien y entraba mucha gente así que había bastante trabajo.

Con mi tío al pasar tanto tiempo tiempo juntos ya nos teníamos mucha confianza de hablar, él siempre fue de hacer chistes pero nunca zarpados, un día mientras yo atendía gente el pasaba por atrás mío (los dos atrás del mostrador) y me tocaba el orto, cuando se iba la gente nos cagabamos de la risa. Como yo no le decía nada el siguió tocándome el culo, a lo primero era solo rozar un cachete despues ya era hundir un dedo entre los cachete y pasarlo todo a lo largo. Encima por ser verano estaba con una bermuda y se re sentia sus dedos.

Esta práctica de mi tío me hacia calentar cada vez más frecuente, llegaba a casa y más de un día me pajeaba inventando en mi imaginación situacion que podrían llegar a pasar. Llegué a pensar que si tanto me tocaba el culo era por que le calentaba mi cola y que me quería cojer, pero mucho no me hacía a la idea por que era mi tío y él estaba casado, entonces decidí hacer la prueba que la próxima vez que me toque el culo yo le tocaba la pija.

Al otro dia fui al kiosco como toda la semana y no tardó mucho en buscar una excusa para tocarme el culo, la mayoría de las veces me tocaba la cola cuando estábamos solos, yo me reía. En una oportunidad cuando me mandó mano en la cola estiré mi mano hacia atrás y le mandé mano en la pija, él se quedó sorprendido y yo le dije «me tocas el culo, te toco la pija!» se río y me dijo «ok!». Los días fueron pasando y las tocada de pija se hacían más frecuentes y hasta sentía que casi siempre la tenía parada, y la situación estaba muy caliente yo en mi cabeza también tenía contradicciones pensando que era alguien de la familia y no me podía dejarme cojer por alguien de la familia pero también pensaba que si era casado tampoco iba a contar nada.

Ya estabamos en febrero y quedaba poco para terminar, mi tío ya directamente me apoyaba la pija en la cola y me simulaba que me daba bomba, me tiraba indirectas cada vez que le tocaba la pija, me decía cosas como «Te la voy a poner en la boca!, No jodas te voy a cojer!, que lindo putito!».

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Un viernes ya estaba decido a terminar con la histeriqueada y en un momento, cuando cerrabamos a la noche, yo sabía que ese dia mi tía ni aparecia, ya con el local cerrado busqué la excusa, le toqué la pija y se la empecé a franelear. Mi tío se queda, yo me bajo el short de fútbol que tenía puesto quedando mi cola desnuda y le digo «tócame ahora devuelta».

Mi tío me la tocaba ya re caliente, la pija la tenía a full, le empecé a a bajar el pantalón quedando su pija al descubierto, bajé y me puse de rodillas y le empecé a chupar la pija desesperadamente, él gemía de placer, se notaba que la estaba disfrutando, fueron los 20 minutos de chupada de pija y huevos más lindos, mi tío me decía «que putito resultaste! como tragas pija pendejo!»

Fue en ese momento que mi tío se aleja por que sino acababa, me da vuelta se pone un preservativo me pone contra el mostrador y empieza a enterrarme la pija en el culo lentamente! yo sentía cómo entraba toda y empezaba a cojerme, yo gemía de placer, estaba como loca! sentía cómo mi tío me dilataba el culo lentamente! los golpes de su pelvis contra los cachetes de mi cola eran cada vez más fuertes, sus gemidos eran cada vez más fuetes y el dolor de mi cola de como me estaba cojiendo también.

Me pidió que me empieze a masturbar y en un instante saca la pija, se saca el preservativo y me bañó la cola de leche mientras yo acaba también. Luego nos fuimos a lavar y me dijo que no contaramos nada, que quedara entre nosotros, yo le dije que tampoco quería que se enterara nadie, aparte en ese momento me estaba viendo con una chica.

Luego, con el pasar de los días, cuando sabíamos que mi tía no venia al cerrar el local, me dejaba cojer por mi tío que estaba caliente conmigo por que decía que tenia culo de mujer.

Ya el tiempo en el kiosco se estaba terminando, era mi última semana, ya que después entraba en la facultad y no podía ir mas, en ese tiempo me comenta que él tiene un amigo que yo lo conozco, era uno de los corredores del mayorista, muy amigo de él y que sabía que le gustaba todo, le había dicho que yo tenía lindo cola que si yo tenía onda para un encuentro con él, mi tío le dijo que no pero si yo queria me arreglaba todo.

Fue de esa forma como mi tío empezó a vender mi culo a sus amigos y yo comencé a ganar algo de dinero haciendo lo que más me gustaba.

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