... ...

Por su tamaño, amaba quedarme a dormir con mi primo.

Ya en el baño me dijo que deteniera su polla recta y frente a mi empezó a orinarme eso me había exitado mucho nos terminamos de bañar me hizo besarle su pequeña y peluda polla.

Mi primo Freddy me coge de forma hermosa

Un día cuando estaba dormido escuché que mi primo Fredy se estaba masturbando. Eso me puso muy caliente ya que, confieso siempre me ha gustado ya que lo veía salir de bañarse y podía apreciarlo semi desnudo.

Dos primos maduros

Cuando tenía 41 años, a mi madre la buscaban para poner suero e inyecciones, una ocasión llegó de visita mi primo «marco» de 51 años todo normal andaba por la casa con toda confianza, cierto día ya por la tarde cuando empieza a oscurecer el andaba solo en la parte de atrás de mi casa, yo estaba adentro con mi mamá y llegó una vecina a inyectarse.

Samuel y su primo menor

Sin pensarlo se quitó la playera y se bajó el short, al instante me llegó el olor a macho sí verga y sus huevos sudados y olor a orines. Tenía la verga peluda, como si nunca se recortaba sus vellos, y escurría precum a lo bestia.

Enganchado con mi primito

Pasaron unos minutos y de repente veo que había puesto porno gay y me dice «te gusta?» Yo le contesto que si, se quita la ropa y dejó a la vista su sublime cuerpo transpirado por los calores de esos meses . Se empieza a pajear y se pone en cuatro; me dice : «Ven , pon tu verga en mi culito , ven , ven»

El rico cuerpo de mi primo del campo

Yo estaba a mil concentrándome en disimular mi erección cuando de pronto veo que quien ya la tenia súper parada era él; pude notar el tamaño de su erección por encima de sus shorts y le calculaba yo unos 16 cms.

Por culpa de Twitter

Después me comenzó a sacar la ropa y yo a él, una a una hasta quedar desnudos y otra vez no comenzamos a besa. Entonces me dio la vuelta y me dio un beso negro que ¡uff! me encantó, me dilato bien rico y luego me comenzó meter su polla, una rica verga blanquita de poco más de 16 centímetros.

Con mi primo a todas horas

Pensé que eso sería suficiente, pero la tentación fue más y volví a su habitación y ahí seguía pero ahora tenía una enorme erección que invitaba a repetir todo.

La trusa de mi mecánico

De reojo, por detrás de su espalda semi curvada, alcance a ver la trusa roja y el resorte negro que llevaba. Me prendió tanto esa posición que estiraba más la cabeza para ver más.

Emborrachando a mi primo

Entonces abre los ojos y me ve directamente y me dice «vamos a coger… ¿te avientas?» y yo de inmediato dije que sí, no era lo que esperaba pero tampoco lo dejaría pasar.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.