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Mi amigo y yo ligando al hetero del salón

«¿Saben por qué ustedes dos me caen bien?» – Nos preguntó Guillermo. «¿Por qué te ayudamos con algunas tareas? – Respondió Jesús.
«Aparte… Porque son los únicos jotos que no me tiran el pedo».

Entre los dos me desnudaron

De un momento a otro Martín me dijo que el pago de que me había hablado era que así como yo me lo cojía a él, yo tenía que dejarme cojer de Alonso. No le conteste nada.

Con mis amigos en el retiro espiritual

Desde edad corta yo me sentí atraído por los de mí mismo sexo, en las películas de acción que veía con mi familia, para nada me llamaba la atención ver…

Mi amigo «homofóbico»

Él solo me miró y sonrió, bajó mi pantalón junto con mis bóxer rápidamente, y ahí estaba él mirando mi verga totalmente erecta, de aproximadamente 17 cm, lo dudó un poco pero se metió la cabeza de mi verga a la boca.

Entre compañeros de trabajo

Dejando a un lado mi falso recato, le dije «¿Me dejas tocarla?» A lo que simplemente dió un paso adelante para dejar que la tomara con mi mano.

Mi maestro favorito

Así que comenzamos jugar con nuestras lenguas entrelazadas, en ese momento no había nada que nos preocupara, comencé a quitarle la desabotonarle la camisa, poco a poco.

Durmiendo con papá

no os quiero contar cuantas veces me he despertado con el espectáculo de la polla empalmada de mi padre, todo eso en primera linea. Si a eso le sumas los 20 cm de polla de mi padre pues…

Pajeándome con mi amigo

No podía creer qué bien dotado que estaba mi amigo, tenía una hermosa y gruesa verga de como 18 cm de largo y 6 de ancho, y no pude evitarlo y me le quedé mirando la verga
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El feo señor que me chantajeó

Él me respondió que no era chime y que yo tenía que pagarle o si no le iba a contar todo a mi familia y amigos… yo me enfadé y le dije que no le iba a dar ningún dinero y que se lo contara a el que quisiera.

Con el par de primos

Alonso se desvistió, sus ropas quedaron en el suelo, su verga estaba totalmente erecta, su glande rosadito buscaba el cielo, y luego de ello se recostó sobre la cama y Martín se enganchó a él.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.