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En el baño de la escuela

Luego de estarnos masajeando las vergas mutuamente, las cuales poco a poco comenzaron a irse levantando, él me dio un beso tan rico que me calentó aún más de lo que ya estaba.

Fui dominado por el hermano de mi amigo

No sé si soy así desde que él comenzó a jugar a dominarme, o si él empezó con aquellos juegos porque sabía que me gustaba… Lo que tengo muy claro es que me encantó que me sometiera y me tratara como una putita. Soy así, me encanta ese tipo de relación… y lo descubrí gracias a él.

Como si fuera mi hermanito

Le dije «no sabes lo delicioso que es», lo besé y puse su mano sobre mi miembro y le dije «haz lo mismo que te hice» pero él me dijo «no, me da asco». Me estaba desesperando pero le dije que eso es solo al principio y que después te gusta.

En el autobús escolar

«Mi verga está resentida así que acariciala» y no pasó ni un momento y empezó a acariciarla y así me dijo que luego yo le acariciara a él y lo empecé a hacer y en principio todo era por encima del pantalón.

El jefe y el aprendiz

Llevo muchos años trabajando en la construccion, esto me ha hecho tener un cuerpo grande y fuerte, además soy un tipo peludo y con fuertes manos cayosas de tanto trabajar.

Le creció mucho el paquete

Nos tocámos con la ropa puesta, yo estaba con mi palo a más no poder, él también, lo que sucedía era que como él todavía era pequeño casi ni se la encontraba, se la tocaba pero no disfrutaba tanto.

Descubriendo a mis primitos

Todo comenzó un día que ellos fueron a mi casa a jugar y al cabo de un rato mis padres y mis tíos deciden que van a salir, no sé adonde específicamente, pero nos dicen que no les esperemos porque van a llegar tarde.

La apuesta se volvió una mamada

Luego, de un solo golpe la introdujo en su boca haciéndome gemir, y empezó a chupar rápido mi verga que fue creciendo en su boca mientras él lo hacía con mayor rapidez y fuerza.

37 Dos hermanos alivian sus necesidades

Dos hermanos narco agricultores tienen que subir a la sierra a sembrar amapola, y entre tanto mes de aislamiento tienen que recurrir a la ayuda del otro para saciar sus instintos carnales enmedio del campo.

Mi cajero bancario

Por la noche me mandó un WhatsApp y me dice «soy Iván, el chico del banco». Yo no imaginé que a él le gustaban los hombres pues se viste bien macho y no tiene rasgos afeminado

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.