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Escondidos en el baño del cine

Ahí lo comencé a besar y a tocarle su entre pierna lo cual él también comenzó a hacer, después le quité el cinto, desabroché el pantalón y metí la mano en su bóxer y toqué el tamaño de su verga, el cual era de buen tamaño.

Aaron, el hijo de mi vecino

En verano muchos amigos venían a nuestra alberca, él venía en ocasiones ya que prefería estar con chicos de su edad, pero cuando venía, con mucho cuidado miraba esa espalda y me imaginaba cómo bajaría besando y lamiendo hasta llegar a sus dos hermosos y apetecibles montes.

Mi segunda vez

La noche anterior había perdido mi inocencia. Dixon, mi primo dos años mayor, me había iniciado en la actividad sexual; cuando me penetró, de verdad que sentí algo de dolor.

Con el par de primos

Alonso se desvistió, sus ropas quedaron en el suelo, su verga estaba totalmente erecta, su glande rosadito buscaba el cielo, y luego de ello se recostó sobre la cama y Martín se enganchó a él.

Haciendo la tarea con Bauti

Yo llevaba la iniciativa. No sabía dónde iba a terminar todo, pero estaba muy excitado. Lo cargué y lo llevé al dormitorio de sus viejos.

En el baño de la escuela

Luego de estarnos masajeando las vergas mutuamente, las cuales poco a poco comenzaron a irse levantando, él me dio un beso tan rico que me calentó aún más de lo que ya estaba.

Fui dominado por el hermano de mi amigo

No sé si soy así desde que él comenzó a jugar a dominarme, o si él empezó con aquellos juegos porque sabía que me gustaba… Lo que tengo muy claro es que me encantó que me sometiera y me tratara como una putita. Soy así, me encanta ese tipo de relación… y lo descubrí gracias a él.

Como si fuera mi hermanito

Le dije «no sabes lo delicioso que es», lo besé y puse su mano sobre mi miembro y le dije «haz lo mismo que te hice» pero él me dijo «no, me da asco». Me estaba desesperando pero le dije que eso es solo al principio y que después te gusta.

Le creció mucho el paquete

Nos tocámos con la ropa puesta, yo estaba con mi palo a más no poder, él también, lo que sucedía era que como él todavía era pequeño casi ni se la encontraba, se la tocaba pero no disfrutaba tanto.

Haciéndome el sonámbulo

Bueno, se me ocurrió bajar mi mano y tocarle su pene pero no lo logré por que él es muy sencible y sí sintió que lo intentaba tocar, pero para que no sospechara me puse como sonámbulo y empecé a mover las manos a lo pendejo, pero él mejor se envolvió en las cobijas y se durmió.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.