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Me encontré a mi hermano en el cuarto oscuro

Entró y me dirigí a él. Con nervios llevé mi mano a su bulto el cual estaba a media erección y él se dejó. Seguí sobando hasta que se puso totalmente duro. 

Mi tío me «enseña a nadar»

Él sin ninguna pena me dijo, si es que tengo ganas de orinar y contigo arriba pues se me paro, no dije nada más y cuando llegamos a lo hondo, sentí como mi tío comenzaba a nadar, él me dijo que no me moviera mucho, lo que hice fue apretarme un poco más a él.

Mi dermatólogo me receta de su leche

Lo siguiente me dejó helado: “ponte de pie frente a la cama de consulta y desvístete”. Yo me puse dónde él me dijo pero solo me quité la camisa pero me dijo “también zapatos y pantalón por favor tengo que revisarte bien”.

Maestro en una comunidad apartada

Mi nombre es yoni, soy maestro actualmente en una comunidad, tengo 22 años y esto que les voy a contar sucedió hace unos meses antes de que pasara todo esto…

Ya muy noche en el gimnasio

Dice, mientras veo, como con su mano derecha no deja de deslizarla a lo largo de su tronco, cuyo capullo por el brillo se ve, comienza a emanar algo de precum… uuummm!!. Y sentirme qué este no deja de mirarme mordazmente, sensación que me hace ponerme mucho más nervioso, e incluso ponerse mi miembro un poco morcillón.

Aldito, el scout de la Alameda en Veracruz

Él sin mediar palabra se subio a horcajadas sobre de mi y dirigiendo mi pene a su ano se dejo caer gimiendo de placer puro yo también gemi al sentir su amo alrededor de mi pene y empezó un sube y baja frenético

Fajando en pleno camión urbano

Sin pensar llegó y le doy unos tres arrimones fuerte recargando el bulto y levantando lo por su estatura media, metiéndole el calzón y el pans en la raya soltando una respiración con gemido. Le baje el pans a las rodillas nada de vello y la truza blanca a media nalga.

Deliciosa sorpresa al ir a pasear por el bosque

De repente escuché unos jadeos apagados que provenían de algún lugar a mi derecha. Me separé del camino y fui atravesando el bosque siguiendo el ruido de los gemidos hasta aproximarme a un claro. Vi a un hombre de pie y con el torso desnudo.

El doctor del seguro social

Me pidio que me descubriera los genitales, según él para revisar la posible infección en vías urinarias. Yo baje el pants hasta las rodillas y comenzó a tocarme. Hasta ese momento yo pensaba que era rutina. Me tocó los huevos, me recorrió el prepucio, me reviso las ingles y el escroto.

El chico al que conocí en las cabinas

Estuve así por un rato disfrutando y complaciendo hasta que la persona de la otra cabina saco su verga y al asomarme me hizo señal de que fuera con el para continuar lo que ya había empezado. No lo pensé ni dos veces y me pase a dónde estaba. Quería conocer al dueño de ese pedazo de carne tan rico.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.