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Me acosté con mi mejor amigo de la infancia… 8 años después.

Acepté con gusto. Me pidió que fuera despacio porque le iba a doler. Le introduje primero un dedo, luego dos. Después me pidió que se lo metiera. Empecé poco a poco hasta que entró la cabeza. Me dijo que esperara, que le dolía mucho. Le pregunté si quería que lo sacara y respondió:

Mi primer encuentro con un oso maduro en Grindr: de chupársela en el coche a que me llenara hasta el fondo

Al señor lo conocí en Grindr hace como un mes. Él me escribió primero, me pidió mi número y yo se lo di. Hablamos un rato y me dijo que quería venir a verme a mi casa. Yo estaba solo esa tarde, así que acepté, pero le pedí que me esperara en la esquina para no arriesgarme.

Las clases de guitarra

Entonces me tocó suavemente hasta el hombro mientras seguía en su papel de maestro, diciéndome cómo tomar la guitarra y aprender a relajarme y todo eso mientras su verga se hinchaba bajo su pantalón.

Cruising nocturno en el parque

Llegué al parque central alrededor de las once, cuando los faroles parpadeantes iluminaban apenas los senderos, y los sonidos de la ciudad se amortiguaban en un silencio cargado de promesas sucias.

El baño prohibido

Las cabinas estaban medio ocupadas, con pisadas apresuradas y chorros de meada resonando contra los urinarios. Me paré en uno, sacando mi verga semidura —unos 18 centímetros, gruesa y con venas marcadas que palpitan cuando estoy excitado—, fingiendo orinar mientras echaba vistazos a los lados.

El sacerdote de mi pueblo

Fue entonces que simplemente le dije que quería confesarme porque había tenido muchos deseos impuros y el cura me preguntó que tipo de deseos había tenido, entonces le dije que siempre soñaba con tener sexo con él.

Me cogió el guardia de seguridad

Un día de tantos que iba rumbo a mi casa, eran como las 10 de la noche y la verdad jamás me había puesto a checar como eran los vigilantes que se quedaban en la noche en la guardería.

Servicio especial en la moto taxi

Entre las imágenes que desfilaban, una captó mi mirada: era la foto de una verga morena, con prepucio, que destacaba por su forma y tonalidad. Sin pensarlo mucho, le di like, un gesto instintivo que no esperaba tuviera consecuencias inmediatas.

Un indigente joven que me cogió

Voy a contar una de mis primeras expericias que se desarrolló en un lapso de tiempo bastante amplio. En ese entonces iba a la escuela caminando ya que quedaba relativamente cerca de casa, siempre hacia el mismo recorrido, y normalmente me topaba con poca gente ya que me gustaba llegar temprano.

El taxista que me recogió semidesnudo en la autopista

Me dejó salir por la puerta de atrás solo con una playera traslúcida y mi bikini gris. Yo me escondía entre los matorrales por pena hasta que vi un taxi tipo bocho. Entonces salgo corriendo y le hago la parada.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.