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Mi compañero de almacén

Empecé a decirle que si eso era lo que quería que ahí estaba para él, y que desde ese entonces él se convertiría en mi perra y que ese culo era mío. Y le dijo que me lo dijera, así le insistí hasta que me dijo: «Mi culo es tuyo».

Con mi amigo de la primaria

Él tenía bellos vellos por todo el cuerpo, el agua lo hacía ver tan adorable y en general la situación me dio mucho morbo, de hecho no pasaron ni 10min cuando se levanta y me indica que le pase una toalla y lo vi de pie encuerado frente a mi.

Me gusta mi novia… Pero más su padrastro

Automáticamente se encendió mi morbo y sin saber cómo actuar le respondí «yo lo que quiero es una cerveza» y él contesto: «tengo algo mejor para ti, Acompáñame».

El trailero me da un aventón

Cada tanto él se tocaba la garcha, me ponía como loco ver ese bulto, me empezó a preguntar por que iba a ese boliche, a lo que respondí que tenia ganas de tener sexo.

Uno de mis maestros

Me sentía cautivo de esos encantos y esclavo de sus atributos, mientras me daba algo que me encantaba pensaba por dentro: «qué bien que lo hace, qué bien que me coge, qué larga que la tiene, qué duro que se siente, lo amo”

Tres jóvenes hermosos solo para mi

Eran más altos que yo, rondando el metro ochenta, y los tres vestían con bermudas, algo bastante común en aquella época del año en La Paz (Mendoza). Uno de ellos abrió el maletero y sacó una gran toalla que extendió en el suelo, pidiéndome que me acercase para comenzar con el juego.

Le quité lo hetero a mi amigo

Lo mire y le dije que quería continuar pero quería que pusiera su pene en mi culo el obviamente acepto y me gire me incline el escupió en mi culo y llevo su pene a mi culo sentí como entraba suavemente la sensación era deliciosa.

Pacto de semen, con mi papá

Y nos pusimos a ello, mi padre se puso a chuparme la polla, me estiraba bien la piel para que el capullo quedara terso para después subir el pellejo hasta taparlo y adentrar la lengua y chupar la punta con el glande tapado.

Dulce venganza

Me quede quieto y se acerca a mi me da un beso en la boca y lo primero que pensé, «como puede hacer eso si tiene hijos y esposa» Inocente al fin.

La reconciliación con mi novio

Apoyó la cabezota de su pija en el pocito y aflojando sus manos, me dejaba caer un poquito, yo apretaba las piernas con fuerza a su cintura pero igual me iba ensartando en el hermoso sable.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.