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Mi vecino el albañil

Hola mi nombre es Juan, soy un chico de 22 años y me considero bisexual, ya que aunque tengo novia y mantengo relaciones sexuales frecuentemente con mujeres, de vez en cuando no puedo resistir la tentación de mamar una buena polla. No tengo candidatos fijos, cada vez que veo a alguien con uniforme, ya sea militar, de policía, guardia de seguridad e incluso conductores, o de alguna profesión como mecánico o albañil y está delgado y alto, no puedo evitar dirigir la mirada hacia su paquete.

Disfrutando a mi padrastro

Yo como loco me paré de la cama y le dije «¿qué diablos haces en mi cuarto?» y él riéndose me dijo, «je-je-je no te hagas el decente, chamaco si ya me he dado cuenta que deseas que te meta este tronco en tus nalgas,o me lo vas a negar?»

Haciéndome el sonámbulo

Bueno, se me ocurrió bajar mi mano y tocarle su pene pero no lo logré por que él es muy sencible y sí sintió que lo intentaba tocar, pero para que no sospechara me puse como sonámbulo y empecé a mover las manos a lo pendejo, pero él mejor se envolvió en las cobijas y se durmió.

Mi niño consentido

Una vez en casa lo invité a seguir y le pregunté que como se llamaba, a lo que me dijo que Iván, y que pronto cumpliría los 17 años. Pero no lo había invitado para entrevistarlo, así que decidí irme directo a lo que me interesaba. «Te gusta que te la chupen?».

Mi vecino me recarga la bateria

Eran como las 8 de la noche y estaba semioscuro en el parqueo cuando después de un rato de charla e intentos de cargar la batería, pasó rosándome atrevidamente varias veces debido a la estrechés entre los autos.

Descubriendo a mis primitos

Todo comenzó un día que ellos fueron a mi casa a jugar y al cabo de un rato mis padres y mis tíos deciden que van a salir, no sé adonde específicamente, pero nos dicen que no les esperemos porque van a llegar tarde.

Sentirla en mi interior…

Sobre mi estómago sentia su bulto caliente. Deslicé una mano y llegué a tocarlo, entonces creció rapidamente hasta el máximo. Me pidió que lo sacara de su bóxer

El pantalón de mi mejor amigo

El morbo hacia que cada vez me costara más resistirme a acercarme a él para tocarlo y sentir su cuerpo, pues cada vez que volteaba a verlo sentía ganas de acercarme más y más.

La apuesta se volvió una mamada

Luego, de un solo golpe la introdujo en su boca haciéndome gemir, y empezó a chupar rápido mi verga que fue creciendo en su boca mientras él lo hacía con mayor rapidez y fuerza.

El técnico viene a mi casa

Tan pronto estuvimos desnudos, él comenzó a besarme y a morderme el pecho. Me besaba, me mordía me lamía, y fue descendiendo hasta el vientre donde su actuación seguía siendo la misma.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.