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Descubriendo a mi compañero de oficina

Después de unos minutos quieto el comenzó a moverse muy suavemente y yo trate se seguirlo, hasta que logramos acompasarnos y a los pocos minutos su pene entraba y salía de mi ano con gran suavidad.

Mi primito me dio las nalgas en el campamento

En aquél campamento una de esas noches en las que estábamos muy calientes, porque no habíamos podido hacernos la paja, y éramos de paja diaria, incluso nos la hacíamos juntos mirando películas porno.

Yo me empecé a sobar la verga y él hizo lo mismo. Enseguida las teníamos totalmente erectas.

El chavo más guapo del salón

Un relato exclusivo de Relaróticos.com Era un chavo muy normal, por entonces tenía yo unos 16 o 17 años y no tenía nada de experiencia en lo que amor se…

Deslechando a los heteros

Un relato exclusivo de Relaróticos.com Nombre: Manuel Rdz Correo electrónico:iridium692@yahoo.com.mx Escribe aquí tu relato.: Hola que tal, antes que nada les cuento que soy un chavo del Norte de México, Monterrey para…

El juego del moquito

Una vez que me puse en cuatro mi primo me bajó el short y casi de inmediato sentí algo húmedo en mi ano, me daba cosquillas y comencé a reir. Yo tenía 8 años y él 15.

Los amigos de la prepa

Tenia miedo de que me doliera y de que alguien fuera al baño, se pegó a mi cuerpo y sentí su verga tocando mi culo mojando con precum. Él tenía más experiencia, lo pude notar, así que me puso saliva e intento meterlo pero me dolió mucho, le dije que ya no porque me dolía, pero mi exitación dejo que siguiera intentando.

Me ligué al profe de música

Cuando él comenzó a trabajar conmigo era muy tímido, no hablaba con nadie y se veía hasta medio pendejo… nadie imaginaría el animal enorme que guardaba bajo sus pantalones.

Mi tío me dió a mamar su verga….

Cuando mis primos me invitaron a pasar navidades con ellos, no pensé que me dejarían solo con mi tío, quien aprovechó todas las vacaciones para consentirme en la cama.

Poppers con mi vecino

Recién había llegado a mi nuevo edificio cuando descubrí que lo único bueno de aquél lugar era mi vecino de abajo, un hombre de muy buen cuerpo.

El juego de la galleta

Aquella tarde nos reunimos parra hacer un trabajo de equipo, pero cuando llegué a casa de Luis, ellos propusieron que mejor jugáramos al juego de «la galleta». ¡Deliciosa merienda!

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.