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El doctor me curó mi malestar: culo reseco

Pues hace tiempo fui a consultar cerca de donde está mi trabajo, era un doctor joven de unos 28 años, no muy alto, blanco, y simpatico, nada feo. Me dio…

Calentándome con el albañil que trabaja en mi casa

Relatos gay de albañiles. Ahora ya casado sigo con el gusto por la verga. Hace unos días comencé una remodelación en la casa. Le hablé al contratista de confianza y…

La polla de mi vecino

Desde algún tiempo habíamos descubierto el gusto del uno por el otro, ya contábamos con 17 años ambos, y ahí descubrí mi gusto por el mismo sexo, tanto disfrutar con ello pero que me hicieran disfrutar del sexo, sobre todo cuando quería disfrutar de su rico pene que ya conocía.

Pasando el rato con mi rommate

Me llamo Martin tengo 20 años hace apenas unos meses que me he independizado. Vivo con un compañero de uni en un pisito de alquiler en la ciudad donde estudio.…

Fui con el doctor por un dolor de estómago y terminó clavándome la verga

Andaba con malestar en el estómago, comía y me sentía muy pesado, ya tenía varios días así, andaba con mi esposa en una plaza comercial y había unos consultorios en…

Mi primera vez con el repartidor de Bimbo

Yo solo quería vender pan en mi tiendita, y terminé dando las nalgas para lograr un mejor precio. Apenas tenía 17.

El chavito chacalón

Lo que les contare sucedió cuando tenía 14, estaba molesto por que no tenía dinero para un teléfono, quería uno, todos los de la secundaria a donde iba tenían uno y yo no, eso me hacía sentir mal, hasta que Damián me enseñó cómo podría conseguir dinero fácil.

Cumplí el sueño de chingarme a un repartidor de la Coca

La labor del repartidor de Coca-Cola, cargando y descargando cajas pesadas, esculpe un físico atlético que muchos encuentran atractivo. Su fuerza y resistencia, desarrolladas en el día a día, los…

Mi hijastro ahora es mi puta

🔥 Un relato exclusivo de Relaróticos 🔥 Después de tres matrimonios ya estaba harto de criar hijos, tanto propios como extraños, esta era la cuarta vez que me casaba, lo…

Mi historia con mi profesor

El profe no era un hombre muy alto, mediría un metro setenta, no era ni gordo ni flaco, estaba en su punto justo en relación a su estatura, tendría unos cuarenta y dale años, era blanco, con ojos color café, como la miel verdadera, de piel muy clara y usaba unos horrorosos anteojos correctores como culos de botella, con montura gruesa de pasta.

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