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Entre compañeros de trabajo

Dejando a un lado mi falso recato, le dije «¿Me dejas tocarla?» A lo que simplemente dió un paso adelante para dejar que la tomara con mi mano.

Pajeándome con mi amigo

No podía creer qué bien dotado que estaba mi amigo, tenía una hermosa y gruesa verga de como 18 cm de largo y 6 de ancho, y no pude evitarlo y me le quedé mirando la verga
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Le regalé mi virginidad

Realmente no se si él vio que yo lo estaba espiando pero él terminó masturbandose de una manera deliciosa…

Disfrutando a mi amigo dormido

Pero al ver sus bóxer me vinieron las ideas sucias y todas las fantasias que tenia de él, así que me atreví a tocarle el pene por encima de la ropa muy suavemente.

Perseguidos por la familia

Él continuó con la vista fija en mí, por lo que decidí ya no verlo más. Poco después, él estaba parado frente a mí y como me suele pasar, mi miedo aumentó, pues no podía creer que tenía tan cerca a un cuerazo.

Mi vecino el albañil

Hola mi nombre es Juan, soy un chico de 22 años y me considero bisexual, ya que aunque tengo novia y mantengo relaciones sexuales frecuentemente con mujeres, de vez en cuando no puedo resistir la tentación de mamar una buena polla. No tengo candidatos fijos, cada vez que veo a alguien con uniforme, ya sea militar, de policía, guardia de seguridad e incluso conductores, o de alguna profesión como mecánico o albañil y está delgado y alto, no puedo evitar dirigir la mirada hacia su paquete.

Mi vecino me recarga la bateria

Eran como las 8 de la noche y estaba semioscuro en el parqueo cuando después de un rato de charla e intentos de cargar la batería, pasó rosándome atrevidamente varias veces debido a la estrechés entre los autos.

El pantalón de mi mejor amigo

El morbo hacia que cada vez me costara más resistirme a acercarme a él para tocarlo y sentir su cuerpo, pues cada vez que volteaba a verlo sentía ganas de acercarme más y más.

La apuesta se volvió una mamada

Luego, de un solo golpe la introdujo en su boca haciéndome gemir, y empezó a chupar rápido mi verga que fue creciendo en su boca mientras él lo hacía con mayor rapidez y fuerza.

El técnico viene a mi casa

Tan pronto estuvimos desnudos, él comenzó a besarme y a morderme el pecho. Me besaba, me mordía me lamía, y fue descendiendo hasta el vientre donde su actuación seguía siendo la misma.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.