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Chupándole los pies a mi tío guapo

En esos años mi tío era un hombre muy apuesto, de 28 años de edad con un abdomen que no estaba marcado,yo apenas tenía X.

Todo empezó cuando fui a la casa de mi primo por unos días, ya que mis papás se fueron a un viaje de negocios. Mi primo fue a la casa de su mamá a pasar ese fin de semana, así que me quedé solo con mi tío el fin de semana.

Al solo estar el y yo en casa, mi tío paseaba sin camisa o en boxers, con el pretexto de que hacia calor en el lugar,, no era cierto ya que hacía frío la mayor parte del tiempo.

También puso un pretexto para que yo vaya a dormir a su cama con el, diciéndome que podía enfermarme y que la cama en la que dormía estaba rota, haci que tuve que dormir con el.

Fue entonces que en la primera noche, me desperté en medio de la noche al sentir que alguien que mi mano tocaba algo duro, al tocar un poco más me di cuenta que lo que tocaba era la polla de mi tío, al parecer el metió mi mano por debajo de sus pantalones para tocarle el pene, mientras más lo sacaba me daba cuenta de el enorme trozo de carne que mi tío tenía, el ya estaba dormido pero aún así su polla estaba despierta, no pasó nada más esa noche.

A la mañana siguiente, mi tío me levanta para desayunar, pone un plato de panqueques frente a mi, mientras comía mi tío se quita los zapatos y pone los pies sobre la mesa, pidiéndome de favor que por favor le masajee los pies con mis suaves manos, a lo cual yo accedí y lentamente comenzaba a masajearle sus olorosos pies, mi tío gemía al tacto, alegando lo bien que lo hacía, es entonces cuando comienza a tocarse sobre sus pantalones , marcando su enorme pene.

Mi tío me pide que ahora le masajee los pies con la lengua, a lo cual yo por morbo o inocencia accedí, comenzando a lamerle los pies, mi tío gemía descontroladamente al sentir mi lengua sobre sus pies, le pasaba la lengua entre sus dedos, limpiando y comiéndome la la piel muerta de sus pies, después de un rato mi tío se pone de pie frente a mi y se quita los pantalones y boxers, dejando al descubierto su enorme polla de 16 centímetros, muy gruesa por cierto, me sujeta de la cabeza haciéndome mamar a su ritmo, en algunos momentos yo sostenía su pene y lamía la cabezota salada y dulce como si de una paleta se tratase, mi tío gemía de manera bestial, metiéndome su polla por completo en algunos momentos, después de un tiempo el suelta un gemido muy fuerte y se corre en mi boquita, al final me hace tragar su leche y me besa apasionadamente.

Después de eso, volvemos a hacerlo de nuevo en la noche en su cama, pero eso será para un relato de otro día , espero que te haya gustado y nos vemos a la próxima.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.