Después de mucho tiempo de haberle entregado mi virginidad anal, me contó por chat que venia a la ciudad ese fin de semana solo para volverlo a hacer.

Habíamos quedado en que lo vaya buscar a la terminal ese viernes a las seis de la tarde para irnos a algún hotel hasta las veintiuna. del día siguiente luego lo llevaría a tomar el micro que salía a las 22.30 de regreso a su ciudad,.Un problema inesperado hizo que no pudiera.viajar según me explicó por telefoneo..

Esa noche, desilusionado y como vampiro que precisa sangre, excitado, volví al cine porno, compañero de otro relato, con excesivas ganas de besar a alguien, sentir mis pechos acariciados y mamados, poder tocar y chupar un pene con sus testículos.

Aboné la entrada, permanecí un rato en cada sala (gay y hetera), alternando con un salón sin luz, con varios sillones o recovecos. Recorrí todos los sectores claros y oscuros ya que estaba bastante lleno, luego de un par vueltas me quedé parado y apoyado en un rincón casi ciego que permitía ver quien se acercaba. pero a su vez, el que lo hacia no le pasaba lo mismo (por efecto de luz sobre la vista).

Pasaron varios que no eran lo que buscaba, cuando de repente, al no prestar atención en los que estaban en el salón oscuro donde me encontraba, si, en los que venían, siento cercano al oído derecho, una voz que me pregunta si buscaba una pija para comerme. Dijo que me había estado observando en la sala gay cuando uno se me acercó a querer acariciarme el bulto y no lo permití, dejando claro de querer eso a que me lo hagan. Su presentación finalizo asegurándome que cuando viera el tamaño de su paquete, me iba a gustar.

Giré para verlo, encontrándome con una persona de unos 45-50 años de complexión física no muy grande, al mismo tiempo dirigí mi mano izquierda a palpar su bulto, me animé a bajarle el cierre, meter la mano por dentro del pantalón, agarrar y sacarle la verga entera al exterior.

Empecé acariciándosela pero antes de acercar mis labios le pregunté si hacía mucho que no se la chupaban, respondiendo que era la primera vez que lo haría un hombre, ya que estaba casado hacía veinte años, nunca infiel con su esposa pero siempre había tenido la fantasía de sentir que otro se la mamara. Mientras me respondía, comencé a pajearlo suavemente, notando los cambios en su voz, así como la dureza como piedra de su miembro.

Intenté abrazarlo, besarlo pero al acercarme, lo impidió diciendo que sólo quería sexo oral. Me extrañó la actitud, igual no importó tanto y me agaché. Llene de saliva mi palma derecha para lubricar toda la extensión de su miembro, mientras que con la izquierda comencé a acariciarle los testículos.

LO MÁS RECIENTE

Me encontré con algo grande, sería de 18 x 5, lo notable era que parecía una regla, tanto para arriba, como hacia los costados. Al ensalivar lleve su piel hacia delante y me la puse entre los labios haciendo un poco de succión, me la fui «tragando» mientras que con la lengua le hacia presión, moviéndola en forma paralela al ingreso del trozo en mi boca, hice esto varias veces suavemente pero sin llegar a toda su extensión.

En un momento subí mi vista a la cara del dueño, notando que tenía sus ojos cerrados respiración agitada, extasiado y la cabeza iba de un lado a otro como si fuera un limpiaparabrisas.

Al ver como gozaba duplicó mi excitación teniendo una gran erección, la cual provoco sacar mi pija para masturbarme. Al mismo tiempo, baje a sus testículos, para humedecer con la lengua y chuparlos individualmente ya que sus tamaños eran proporcionales al de su pene.

Eso le debe haber gustado demasiado porque empezó a gemir primero en voz muy baja, dando muestras del placer. En mi caso al escucharlo, seguí acariciando, lo que iba humedeciendo subí con la lengua, recorriendo su erecto sexo, a su cabeza hinchada, redonda, algo mas gruesa que el cuerpo,, para después meterme todo el tronco repitiendo esto un par de veces. Seguidamente, pese a costar un poco por el grosor, aproveche que tengo el frenillo cortado, estire la lengua, teniendo toda la pija en la boca, para tocar y mojar nuevamente sus testículos.

Repetí varias veces esta acción, yendo mas profundamente, con alguna arcada mediante, hasta escuchar cuando los gemidos se transformaron en frases gritando que le encantaba como se la mamaba, que siguiera, que estaba mas excitado que nunca, que no parara y algunas que otras palabras mas.

La verdad, sus dichos me calentaron, me hacia la paja con la izquierda mientras que con la derecha me pasaba toda su verga dura por la cara, en forma de caricias sintiendo la piel suave, chupando y besándola como objeto de deseo. Esa acción me hizo terminar precozmente.

Lo masturbé un poco mas con las dos manos dándole besos a la cabeza, alternando con una pasada de lengua en toda la extensión de abajo hacia arriba y volví a metérmela en la boca, presionando a propósito los testículos hacia arriba con la lengua, agarrándome de su culo con las dos manos lo impulsé hacia delante otras dos veces y cuando estaba entrando la tercera, me agarró la cabeza sacándome su verga de la boca y a los pocos centímetros suelta un chorro gigantesco de semen que impacta en mi cara, labios, pera y cuello mientras su acabada la expresaba fuertemente prolongando la letra «A» bastante tiempo y varias veces como término de lo gozado.

Cuando se calmó, tome nuevamente su palo tomándome las gotas que salían de su cabeza mientras iba quedando en estado flácido. Luego me miró y llevo sus manos a mi cara para sacarme el semen de la pera y cuello, preguntando si también quería eso, no emití palabra pero abrí nuevamente la boca para lamer sus dedos hasta dejarlos sin restos de leche

Cuando me incorpore comente que había tenido razón, en cuanto a que me iba a gustar mucho su pija y su leche, también lo interrogue si le había gustado. Me acaricia una mejilla diciéndome que lo sentido, jamás lo había vivido, que le encantó, lamentaba haber perdido tanto tiempo en decidirse para hacerlo, me preguntó si le podía dar mi teléfono para volver a vernos, etc.. Solo le dí mail, le expliqué que había ido al cine por lo mismo que él, dándole como consejo que cuando tuviera ganas chateara para ver que onda.

Prendió la luz de su reloj para ver la hora y al decir que se iba me tomó por sorpresa contra la pared, tomándome del cuello acercándose a mi boca, para desesperadamente, empezar a besarme.

Dejé que siguiera, bajó sus manos a mi cola, acariciándola, empujándome contra él como si estuviera cogiendo, mete una mano por debajo del boxer y muy despacio me va penetrando con un dedo y al oído me propone irnos a un hotel para hacerme de él pero antes le tenía que dar mi teléfono.

En esa época solo tenia el del trabajo así que me negué. Me dio otro beso en la boca diciendo que era una lástima porque podíamos llegar a mucho más. Volví a responder que habláramos por mail y viéramos, porque yo no disponía de un teléfono. Pero el quería en ese momento llevarme y ante mi negativa, dio media vuelta y se fue.

Al irse, me quedé en el mismo lugar, para hacer tiempo a que ésta persona se alejara un poco, de repente se me acerca un flaco que tenía físico de hacer bastante gimnasia de 1.80 sería su altura (mido 1 72), con un par de años menos que yo, diciéndome que le había gustado lo putita que fui con el señor anterior, observándome también el tamaño de mi verga. Ahí me di cuenta que estuvo mirando todo lo hecho y vaya a saber quién más!

Confieso que me dio vergüenza, pero este nuevo personaje no me dejo dudar. Luego de sus dichos, me abrazó y besó, me resultaba raro porque unos minutos antes lo había hecho con otro, a diferencia que este nuevo personaje sabía lo que hacía. Me relajé y lo dejé que me llevara a otra ubicación, caminando dos metros y paralelo a la pared, terminando en un lugar tipo pasillo de 1,20 de ancho, el cual no había observado en mi posición inicial al pensar que existía una pared en lugar de ese rincón.

Al llegar ahí, se apoyo sobre la pared que marcaba el limite del pasillo, tomándome de los brazos me llevo nuevamente hacía él, para besarme, mientras que una mano habría los botones de mi camisa, la otra acariciaba mi pene por arriba del pantalón.

Al abrirme la camisa me besaba al oído, sintiendo su respiración un poco mas acelerada, diciéndome que tenia boca de chupa pija, que le gustaba mucho, posando sus dos manos en mis pechos para acariciarlos y suavemente pellizcar mis pezones, acción que me sacó un pequeño gemido y empecé a acariciarle el bulto, quise desabrochar su pantalón, pero no me dejó argumentando que me la iba a dar cuando él lo decidiera. Su actitud era dominante; decía ser el macho que iba a poderme sacar la putita que era y agregó que mis deseos por hacer gozar a un hombre eran tan visibles, que ahí estaba él para dejarme satisfecho

Me encontraba tan caliente, que no me dí cuenta y a los pocos segundos estaba con la camisa abierta, apoyado a la pared con los pantalones medios bajos, teniendo la pija al aire media erecta siendo masturbada por una persona que a su vez se lo notaba excitadísimo.

Besó y mordió levemente mis pezones, seguido, bajó a chuparla, metiéndosela toda en la boca, a la vez que me acariciaba el culo. Sin observarlo, paso una mano por entre mis piernas y empezó a refregar y hacer círculos presionando hacia dentro con el dedo medio, alternaba el medio con el índice de la otra mano que se encontraba al costado mientras retiraba la mano del dedo medio, subiéndola para acariciar nuevamente mis pechos, siguiendo a terminar dentro de mi boca, pidiendo que los llenara de saliva para dilatarme.

Ya no sabía si irme y perderme lo que me estaba haciendo, frenarlo, o ver hasta dónde llegábamos…Hizo la misma acción con la mano, pero sumó el índice de la otra mano que entró muy lubricado, como sentí un raro frío, miré hacia abajo y estaba lubricándose las manos con un sobre de gel, que no sé de donde sacó, de tantos movimientos con sus dedos, lo frené porque iba a acabar nuevamente.

Se volvió a apoyar contra la pared, me llevó hacia él y mientras me besaba, decía que quería cogerme toda la cola, que no me iba a dejar ir, que nunca iba a tener la oportunidad de sentir todas las veces que me la “iban” a meter esa noche, ni de la cantidad de leche que iba a tomar. Agarró mi cabeza me bajó a su pené casi ordenándome que se la chupara, lo que sumisamente obedecí al instante. Al tomar su miembro la primer sorpresa fue que era de un diámetro gruesísimo, no sé, pero fácil 6 o 6.5 CMTS.

Ésta no era lo mismo, su dueño al darse cuenta que me asustaba bastante, comenzó refregándomela por la cara, pidió que sacara la lengua, teniendo la boca abierta, para meterme y sacarme, su pedazo sintiendo en las estocadas como mi boca se adaptaba a su tronco. Todo esto sumado a que no debía dejar de mirarlo.

Comentó que no queria perderse mis gestos de trola caliente. Me sentía raro, de dominante con el anterior, terminaba dominado por éste, que turnaba su pene y testículos refregándomelos en la cara, haciéndome desear de una forma infernal, encima al verme desesperado por tratar de abrir la boca bien grande y meterme la cabeza, la impulsaba hasta el fondo, que menos mal no medía tanto de largo o no tanto como la anterior.

Lo loco era que si quería sacar la lengua con esa gruesa pijota, me hacia doler toda la mandíbula, igual no me dejaba reaccionar, diciendo que la putita del cine tenia que aprender a aguantar hasta que el macho quisiera y me apretaba mas contra él, a pesar que veía que me ahogaba con las arcadas.

Pensé en irme pero lo que estaba viviendo me excitaba, por un lado no me copaba sentir que me aplicaran tanta fuerza, por otro mi cabeza estaba muy dividida, el flaco continuamente repetía que esa noche no iba a parar de cogerme, que me iban a llenar de leche, palabras que estaban en plural, y no me dio tiempo a preguntar porque me puso de espalda con las piernas abiertas y las manos contra la pared, al mismo momento me llenaba el ano de gel, metiéndome de a uno hasta tres dedos, se colocó un preservativo y al principio pasándomela por la raya, me pedía que levantara la cola, diciéndome que me quedara tranquilo me pellizcaba los pezones logrando que me fuera un poco mas para atrás.

Mis pezones son una de las partes más sensibles a la hora de excitarme, y sobretodo en esta ocasión) Tras lograr su objetivo seguía diciendo que ese día me iba a hacer que dos amigos me chuparan, uno cada pecho, para que él con otro más me la metieran.

No se si había sido lo que dijo o las caricias en los pezones que no pasó mucho tiempo y eyeculé también sin tocarme, pero había muchas cosas en el juego, cuatro personas mirando, dos de los cuales se habían bajado los pantalones y se masturbaban, Estaba con una pija gigantesca en la puerta de mi culo ya que solo había entrado la cabeza y me dolía un poco, una voz que alguna vez decía cosas copadas y otras que a comparación, las que escribí, eran un piropo al lado de las que no me animé a plasmarlas a texto. Sin duda se notaba que el flaco era el rey del morbo.

Esa situación me descontrolaba, No me gustaba que a cada rato me dijera que iba a sacarme de adentro toda la putita que tenía y que cuando me la metiera entera iba a tener que chupar a todos los que nos estaban mirando y que terminaría tan abierto que no me iba a molestar si uno o dos de ellos me la quisieran meter al mismo tiempo.

Siguió haciendo presión y creo haberla sentido hasta mas de la mitad pero el dolor me tiraba hacia delante provocando algo de bronca en él. Sin tomar descanso, de espalda a él me tomo los pezones con su manos lubricadas y comenzó a llevar mas hacia atrás en el instante que decía que faltaba poco para metérmela del todo, que no me preocupara y que mientras tanto chupara las pijas de los que estaban mirando ya que eran 4 conocidos.

Era demasiado, sólo una vez me la habían metido con un tamaño bueno para evitar dolor, había sido una noche que cada uno pudo liberar su libido, pero ésta era totalmente distinta, un flaco me había metido un poco mas de la cabeza de su miembro regrueso, me quería hacer sentir y me trataba como una putita, también jugaba con los roles de amo dominante que comparte el esclavo que se coge…

No pude soportarlo, le dije que si quería lo pajeaba, pero que ya me dolía mucho, que no iba a dejar acercarse a ningún “extra”, por lo menos ese día en ese momento que me sentía incomodo.

Cuando le decía esto, se acerca un chico que le agarra el pene y le dice que él no tenía problema en tener una fiesta con todo el cine, palabras que hacen reaccionar a mi amigo y les dice a los que estaban alrededor nuestro que iban a darle la leche a ese chico, pero en el medio del salón y ahí se fueron. Yo quedé solitario en el rincón, con la camisa abierta y los pantalones bajos que rápidamente subí y cerré.

Salí del cine, llegué a mi casa y me puse a chatear, al abrir el msn me encontré con el cartel de pedido de amistad del que había estado en el cine en primer lugar y al cerrar esa ventana, otra que decía:

-MATI soy BENJA en tres meses vuelvo a Mardel por unos trámites, hace mucho que no te veo y me pajeo todos los días pensando tener sexo con vos. Quiero que vuelvas a sentirme dentro de ti, me puse Internet en el negocio así que nos mantendremos más en contacto.

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