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Entre militares descurbí el placer

El vapor llenaba el aire, mezclado con el olor a jabón barato y a masculinidad cruda, y yo no podía evitar mirar de reojo, sintiendo un cosquilleo en el vientre mientras el agua resbalaba por mis propios pectorales y bajaba hacia mi entrepierna, endureciéndome sutilmente ante tanta carne expuesta.

Así me cogió mi primo militar

Hola vengo a contar algo que me sucedió hace poco tengo un primo que es militar tiene 29,mide 1.85 alto con un buen físico y es moreno,yo tengo 15 tengo…

En el cuartel junto a mi compañero soldado

El aburrimiento de estar un fin de semana sin nada que hacer y sin permiso me llevó a buscar conversación o al menos compañía con cualquiera de los escasos compañeros…

Traer uniforme militar despierta el morbo

Nunca me había gustado hacer autostop pero la economía mandaba, un billete de autobús de Almería a Málaga me rompía el presupuesto y me acostumbre a tomar la orilla de…

El doctor y el militar

La fórmula siempre es la misma: las cervezas, la falda. El mensaje clave para saber que queremos vernos es: ¿Qué onda Doc, cuándo mi chequeo mensual?.. Y siempre termino lleno de su leche, bañados en sudor. Desde hace ya 4 años.

Mi primo mayor, el sargento retirado

En los bajos mundos de los elementos que poco llegué a conocer me comentaron su apodo le decían «el nalgón». Eso me excitaba porque lo comparaba con Cristian Mendoza, solo del volumen de nalgas lo demás nada que ver jejeje.

El militar nalgón

Fui tocando pierna y nalga, eran enormes; seguí rozando con mi verga su cuerpo y cada enfrenon tocaba más de su trasero hasta que de repente se colocó a un costado como para darme total acceso a él.

El sargento que me hizo dudar de mi hombría

No sé si Antonio sentiría lo mismo que yo pero noté que una lágrima salía de su enfurecido rostro. El sargento quitó la mano, escupió en ella y levantó el boxer de Antonio para meter dos de sus dedos de un golpe en el culo de Antonio.

Dentro del ejército

Mientras me bañaba, a un lado había un compañero soldado de artillería y de repente se quitó su bóxer y dejó al descubierto su culo hermoso. Él se dió cuenta que le miraba el culo y que me mordía mis labios y que casi se me erecta la verga

Disfrutando mi servicio militar

De repente siento que me abraza por la espalda y quedamos en forma de cucharita. Sentía su verga contra mi culo, pues solo llevaba una pantaloneta pero no debía emocionarme, cualquier error ahora sería fatal.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.