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Con mi tío en el rancho de la familia

Mi tío Raúl, de 45 años, viudo desde hace cinco, es el dueño de todo: rudo, moreno quemado por el sol, cuerpo fornido de trabajar la tierra, panza firme bajo una camisa siempre abierta dejando ver vello negro rizado y sudoroso. Olía siempre a tierra húmeda, sudor y un toque a tabaco masticado que me ponía nervioso desde chavo.

El vaquerito del rancho

Despues de meses trabajando en ese rancho, empezaron a trabajar unos hermanos que venían del sur del país, los cuales siempre se portaron muy amables conmigo y me trataron como otro más de ellos.

Soy la mujer del jefe de la hacienda

Nos mudamos a nuestra hacienda para atenderla sin imaginar lo que ocurriría allí. Tenía 17 años y mi padre me encargó dirigir las caballerizas, allí trabajaba un hombre muy negro…

Puteando en el rancho familiar (parte 3)

Después de la culiada de la mañana Octavio se retiró al pueblo a terminar pendientes antes de la comida, yo continué haciendo maletas con algo de nostalgia, pues hubiera preferido…

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.