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Me entregué a mi primo por amor

Esto pasó aprox hace unos 5 años cuando yo tenía 11 mi primo tenía 17 el es alto, güero y con buen cuerpo con mi primo nos llevamos muy bien…

Un oso español

Le hice sentir mi rabo contra su culo a través del pantalón, moviéndolo contra él. Él dijo que lo hiciera, que tenía que seguir adelante y que tenía ganas de sentir de nuevo aquello dentro de él.

La verga madura de mi vecino me abre el culo

Desde ese instante, me sentí observada. No acosada ni incómoda… sino visible. Como si alguien hubiera encendido una luz sobre mí, y esa luz viniera de él.

El pintor sexy del barrio

Él dijo que sólo quería saber si había algún palo que pudiera usar para mezclar la pintura, y yo le pregunte: «¿de qué tamaño mas te serviría?»

Y mi novia pensaba que era 100% heterosexual

Una tarde de sábado el juego se puso interesante. Empezamos a las cuatro y, sin darnos cuenta, ya era de noche. La luz del cuarto era tenue, solo una lámpara de pie y el reflejo azul de la tele apagada. El ambiente estaba cargado de sudor, cerveza y testosterona. Yo iba en un bóxer negro ajustado. Cruz, a mi lado, llevaba uno gris claro que marcaba todo.

El lechero cuñado de mi padrastro

Cuando entramos a la habitación no soportamos más y comenzamos a besarnos, me encantaba como él me besaba y me trababa ya que lo hacía con mucho amor y de una forma delicada.

A escondidas con mi primo Said

Yo me llamo Marcos y soy flaquito, alto de 1.81, piel morena clara (Pero más blanco que moreno), cejas algo gruesas, ojos cafés, labios algo gruesos y rosas, tengo buenos brazos, piernas y abdomen ya que hago ejercicio y aparte por los entrenamientos del fútbol.

Soy la novia de mi hermano

«Espera, me duele, no te muevas» le dije a mi hermano mientras me contestó «Tengo que quitarte, no podemos hacer esto Dany, somos hermanos. Si papá nos ve así me matará junto contigo…»

En la alberca me cogí a mi primo

Debo aclarar algo importante: nunca había conocido en persona a mi primo paterno, ya que él vivía en Estados Unidos desde que éramos niños. Sus visitas a México eran raras, casi legendarias en las historias que contaban mis tíos, y yo solo lo había visto en fotos familiares descoloridas o en alguna videollamada ocasional.

Soy el cachorro de mi tío León

Yo comencé a querer llorar y parece que eso le excitó ya que me dijo «Venga, pues, pero esto jamás se lo digas a nadie y no se va a repetir».

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.