Tengo 18 años. Un día en vacaciones de verano mi familia decidió que saldríamos de viaje, iríamos a un balneario (Las termas). Llegando al balneario nos divertimos como nunca, gozamos del agua tibia y como siempre yo me la pasé viendo hombres que se me hacían apuestos (debo aclarar que soy gay pero no e salido del clocet).

Dentro de mi deseaba encontrar un machito para que me rompiera el culito, veía muchos culitos sabrosos pero al parecer ya estaban ocupados.

Nadamos, reímos y nos divertimos en los toboganes.
Se llegó la hora de la comida y todos salimos del agua, yo aproveché y mientras todos comían me metí a las regaderas del balneario.

Dichas regaderas no tienen división, lo que quiere decir que ahí se ve de todo, entré y me dirigí a una de las regaderas del fondo, cuando iba entrando me percaté de un joven de unos 20 años que se estaba bañando como dios lo trajo al mundo, era de piel no muy oscura pero tampoco muy clara, de mi estatura (175 cm) y de buen cuerpo pero no musculado, tenía un culo redondo y perfecto que me enamoró desde que lo vi.

Pasé mirandolo de reojo y seguí caminando, dejé mis cosas en una banca y me empecé a quitar la ropa (soy de piel no muy blanca ni muy oscura, de cabello negro, ojos cafés claros y soy de cuerpo delgado un poco musculado), me dirigí a la regadera y cuando me estaba enjabonando me di cuenta que desde la banca un señor de unos 30 años me veía y se estaba masturbando, lo primero que le vi fue su enorme pene que medía como unos 20 cm, lo que me provocó rápidamente una erección (mi pene mide 18cm), traté de disimular pero mi corazón palpitaba muy rápido por aquellos tíos tan buenos que estaba apreciando.

Terminé de ducharme y me dirigí a la banca en donde había dejado mis cosas, yo estaba de espaldas viendo hacia la pared, me puse mi short y de pronto me di cuenta de que aquél señor que se cargaba un tremendo pollón estaba parado justo detrás de mi, me sonrío y me comenzó a acariciar mi culo y a agarrarme la verga.
Sorprendido lo voltee a ver y me hizo señales para irnos a un lugar mas privado para tener sexo, yo me negué y me retire un poco de el, cuando de pronto me agarro mi mano y me hizo agarrar su rico pene erecto.

Empezó a mover mi mano de atrás para adelante para masturbarse pero rápidamente quite mi mano para lo que el me agarró y me agachó, con esto yo tenia su enorme verga e en frente de mi y por tan excitado que estaba no me contuve y se la mamé, me sentí un poco culpable y me aleje rápido de el, caminé rápido hacia en donde estaba aquel joven de 20 años que por cierto me enamoró ya que estaba muy guapo.
Una vez a un lado de el le dije que me ayudara a alejar a aquél señor.

El joven amenazó al señor con llamar a seguridad por lo que el señor se fue de las regaderas, en cuanto salió le di las gracias al chico (Miguel) dándome cuenta de que el estaba completamente desnudo por lo que le pude ver su pene erecto que media unos 18 cm.

Miguel: Estas bien?.
Eso fue raro
Yo: SI gracias, eso fue muy raro.

Miguel: Oye y no te gusto su polla?
Yo: Pues si pero me dio algo de miedo.

Miguel: Y con migo no te daría miedo?
Yo: De que hablas?
Miguel: Ya se que eres gay, se ve que andas buscando verga.

Yo: Pues si, y estas muy guapo.

Miguel: Puedo?
Yo: Claro que si, no me puedo negar.

Se acercó a mi y me bajó el short y el boxer.
Me empezó a mamar mi pene que ya estaba lleno de liquido pre seminal y comenzó la acción.

Miguel: La tienes bien rica papi, cual es tu nombre?
Yo: Miguel jajaja 
Miguel: Igual que yo? jajaja, pues estas rico ehh.

Yo: Dame un poco de esa rica verga que tienes

Se la empecé a mamar y en ese instante comencé a prenderme al 100, nos dabamos cuenta de que varias personas entraban a las regaderas pero rápido se salían al vernos en acción.

Miguel: Te voy a romper ese culito sabroso que tienes.

Yo: Si papi, dame duro, metemela toda.

Miguel: Ahí te va.

Me comenzó a meter su pene tan sabroso que tenia y en ese instante comencé a ver estrellas, era lo mas fantástico que había sentido en mi vida.

Miguel: Me vengo!!!
Yo: No te detengas bebé, dame toda esa leche.

Miguel: Ahhh!!, que rico culito apretado tienes, que rico.

Senti algo tibio en mi culito y me excité demasiado que me vine, Miguel se trago mi semen y nos besamos un buen rato.
Al final se llegó la hora de irnos a casa, pero Miguel y yo intercambiamos números y nos vemos de vez en cuando.

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