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Mis experiencias con el amigo Uber gay

-Hola Bruno… me dejaste un mensaje muy interesante.
-Si, te dije que te tengo un hermoso caramelito para vos. 
-No me hagas ilusionar, la ultima vez que me conseguiste aquel bombon, me lo comi con tanto gusto que debi pagarle el doble.

Antes de continuar con esta nueva y emocionante historia con aquel caramelo, paso a relatar quien es Bruno. 
Es un amigo, puto, muy agradable, discreto, leal, maravilloso, que me encontré una mañana de casualidad cuando pedi un Uber y llego manejando hasta la puerta de mi departamento. Me llevó a mi trabajo mientras me contaba que trabajaba mas de 12 horas en el auto para ayudarle a su madre vieja principalmente con sus medicinas 

Le pregunté si estaba en pareja y con una voz absolutamente amanerada me dijo que estaba muy desilusionado de los hombres que había querido, que todos se habían aprovechado de él. Ahora estaba solo. Cuando llegamos a destino no demorè en pedirle su numero de teléfono para llamarlo con frecuencia tanto a la mañana como cuando tuviera alguna cita que nadie sospeche.

Al dia siguiente su teléfono no contestaba de modo que tome otro taxi y durante el largo viaje, extrañe la conversación cálida y amable conque nos conocimos.
En realidad, mi curiosidad era sobre como se había hecho puto, como convivia con esa verdadera cruz para algunos, en tanto es una bendición para otros. 

Yo esperaba el momento de volver a encontrarnos para seguir la charla de una incipiente amistad, siempre apuntando a buscarle el lado de los secretos, de sus complejos,en fin, que me diera pautas para poder continuar con mi propia vida de puto (a las escondidas).

Bruno tenia asumido su papel de puto y de marica, no lo ocultaba, aparentemente era feliz con su elección. Vivia practicamente solo, pagaba sus cuentas y era un muchacho de unos 35 años, feliz, por lo que pude observar en poco tiempo. 

El fin de semana lo llame por teléfono y me atendio, estaba evidentemente resfriado, su voz parecia muy varonil en ese momento. Me mostre preocupado, me ofreci a llevarle medicamentos, alimentos, un apoyo, no lo acepto, siempre agradeciendome cada cortesía.
-Esuchame bien, Bruno. Nos conocemos muy poco y aun no somos amigos, pero a mi, si me preocupa tu salud. Te tome mucha estima desde que te conoci, no desprecies mi intento de ayudar. 
-Por favor, de ninguna manera quiero que lo tomes a mal, es que no me gusta molestar a nadie. Me las arreglare, es pasajero, llamame el lunes, me dijo. Y agrego.Mil gracias, cariño… me agrado que me lo diga asi, pero me inquieto ese “cariño”

La verdad es que desde que me hice puto pasivo, hace mucho tiempo cuando me acercaba a los cuarenta, nunca se me paso por la cabeza tener afectos por un hombre. Solamente me encanta la verga en la boca y si es en el culo, un tanto mejor para el macho que me culiara, pero en realidad,yo soy feliz con la pija en la garganta echándome litros de leche. 
Moria de ganas de explicarle todo a Bruno, pero, debía ir despacio, primero necesitaba sacarle información de él mismo, como se hizo puto y como le va siendo puto.. Mis taras de puto, ya las debía conocer de memoria el muchacho. Tal vez podría ayudarme.

Cuando paso a buscarme la siguiente semana, le ofreci un café en mi oficina, pero me dijo que no podía bajarse del auto porque era solo un chofer y lo despedirían, de modo que para conversar, decidi que diéramos una larga vuelta.

Le dije. Mira Bruno querido, no lo tomes a mal, pero he visto tu manera de ser y hablar, tus modos tan respetuosos y delicados, amanerados diría yo. Eres dueño absolutamente, pero yo quiero saber claramente si eres pasivo o también activo. 
-No, que esperanza, yo solo soy pasivo cariño, me dijo. Me explico que desde muy niño se sentía una mujercita y por eso, dos o tres niños del barrio le ponían las verguitas en la boca y el las chupaba con mucho gusto. Luego en el colegio, era la nenita en los baños. Todo comenzó cuando uno de los mayores me culio feo, me lastimo el culito. 
-No puedo creerlo, es exacto que me paso a mi, me rompio el culo Pablo, un vecino de 14 y mi madre con una empleada tuvieron que curarme las lastimaduras del ano. Apenas tenia 5 años, me contaron, yo no me acuerdo nada, pero si me parecio gustarme unos años después, cuando los chicos del barrio me ponían la pija en la boca, una vez uno de ellos me largo todo el meado y no me gusto, pero si me encantaba mamarles las pijas a todos. 

Después recuerdo que tuve un fugaz encuentro de mamadas con Carlitos durante un fin de semana en el campo y casi olvide tener encuentros con muchachos por mas de dos décadas en que me dedique a las chicas y a mi mujer, hasta que me pico de nuevo el bicho de la verga en la boca, alla por los cuarenta años cuando visitaba cada noche los cines pornos buscando leche. Luego busque travestis que me desilusionaron, tan vulgares y siempre con las pijas muertas. 
Y como siguió tu vida.

Bueno, fue bastante difícil, me confeso Bruno. Yo tenia una madre muy permisiva en todo, me mandaba siempre a casa de mis tios y vecinos, para no atenderme ella, pues llegaba cansada de trabajar como enfermera. Tenia dos tios, uno me culiaba muy despacio, pero el otro era un bruto, me lo hacia fuerte y me dolia. Luego me curaba con cremas, me daba dinero o helados y me exigia que nada le cuente a mi mama, pues el la ayudaba con dinero para el alquiler de casa desde que nos abandono mi padre.

El tio que me culiaba hermoso, me tenia mucha paciencia, me compraba ropa, golosinas, helados, me llevaba al circo, nos sentábamos en lo alto y oscuro de las graderias, el arriba y yo en el asiento de abajo, de modo que me hacia chuparle la pija cuando nadie miraba a nuestro sector. Me culiaba en su automóvil, la mayoría de las veces. Me gustaba muchísimo. Me hacia sentarme en la pija mientras yo manejaba el volante, era muy feliz con la verga adentro, una verga pequeña, corta muy gruesa, inolvidable. Cuando estaba por acabar, paraba el coche y me hacia salirme de la pija, para arrodillarme y tragarle la leche. 

Cada relato de Bruno me volvia a mi niñez, cuando ya Pablo, el que me desvirgo, estaba preso y no quería que nadie mas me culie. Me metia consoladores de madera en el culo, palos de escobas para mirarme en el espejo del baño, cómo una pija de mentira me urgaba el orto, luego tubos de desodorantes, una vez encontré un grueso piston de hierro con la forma de pija, le ponía cremas y me hacia el culo. 
Se lo conte a Bruno, no lo podía creer, porque él tenia sus propias pijas con los tios, además de los amigos de los tios que solian cogérselo cuando lo llevaban de campamento,. y no necesitaba consoladores. Y asi, fuimos contándonos nuestras experiencias como putos, yo medio macho y el muy marica. 
Le pregunte a Bruno, ahora mismo quien te esta cogiendo. Me conto que lo hace con mucha discresion porque ya le paso una vez que un macho lo extorsionaba pidiéndole dinero y le costo muchísimo sacárselo de encima. Luego otro que lo cogia divino, pero ocurrio lo impensado, Bruno dijo que se había enamorado del muchacho y ahora el lo perseguia, de modo que el tipo le dijo que si quería su pija, debía conseguirme putos que le hicieran ganar dinero. 

Le rogué a Bruno que me lo presente y acepto, con la condición de que fueramos los tres a un motel, para cuidarnos cada uno del otro, que todo transcurra en paz. Me dijo. Debemos pagarle antes porque es un profesional, tampoco quiere quilombos, solo dinero. Quede de la cabeza, muy ansioso esperando que llegue el dia en que Bruno organice el encuentro. Al fin estaría seguro de hacerme culiar en mi provincia, en vez de viajar con alto costo para buscar vergas que no me comprometieran.
El dia del encuentro fue algo extraño y divertido. Bruno me pidió que me sentara en el asiento de atrás, antes de ir a buscar al muchacho, un jugador de rugby profesional. Me juro que tenia 24 años y que se le había aflojado el orto, saliéndole toda la tripa para afuera, ante un deseo irrefrenable, ante la ansiedad por que lo culie urgente, fue la primera vez que lo vio, cuando iba a tomar un colectivo y el mismo se ofrecio a llevarlo a donde vivía. 
Luego Bruno me pidió que me agachara atras de su asiento para que nadie nos viera al entrar al motel; unas cuadras antes, paro el auto subio el joven, de campera y capucha negra, lo vi desde atrás, una espalda descomunal, me imagine que tenia mas de 1.90. Me equivoque lejos.
Cuando entramos a la habitación, el muchacho eligio entrar pimero al baño, yo acompañe a Bruno a preparar unas bebidas, esperamos mas de un cuarto de hora. Cuando el baño estaba totalmente invadido por la niebla espesa de la ducha, abrió la puerta y pidió que entrase yo, en bolas. Confieso que me asuste primero y luego me encendí de ilusión. Seria tal vez el mejor dia de mi vida, me dije. 
Entre despacio, tratando de no golpearme, sentí que un brazo de una musculatura increíble me envolvió de la cintura y me acerco al agua casi hirviendo. Me puso una inmensa mano en el cuello y me atrajo hacia su cuerpo de adonis. Era una mole de musculos fantásticos, oliendo a manzana, sentí una mano rozando mi espalda, buscando directamente mi culo. Luego las dos manos tomaron los cachetes de mi culo, asentaron mi cuerpo sobre su increble verga de una rigidez asombrosa. La pija, al asentarse en mi cuerpo, parecía de unos 25 centimetros o mas. 

Cuando menos me lo imaginaba, subi mi vista hasta los dos metros que media el Titán, y fue el momento clave de la tarde, sus labios buscaron los mios, que siempre habían evitado besar a los hombres, me decía que tenia asco, pero esa boca, ese hombron, esas manos, la ducha, el clima, la verga asentada en mi cuerpo, todo fue clave para que yo abriera mis labios y sintiera como esa maravilla de 24 años empezara a devorar mi lengua, a violarme la boca, con dulzura, a hacerme el amor. 

Crei que jamas lo sentiría, pero lo estaba viviendo. Me comia la boca, la lengua, raspaba mi paladar con delicadeza, luego me beso los ojos, me comio el cuello, me dio vueltas, me asento por afuera la verga en el culo, volvió a comerme el cuello, de a poco me hacia sentirme mujer, y me hizo la paja mas extraordinaria que jamas sentí en tanto años. Despacio, cada chupada de su boca sobre mi cuerpo, aceleraba la paja de mis sueños. 
En silencio, todo en penumbras, disfrutando olores exquisitos, Me hacia sentir puto y también macho al apretarme la verga para que largue la leche. 

Cuando estaba por acabar se lo dije. Ya, me voy, ya querido ya me voy y en ese mismo instante, me di cuenta que Bruno había entrado a la ducha, se arrodillo y me trago la cabeza de la verga para esperar que mi nectar le inundara su boca. Fue de locos, sentir la pija del muchacho en mi espalda, su boca lamiendo mi cuello, sus manos apretando mis bolas y la verga que se descargaba en la boca de Bruno. Ya no le podía pedir mas a la vida en ese instante, hasta que me vacie todo y senti que Bruno elevaba tambien su humanidad de casi 1.85 de altura, para compartir con mi boca la leche que había recibido. Un cuadro irreal, una lengua chupando mi cuello y otra dándome a beber mi propia leche. Me sentí macho y puto a la vez. Como siempre lo había soñado, ser puto. Llore.
Senti queme desplomaba, iba a caerme, desmayarme tras la inmensa sensación de paz que había sentido al acabar y disfrutar aquella lengua en mi cuello que me relajo maravillosamente. Bruno me sostuvo, el rugbier me abrazo de nuevo, me levanto en vilo, me saco del baño y entre los dos me depositaron en la cama, casi dormido, entregado, habían hecho de mi, una nueva persona. Senti que yo era otro desde ese mismo momento. 
Estaba exhausto, no podía levantar los brazos, no podía coordinar mis movimientos ni mi pensamiento, solo miraba a Bruno y al muchacho, cada uno a mi lado mirando. No trataban de reanimarme, ellos dejaban que yo descansara lo necesario. Pero mis ojos giraban alrededor de la cara de Bruno y la del joven, verdaderamente una belleza de macho, con rulos negros, una boca roja, dientes perfectos, una mirada que me acariciaba, ojos café, una delicia.

Envidie a Bruno que se había sentado en la cama a mi lado y el muchacho le habíapuesto la verga en la boca. Eran mas de 25,fantásticos, mi amigo empezó a trabajar esa pija con paciencia, con pericia. Estaban dándome una función porno única. La boca de Bruno recorria magicamente cada pedazo de esa mole, una verga muy gruesa, su mano casi no podía encerrala de tan gruesa. Tomaba las bolas y engullia la pija, a mas de la mitad hasta que se atragantaba. Bruno hacia lo imposble por tragar esa pija pero no lo lograba y yo miraba esa imagen de asfixiante lujuria, sin poder moverme, sin lograr acercarme para compartirla. 

Las manos del muchacho, envolvían la cabeza de Bruno y trataban de empujar la pija hacia la garganta de Bruno que me miraba todo el tiempo, como tratando de hacerme compartir esa belleza. Hice un gran esfuerzo para levantar una mano y llegar a tocar la cara de Bruno. Empece a acariciarlo mientras chupaba la pija con hambre, cada vez que le tocaba la cara y la cabeza pelada de Bruno, sentía que compartia esa pija con mi amigo. Yo me decía, ya tendre oportunidad, debo tranquilizarme, habia sido una experiencia inolvidable la del baño, ya tendria tiempo de tragar esa escultura.

Luego vi, maravillado, cómo el joven saco su arma, hizo abrir bien la boca de Bruno y empezó a acribillársela con los chorros de leche. Alli me di cuenta de la maravilla que son 24 años y una potencia física descomunal. Conte no menos de cinco chorros que llenaron la boca de Bruno. Senti que el muchacho llevaba mi mano hacia ese trozo de carne para que lo tome, lo disfrute, lo conozca bien. Bruno no espero nada para acercar su boca a mis labios, depositando toda la leche del mucho en mis labios cerrados, en mi cara, en mis ojos. Queria hacerme participar de la gran comilona.
Me lleno de leche toda la cara y el cuello. Hasta que se acostó a mi lado y empezó a besarme y chuparme, otra vez sentí que me hacían el amor, y esta vez envuelto en semen de un verdadero macho, de un semental joven. Bruno siguió comiéndome el cuello y el cuerpo lamiéndolo totalmente, llenándome de leche por todas parte hasta que llego hasta mi pija totalmente muerta. 

Cuando me imaginaba que se cansaría, entre los dos me dieron vuelta, me pusieron boca abajo hicieron que flexione las rodillas, hasta que mi ano quedara totalmente expuesto. Y otra vez Bruno empezó a jugar con el semen de su boca, me mojo bien, me introdujo su lengua todo lo que pudo, empezó a comerme el culo como hacia años no lo había sentido. Era un maestro para eso Bruno. Aprete la pija, la enorme verga, sentí que me volvia algo de fuerza en las manos y mi corazón se acelero al sentir la envergadura de semejante pedazo de vida. Una verdadera obra de arte de la naturaleza. 
Fue un acto reflejo que al sentir la lengua en el ano, mis dos manos tomaran decididamente, por primera vez, la pija del joven y tratara de acercarla a mis labios a esa belleza. Y otra vez Bruno volvió a girar mi cuerpo de rodillas al través de la cama, para que mi cara se acercara a la pija y dejara el culo en las manos y lengua de un experto como Bruno. 
Bese la pija, inmensa, tome los enormes huevos con dos manos y comencé a morder suavemente el tronco de ese pedazo de carne precioso, perfecto, con una cabeza colorada, grande afuera del capullo como a mi me gusta, lista para saciar mi sed de pija joven.

Mientras Bruno me cogia con la lengua, chupaba mis bolas, apretaba su boca sobre mi desflorada arandela, yo empece a tragar la verga, sin apurarme, quería degustarla, disfrutarla, no sabia cuando iba a durar esa tarde de ensueño.
Senti que mi agujero ya no tenia fondo, que el ano media varios centímetros donde podría entrar toda una mano, me imagine que la pija del fornido rubier, durísima, mojada, brillante, bien trabajada, estaría ya a punto para penetrar mi humanidad y como si hubiera entre nosotros una comunicación mental sincronizada, 
Bruno me apretó las caderas indicándome que me diera vuelta para entregarle mi culo a mi adonis, inmenso de dos metros y toda la potencia juvenil que nadie pudiera imaginar. 
Apunte mi ano a la cabeza de su verga y sentí en el acto dos poderosas manos afirmándose sobre mis caderas, estaba por venir el terremoto que se anunciaba. 

Mi macho me clavo la cabeza de un solo golpe y espero mi reacción. Lo ame, lo desee, abri mi cabeza y el culo todo lo que pude para engullir ese piston de carne que me amenazaba con volver a sentirse desflorado, violado, culiado como aquella primera vez en mi juventud, cuando me entregue durante un campamento, a una verga que creía insuperable y que apenas media 18. Ahora eran 25 se asomaban a mi ano complaciente, a mi ano habriento de pija joven, potente, bien firme, listo para un trabajo exquisito. 

Yo sabia que el sabria culiarme y me lo hizo de manera genial, despacio, paraque sienta la pìja abrirse camino. Para que la desee a cada centímetro. Senti de verdad como me cogia con esa herramienta poderosa, que te lleva a las nubes sin pensarlo, sólo calmadamente ilusionado por saber que yo estaba siendo deseado por el macho, entregado a sus pies y pija, humillado de rodillas, con la cabeza a gachas, esperando cada uno de los violentos embates que me hacen rogar por mas y mejor verga, por mas grosor y mas violencia. 
Una experiencia inolvidable sentirse tan culiado, tan cogido, tan reventado por el culo. Las enormes manos en mi espalda, sus bolas chocando una y otra vez en mi culo, mientras mi ano apretaba y succionaba el monstruo.

Cuando acaba esta bestia, le pregunte a Bruno que disfrutaba la culiada que me daban. Jamas, si el no quiere, cariño. Te va a culiar una o dos horas. No lo podía creer. No pares papito, no me acabes, culiame mas por favor, culiame, culiame de verdad amor, le dije. Me salieron en el acto mis palabras favoritas cuando siento una verdadera pija en las entrañas: Si, si, asi mi amor, haceme un hijo, haceme mellizos vida….
Mientras volvia a sentir la lengua de Bruno comiendo mi boca. El sabia que yo lo necesitaba, quería sentir esos labios y esa lengua. Lastima que a Bruno no se le paraba la pija, si no, le hubiera pedido que me la deje comer. Pero le rogué a Bruno que me diera su ano y rapidamente se acomodo acostado de espalda, levanto las piernas y me entrego el hoyo. Se lo comi tan hermoso, al tiempo que el muchacho me culiaba una y otra vez, sin parar, al fondo. 

No aguante mas y le repeti mi frase favorita. “Haceme un hijo por favor, haceme mellizos, cógeme dos horas mas. 
Voy a acabarte, donde la quieres, me dije. En la boca, si en la boca por favor. Me saco la pija, me dio vueltas y me clavo la verga en la boca. Bruno se acerco para tratar de comer algo si se derramara. Y eso ocurrio, era tanta la leche de mi dios, que me atragante, el semen broto a borbotones por la comisura de mis labios, no podía retener tanta leche y Bruno fue comiendo hasta la ultima gota que yo perdia. Era nuestro desayuno y almuerzo, una comida celestial.

Se canso el muchacho, fue evidente el esfuerzo que hizo para dárnosla en la boca, luego de pie, se canso. Y se acostó en la cama con la verga inmensamente parada, firme como siempre ya sin leche, pero hermosa y erguida, allí fue cuando Bruno me indico que nos pusiéramos a cada lado y empezaramos a chuparle la pija a medias, yo la cabeza y el los huevos. Luego mordí despacio el tronco y Bruno lo hizo por el lado contrario, las dos bocas iban de arriba abajo, mamando la inmensa verga, parecia de mucho mas de 25. Yo lami la cabeza y la apreté con mis labios y Bruno las dos bolas con la mano y la boca. Le hicimos una fiesta fenomenal con nuestras bocas y la pija jamas se cayo. Una cosa insólitamente inesperada. Crecia la pija al tiempo que la mamabamos. Se la chupamos como minimo media hora hasta que sentimos que se inflaban esas gruesas venas del tronco. Alli supimos que la catarata volvia y nos dispusimos a recibir la tormenta de semen. 
No lo pude creer, hasta que no comimos la leche, que lleno las dos bocas. Acabo esta vez, mucho mas que antes. Bruno fue a la boca del muchacho para compartirle la leche, y yo al hoyo de Bruno para chupárselo como si fuera un aro de miel exquisito. Caimos rendidos los tres. La monstruosa pija muerta, el ano de Bruno derrotado y mi lengua inflamada de tanto clavársela, los labios enrojecidos de tanto chupar la pija y el culo. Me dormi con la boca en el ano de mi amigo y Bruno con sus labios sobre los del muchacho que se durmió en segundos, agotado de tanto darnos de comer y de beber. 

Los días siguieron de manera vertiginosa para nuestra vida en común con mi nuevo amigo Bruno. El trabajando en su taxi, sumando moneditas para ayudar a la madre. Yo disfrutando de las vergas que me conseguia y le arrimaba el dinero que podia. Me gustaba eso de compartir el macho, porque asi era de generoso Bruno. Una delicia de persona, nada me exigia, todo me lo agradecia, me sentía muy seguro. 
Le rogué a Bruno que no se enojara por que no aceptaba nuestra vida en común, mas alla del sexo. El entendio que yo tenia una vida que cuidar. Sus servicios terminaban en la puerta de mi trabajo cuando me dejaba y otro tanto cuando me pasaba a buscar para ir al motel con alguna belleza que su buena onda podía conquistar para nosotros. 

La verdad es que cada una de las piezas de exposicion, que me conseguia con esas vergas de antología, entraban a veces en una rutina que me preocupaba, era tal mi deseo por vergas distintas y grosores que aunque llegaran a lastimarme, las esperaba con tal de disfrutar mas. 
Pero paso una vez algo maravilloso. Bruno encontró un tesoro. Fue la mañana en que un senegales se le acerco para venderle unos anteojos o alguna baratija en la esquina de una plaza del parque frente a mi trabajo. Su imaginación volo y rápidamente lo invito a tomar un café, le saco varias fotografia con disimulo y me las envio en el acto. 
Quede sin habla, sin respiración.Mas de dos metros con piel de ébano, brillosa, manos de basquetbolista, ojos color miel. Donde, cuando, a que hora, todo junto le puse en el mensaje a Bruno. 

Tranqui, esta trabajando, debo conversar, llegar a un acuerdo, tiene sus planes y esta por viajar. Bruno me contesto que el muchacho de unos 28 años estaba a punto de ir a las Cataratas, porque estaba cerca de la frontera, donde consigue mucho material barato para revender en nuestra ciudad. 
Confieso que no pude trabajar toda la mañana, luego el teléfono de Bruno estaba apagado: toda la tarde lo llene de mensajes y cuando ya daba por perdido el senegales, a punto de viajar, me llega esto de Bruno. Me dejo helado, sin respirar, casi lloro de nuevo. 
“El negro . me dijo- tiene pareja, los dos son bisexuales, nada hacen el uno sin el otro. El viaje a las Cataras es con los dos o con ninguno”. 

Casi muero de felicidad. Dos pijas en vez de una. Las quiero a las dos, le puse en el mensaje, cuando será, cuanto de plata, que debemos llevar, cuando tiempo vamos. Lo aturdi a mensajes a Bruno. 
Me dijo. Espera un poco, debo contar cuantos días voy a estar sin trabajar, no quiero que el dueño del taxi me corra. Debo buscar dinero para cubrir mis faltas o buscar un chofer que me cubra. 
Pero, vamos a perder los senegaleses. 
De ninguna manera, ya les di un dinero de seña para que no se comprometan con nadie y viajemos en una semana y por cinco días como minimo. Dos viajando y tres…. Bueno….ya sabes, haremos lo que tu desees, cariño. No te pongas tan ansioso mi amorcito. 

Los tipos cobran bien y trabajan mejor, me aseguro. Estan terminando un trabajo con dos árabes que les prometieron recibirlos en Dubai en un departamento para que se los culien a ellos y a varios amigos. Hasta le prometieron un dinero en euros para los senegaleses se compren su propio departamento aquí. Pero los negros deben pagarse ellos el pasaje. Estan ahorrando. No querrán perder nuestra propuesta. No desesperes. 

El alma se me fue del cuerpo cuando Bruno me conto lo que costaban esos cinco días en Cataratas mas los 300 dolares a cada africano. Le dije a Bruno que no me gustaba la idea de llevar a los senegaleses a un motel. Debiamos pensar en algo mas exótico. Por ejemplo unas cabañas, en las montañas cercanas a nuestra ciudad, frente a un lago. Un lugar único, silencioso, perfumado. Seria casi una luna de miel con los africanos.

Puedes conseguirme fotos, le dije. Solo de las pijas, los tipos no quieren mostrar la cara, me escribió. Si. Si, quiero ver las pijas por favor, mandamelas urgente.Como se llaman esos dioses. Se llaman Zamir y Kefir, uno tiene 28 años y el otro 26. 
Maravillosos, le dije a Bruno, deben tener mucha experiencia. Si, si me contesto, estuvieron en un barco bastante tiempo, haciendo de malabaristas, pero el dinero que ganaban era de las mujeres que llevaban a sus esposos para que vean como los negros se las culiaban en sus propias camas de matrimonio. Una vez, dijeron que tuvieron que culiarse al matrimonio, mientras sus dos hijitas mujeres mellizas de 9 añitos dormían al lado. Luego debían hacerse chupar las pijas con las nenitas para que los padres vean el show. 

Tienen mucha experiencia, por eso no son baratos. Ahora apuntan a los árabes para ganar mas dinero. Hay que jugarse. 
La mañana siguiente quede pasmado, me llegaron las fotos de las vergas. Inmensas, muy negras, las cabezas rojas y las bolas increíblemente chicas. Estos negros no tienen bolas grandes, los troncos, no menos de 25. Estas equivocado, me dijo Bruno, son de 27 y 28 centimetros de largo cada una y un grosor de seis. Ellos cobran 15 dolares por centímetro de pija, pero les rogué que me hicieran una rebaja. Y lo hicieron solo porque no tienen compromisos por ahora en los próximos días al regresar de la nieve. Quede atónito y hasta con miedo de que quieran cobrarnos mas plata y perderlos. 

Sobre la cabeza de una de las pijas había una boca de mujer y sobre la verga del otro, había una mano y una boca de hombre con bigotes.Porque los negros se especializaban en matrimonios. Los culiaban entre los dos al mismo tiempo. En otra foto, aparecia el culo de un negro siendo devorado por el hombre mientras la boca y las finas manos de la mujer chupaba las dos vergas negras a la vez. Eran sus cartas de presentación.

En otra foto, aparecia el culo del hombre ensartado
, la pija del hombre entrando en la concha de la mujer que estaba sentada en la pija del otro senegales. Maravilloso.
Bruno, querido, cuando podran culiarnos. 
No desesperes cariño, creo que la semana entrante. Pero, no podre aguantar tanto. 
Si, si, cariño, vale la pena esperar. Me dijeron que estaban terminando de atender a una pareja de ejecutivos que los llevaron a esquiar y a cabalgar, tardaran una semana en volver. Ganaron mas de mil dólares en este viaje, con los que van sumando para viajar a Dubai. 
Lo nuestro es un milagro que encontramos. El senegales me tomo cariño porque le compre algunas cosas en el momento que mas necesitaba y lo lleve a casa a darle de comer y una cama caliente. Es muy agradecido, por eso nos cobrara mucho menos que a los ejecutivos. 
Y no podríamos buscar alguna pija este fin de semana para prepararnos. No, cariño, siempre es mejor estar desesperado por la verga que mas deseas, es para recibirla y disfrutarla mejor. No conviene comerse una porquería si esta esperandote una delicia, una maravilla en pocos dias mas. 
Tenes razón, vamos a esperar Bruno querido. No conviene atragantarse con alguna porquería. Quiero la morcilla negra, la quiero en la garganta y en el culo, Bruno querido. Asi se habla amigo. 
No fue fácil esperar seis o cinco días para conocer a mis dioses africanos. La inmensidad de sus físicos, sus sonrisas blanquísimas, perfectas, sus ojos de caramelo inyectados en esas orbitas rojizas , me mostraban algo demoniaco cuando los vi ingresar en el bar donde los esperábamos con Bruno. 
Venian haciéndose bromas y cantando, para ellos todo en la vida era un juego. Para mi, era un desafio enorme conocerlos, alternar, tocarles las manos, conversar de cualquier cosa que no sea sexo. Un esfuerzo muy grande para mi ansiedad. Notaron mi excitación. Bruno me pidió que me calmara.
Esta nervioso tu amigo, le dijo Kefir a Bruno. Por supuesto, eres un ejemplar exótico para nosotros, muy grande, parece que le das miedo. Entonces el muchacho, imponente, se levanto, pido cambiar de lugar y se sento a mi lado abrazandome tiernamente para darme tranqulidad.

Con una sonrisa calma y unas manos enormes, me envolvió las mias, luego rozo delicadamente mi boca y las deposito en mi nuca. Como dándome un ligero masaje para quítarme el estrés. 

Dile a tu amigo ( era para mi) que lo vamos a tratar con mucho respeto y vamos a esperar que se sienta seguro y querido por nosotros. Ningun daño puede esperar de nosotros. Somos profesionales, pero además queremos a las personas, las respetamos y no haremos nada en contra de su voluntad. 

Un discurso fenomenal, no parecía ensayado, seguramente los muchachos habían superado todo tipo de traumas, habían conocido toda clase de personas y sabían bien lo que hacían. Los ame, desde ese mismo instante. Los fui deseando cada minuto un poco mas, y a medida que acelerábamos el encuentro final, mi excitación y emoción crecia al punto de faltarme el aire. 
Por favor, besame, le dije. Lo apure, pensando en lla ultima vez, la primera en mi vida, que bese a un macho. Esperaba que sea igual de delicioso. 
Aquí mismo, en el bar, pregunto el muchacho. 
Si, si aquí, apenas un beso de bienvenida, nada mas, le dije a Bruno que hablaba con ellos casi en su idioma y con señas que ellos entendían. Me beso, suavemente y corto, luego siguió por el cuello. 

Y como estábamos en la ultima mesa del bar, en un lugar discreto, el imponente negro fue relajándome con sus manos en mi espalda, llego con sus dedos a mi culo, poco a poco, centímetro a centímetro me fue empujando delicadamente con otra mano para que me recueste sobre la verga impresionante que se notaba debajo del pantalón. 
Me deje llevar, no me importaba si alguien pudiera vernos de lejos. Ni los tipos que pasaban al baño del fondo donde estábamos nosotros y quedaban sorprendidos de verme estirado sobre el regazo de mi bello negro.
Senti que Kefir abrió sus brazos, los apoyo sobre los sillones, se tiro sobre el respaldo abrió las piernas y mágicamente toco un botón de la cintura que apretaba su pantalón con la bragueta abierta. 
Ay diosssssss, grite, vi al monstruo en todo su esplendor, le ocupaba la mitad de la pierna, el grueso era descomunal, lo agarre con miedo pero con fuerza con las dos manos, ninguna lograba cerrar los dedos ante semejante grosor. Me imagine que eran uno o dos kilos de carne, lo que podía pesar esa belleza. 
Es todo para mi, le pregunte. 
No contesto, solo se rio con esos labios gruesos, violetas, mostrándome los dientes de marfil. Por favor, chupamela, nadie nos ve, a nadie les importa de nosotros, me dijo. Fue suficiente para empiece a engullir desaforadamente la cabeza y el tronco de esa maravilla humana. Que pija!!!!!.
Mientras Zamir y Bruno charlaban animadamente cubriéndonos con sus enormes cuerpos, le mamé largamente la pija a Kefir que no dejaba de reir y tomar alguna bebida energizante. La envergadura de la pija era descomunal, siempre me parecio que eran unos 30 centimetros de largo, pero el grosor era intimidante. 

Me atoraba con la cantidad de carne, casi me harté de chuparla acostado sobre sus piernas, de modo que poco a poco fui acomodándome debajo de la mesa para ponerme de rodillas y chupársela de frente, quería tragármela toda, pero era imposible, apenas si podía con unos 15 centimetros para que mi garganta empiece a sufrir de verdad. El senegales me acariciaba la cabeza y la cara, me secaba las lagrimas que me brotaban a cada embestida sobre mi traquea, cuando sentí que me asfiaba. Hacia un gran esfuerzo en no hacer ruido al tragar la pija, como suelo hacerlo en los cines o en un motel, que al tragar, hago ruidos por la asfixia. 
Tranquilo amigo, chupala tranquilo que no voy a acabar hasta que estemos en bolas y hayamos culeado un poco. La verdad que quisiera abrirte el culo, porque tu amigo me dijo que hace varios meses no te lo hacen por atrás. No podía contestarle de la desesperación por seguir mamando esa escultura. 
Despues de media hora chupando la verga de mil maneras tratando de llenarme de leche, Bruno me dijo que tuviera un poco de paciencia, que ya iríamos a las montañas, era un viaje apenas de tres horas. Me serenè y poco a poco fui chupando las bolas, los costados de las piernas, en un momento me tire en el piso y bese los pies de ese semidios negro. Y me aleje de esa maravilla para emprender el viaje de los sueños, No sin agarrarla bien fuerte con las dos manos, me daba mucha pena tener que separarme al menos por unas horas de semejante herramienta africana. El senegales ni soñaba en acabar todavía.
Era tanta mi ansiedad de verga que cuando subimos al auto para llegar a las montañas, les rogué que me dejaran atrás con Zamir, para conocerle la verga. Se trataba de un africano maravilloso, por su apostura, la dureza de sus brazos, la delicadeza de sus manos al saludar y los ojos verdes impactantes. Era mas hermoso que Kefir, igualmente de caballero y educado, y solamente debía comparar las pijas para opinar definitvamente, cual iba a ser el macho que mas entregue el culo. Bueno es una manera de decir, cualquiera que me culie, lo iba a adorar como a un dios. Yo soñaba con que me vuelvan a violar el culo bien cerrado de un mes sin culiar. 

En cuando entramos al coche nos abrazamos para conocernos pero cuando estaba por tocarle la pija por afuera del pantalón, Zamir me tomo la mano, me freno y me miro fijo. Debes besarme, me dijo. Primero mi lengua y luego la pija. Lo acepte, por supuesto, semejante hombre, macho, belleza, dientes perfectos como todos los negros. Apoyo su cabeza enel respaldo y directamente lo devore. Empece a chuparle los labios, la cara, los ojos. Luego me subi sobre sus piernas, apoye mi culo en la verga y comenzó a tragarme esa lengua inmensa, carnosa, tan rica, exquisita. 
Ralmente lo ame, me dejo que le comiera la boca una rato larguísimo, trataba de respirar y apenas podía con mi entusiasmo. Le chupe el cuello, me agache, le abri la camisa, le mame las tetitas, subi otra vez a la boca. Luego mi dios me hizo acomodar la cabeza en el respaldo y comenzó el mismo a comerme la boca y a tragar mi lengua. Yo no sabia que se podía chupar de esa forma una boca, la verdad es que el negro me enseño todo. La suavidad con que me rozaba los labios y como me envolvía la lengua, era tanta la calentura que me saco, que acabe litros de leche en mi pantalón. 
Pero Zamir era de armas llevar, o mejor dicho, utilizaba todas las armas posibles. En el segundo que atrapo mi lengua,me abrió el pantalón, lo bajo un poco y metio su dedo mayor en mi orto, absolutamente entregado, blando, mojado, complaciente. 

Volví a acabar mas cantidad, y me moje entero , cuando sentí la manera como me chupaba la lengua y la tragaba, a la vez que urgaba en el fondo de mi orto. Madre mia, que culiada me dio con la mano en segundos. Le apreté la mano para que me entre mas adentro el dedo. Le rogué por mas dedos en el culo, trataba de tocar la verga pero él mismo me la escondia, no quería desconectarse de mi boca y de mi culo. Sabia lo que hacia. Me regalo tres dedos y desfalleci. Me entregue a que me hiciera lo que quisiese. Se merecia mi orto y se lo entregue.. 
Te gusta querido, me dijo Si, si, amo besarte Zamir, no se como lo haces, pero es extraordinaria la manera que tienes de chuparme y cogerme con la mano. Y vas a sentir mucho mas cuando lleguemos y te empiece a mamar el culo, siento que voy a violarte el ano con mi lengua, vas a pedirme que te lo chupe todo el dia, querido, me dijo. 
Si, si querido, necesito que me chupes el culo, mi secreto es una boca en mi arandela, que me succione el ano y me saquen la tripa.
Cuando llegamos al borde del lago donde alquilamos una cabaña, me imaginaba todo lo que me iba a pasar, pero antes me ocupe de Bruno. Le pregunte que haría mientras los negros me culien. Me dijo que habia venido –prevenido- para ayudarme ante la circunstancia de que me rompieran el orto entre los africanos. No lo tomes a mal, pero debo ocuparme de tu cuerpo para que respondas y disfrutes todo, sin daño alguno. 
Pero, a que te refieres mi querido Bruno. Es que van a hacerme daño. No mi cariño, pero es que encontrarte de golpe con 28 centimetros en el orto, con ese grosor, sinceramente no se si vas a soportar el castigo. 
Los negros son feroces, te va a coger sin piedad. Saben hacer su trabajo, lo disfrutan tambien, su naturaleza los lleva a destruir el culo que tienen enfrente. 
Es que no sabes Bruno querido, los años que espero que me destrocen el orto. Ya tengo décadas de puto y siempre espero la derrota final, que el orto quede a la miseria, por meses. 
No creas que va a ser asi de fácil. Tal vez debas ir con cuidado cariño. No temas mi amor, estoy dispuesto a que me revienten de verdad el culo. 
Bruno abrió las cajas con sandwichs y bebidas con alcohol para que almorzaramos y pudiéramos descansar del viaje. Los negros se tendieron sobre los sillones, ya sin los pantalones y con las vergas muertas en espera de que yo y Bruno hiciéramos nuestro trabajo. 
Despues de comer, los senegaleses pidieron su postre favorito. Nuestras lenguas. Y no demoramos nada en acercarnos de rodillas a rendirnos ante semejantes bellezas color azabache.

La pija de Zamir, de unos 28 como minimo, se levanto rápidamente, era mas joven, y Bruno me invito a comerla despacio. No te apures, lo haremos entre los dos cariño, me dijo. Mientras Kefir se hacia una corta paja buscando igualar al amigo,porque tenia la verga dos centímetros menos, pero uno mas grande de grosor. 
Comence a chupar la pija desde las bolas, mientras Bruno atrapaba la cabeza con una habilidad asombrosa. Las inmensas manos del negro se depositaron sobre nuestras cabezas y fueron indicándonos poco a poco, como quería que le mamaramos la verga. 
Hundia con una mano la boca de Bruno , engulliendo casi por completo la pija, mientras a mi, me dejaba las bolas y me ordenaba que le chupara fuerte y abajo, en el perineo. Levanto una pierna Zamir, para que le pasara mi lengua sobre su orto muy negro, hermoso, limpio, blando, tambien bien culiado, por que no… me dije. .
Ya te lo hicieron querido Zamir, le dije. Claro, después de años siendo culiado en el reformatorio, los preceptores me entregaron a dos mastines negros con vergas de 30 centimetros. Me encantaba que me culien, me comentó el senegales.. 

Luego Bruno siguió mamando el tronco y el negro me permitio que acercara mis labios y dientes por el otro costado, en divertida competencia con Bruno. Teniamos atrapada la pija con nuestras bocas. Ibamos y veníamos de arriba abajo con los labios, la lengua y los dientes. Zamir, gozaba, bramaba. Si, si, apreten los labios, muerdan bien la pija, nos decía. 
Quieren que les acabe en la boca. Si, por supuesto le dijimos, queremos la leche. Entonces el monstruo empezó a escupir lo que parecían litros en nuestras gargantas, Bruno apretó los huevos y yo mordí la cabeza de la pija. Senti que los chorros rebotaban en mi paladar y entraban como un torrente en la garganta. Trate con gran esfuerzo de no tragar, para compartir la leche con Bruno que hacia bien su trabajo desde las bolas y el borde del ano. 

Me saque la pija de la boca y le di de beber a mi amigo que empezó a tragar una enorme cantidad que había quedado en las bolas de Zamir. Trago todo y abrió la boca para que yo deposite allí, los dos primeros chorros de la miel cristalina lanzada por el africano. Que bella escena la de nosotros dos besándonos para compartir la leche, mientras Zamir se esforzaba por largar hasta la ultima gota de su elixir, en nuestras gargantas. 
Pero no estábamos saciados, ni mucho menos, en segundos que vaciamos a Zamir, vimos la belleza de verga que apretaba con sus dos manos Kefir. Vengan muchachos, ya comieron, que aquí tienen su postre, nos dijo. Y fuimos al ataque, llenamos esa pija del semen de su amigo negro, con el semen de mi boca, enlode totalmente las bolas pequeñas y duras de Kefir, que al principio sintió como cosquillas, hasta que se acostumbro a mi lengua y boca, para distenderse y entregarme el monstruo para comerlo a nuestro antojo. Chupamos también su pecho y la panza, la llenamos de leche y volvimos a la verga, de color tinta..
Yo subi hasta la boca del negro mientras Bruno bajo hasta el ano, lo que agradeció el senegales, abriendo mucho las piernas ya levantadas. 
Bruno, al parecer ya conocia esa pija, por eso me dijo que tratara de no apretar mucho la cabeza, para que el africano demorara mas la leche y nosotros disfrutaramos varios minutos esa maravilla. 
Tenia razón, cuando comencé a comer el inmenso tronco negro, Kefir nos agradecio con las manos, acariciando la cara de cada uno. Despacio, dijo, mamen despacio y voy a durar. Chupamos como el quería, le comimos el monstruo a su gusto. La dureza de la pija era descomunal, mucho mejor que la de su amigo. Le hicimos la paja con la boca, primero yo, luego Bruno que es un maestro mamando vergas, de una experiencia exraordinaria. El traga casi toda la pija porque ha practicado muchísimo la tecnica de ablandar y estirar la garganta para que entre la pija entera, y luego va despacio sacándole la boca desde abajo hacia arriba. El senegales suspiraba con enorme placer. 
Me acerque a besarle la boca al muchacho yme lo agradeció. Me dejo chuparle los labios, meterle la lengua en el paladar, lamerle el cuello, bajar por las tetitas, y sumarme a la fiesta de Bruno. Le devoramos la pija entre los dos..Debo confesar que nuestras bocas se cansaron antes de que la verga de Kefir iniciara su primer despegue y encendiera la mecha de la leche a borbotones.
Fue insolito lo que paso luego, mientras nosotros esperabamos comer esa miel, Zamir se acerco para compartir el jugo mágico y fue el primero en recibir un chicotazo de leche. Luego Bruno y al final yo, entre los tres comimos el regalo con verdadero hambre. Nos chupamos las bocas y fuimos intercambiando la leche entre los tres. Fue maravilloso. Por último, Zamir, que sabia bien lo que le gustaba a su amigo, junto buena parte de la leche y se acerco a la boca del amigo para entregarle como premio, todo el resto de su propia explosión blanca. Le llevo la leche a su amigo, como si fuera un trofeo merecido. 
Un cuadro, me imagine que podría haber sido una pintura, ideada solo por un genio del arte. Tanta pija, tantas pijas, tantas bocas. Tanta leche. Fantastico, realmente resulto fenomenal el primer encuentro en esas montañas que serán dificiles olvidar.
Despues de tanto mamar, parecíamos saciados, repletos, pero llego la hora del descanso merecido, no sin antes gozar de una buena bebida y algunas películas porno en las que precisamente dos negros se culiaban por la concha y el culo a una rubia descomunal. Otra peli, mostraba la verga de dos negros partiendo en dos a un putito blanco que lloraba mientras le hacían la doble anal. Yo jamas había visto algo igual y fue motivo de risas sospechosas entre Zamir y Kefir. 
Les dije que si pensaban cogerme de esa manera no lo lograrían porque mi culo estaba absolutamente cerrado desde hacia tiempo. Se rieron con toda su fuerza, advirtiéndome que la pasaría muy bien al principio, pero que luego lloraría desconsoladamente, hasta que al final les rogarían que me culien entre los dos. 

Bruno me mostro el botiquín con primeros auxilios que me anticipo iba a tener listo. Cremas, algodones, anestésicos y un gel que se notaba de gran calidad para abrirme muy grande el ano. Preferi entrar al baño a darme una ducha, pensar bien lo que iba a hacer. Y después de unos largos minutos, abri la puerta y le rogué a Bruno que me acercara la crema anestésica. Iba a entregarme entero a mis dioses africanos. No iba a perderme esta única oportunidad porque en pocas semanas mas se irían a Dubai, tal vez para nunca mas volver.
Le pedi a Bruno que me ayudara a untarme la crema en el culo, lo que hizo con gusto. Cuatro dedos fueron suficientes para que entrara yo en calor y empezara a desear la pija. Sali desnudo, envuelto en una mullida bata azul y fui directo a buscar a Zamir que recostado en un enorme sillón de cuero, miraba las peliculas, ya con la verga inmensa, mojada, babosa, hermosa, intimidante. 
En el sillón de enfrente, Kefir lucia la verga blanda, recostada sobre su muslo derecho y envuelta en unos dedos larguísimos iniciando una paja que incito a Bruno a tomar su parte en un encuentro que seguramente iba a cambiar la vida de nosotros dos, los putos, aun no reventados, pero a punto de conocer la verdadera envergadura de una verga senegalesa. 
Me acerque sigilosamente a Zamir, sin perturbar su concentración en la culiada sensacional de dos negros sobre la rubia. En una mano llevaba el bote de gel para embadurnar como correspondia, la herramienta fantástica del imponente negro. Me arrime de rodillas en busca de esa cabeza brillante, majestuosa y la atrape con mis labios para tragar de apoco apenas unos 10 o 12 centimetros, era imposible engullir mas carne, por el grosor extraordinario de esa pija. Me concentre en chupársela de la manera mas romántica, suave y amorosa que se pueda darle a semejante trofeo. 
Que bella pija me dije, como no entregarme entero a esa belleza. La mame con hambre una vez mas, como en el bar, la disfrute mucho mas por el silencio del lugar, con la tranquilidad de saber que era solamente mia esa verga y por varias horas. La adore como se agradece a un dios. La tome con dos manos y le hice una larga paja con mis labios bien apretados sobre la mitad del tronco. Bese las bolas con gran respeto, las chupe fuerte, volvi a comer cada milímetro a los casi 30 centimetros que mi culo anhelaba tragarlos. 
Me sentí listo cuando con tres dedos que recorri mi ano y los primeros pliegues del recto, para controlar de que estuviera perfectamente dilatado para entregarme a la maravillosa pija africana. 

Mi amor, le dije a Zamir, queres que me siente en la pija o me vas a culiar de perrito. Gozala como quieras querido, me dijo el negro de los dientes de marfil con uan sonrisa calida y amistosa. El sabia que iba a empezar mi tortura elegida con toda conciencia, pero trataba de relajarme con su mirada, sus labios mojados, sus manos fuertes, bien de macho.
Le pase todo el gel por la pija, de punta a punta, también las bolas,aunque no iban a entrar en mis entrañas, pero quería que esas bolas participen de la culiada que se me venia, que ansiaba. Mi dios estaba con las piernas bien abiertas y la pija inmensamente erguida esperando la visita de mi ano, que por momentos palpitaba, se estremecia de miedo. Intente sentarme sin calcular totalmente el encuentro de la cabeza, con mi jugosa arandela. 
La pija me hizo doler el perineo en un primer momento, hasta que el gel hizo su trabajo y deslizo la verga en mi culo, hasta la mitad del tronco. La goce, la sentí entrar, quedarse tiesa esperando mi reacción. Confieso que me asuste, por el grosor terrible que se agrandaba a cada centímetro, a medida que ingresaba en mi humanidad y al tiempo que los bordes de mi ano, se abrían de par en par para devorar la verga con la que todos los putos soñamos atrapar por horas. 
Eran unos 8 centimetros de diámetro con los que iba poco a poco dilatando mi esfínter, ideal para filmarlo. Me imaginaba la belleza de las imágenes que se podían registrar para una película. 

Que culiada, mi dios…me dije, contando todo lo que faltaba para que me cogiera este monstruo. Yo sabia que en adelante no todo seria fácil, ni suave, para soportar. 
Decidi abrazar a Zemir para que el sienta que me entregaba totalmente, era su hembra, lo bese y acaricie con la pija adentro hasta la mitad, como si fuera a ayudarme a pasar la encrucijada en que me encontraba. Era el momento de salirme de ese trance tan doloroso que me esperaba, o buscar que el piston negro se entierre de una sola vez hasta el fondo, para que la situación se resolviera de una vez. Que gozara o que llorara de miedo. Que disfrutara mucho o sufriera las consecuencias de haber desafiado a la naturaleza de un verdadero semental en acción. 
Me sente todo lo que pude y casi roce con mi culo las bolas. Los 28 estaban adentro y fue cuando lance un grito ahogado, tremendo, sufriendo una asfixia imposible de explicarlo. Esa pija me hizo conocer cada estrella del firmamento, me hizo doler sin piedad, cada rincón de mi cuerpo y de mi alma. Zamir me estaba cogiendo de verdad, con sus dos manos en mi culo, apretando y perforando mis entrañas. Lloraba y gozaba, sufria y pedia mas y mas verga. Bruno se asusto cuando vio toda la pija adentro de mi ser. Estas bien cariño, me dijo. No le pude contestar, había perdido el habla de la emoción y el miedo. No me salian las palabras.
Te pongo mas gel cariño, insistió. Zamir tomo el bote y me unto en el ano para que me pasara un poco el dolor, la pija iba secándose y empezaba a dolerme. Pero estaba concentrado en tratar de gozar. Dame mas querido, culiame mas, haceme un hijo, mellizos, cógeme con todo mi amor, le dije. 
Zamir parecio acalambrado en un momento y decidio pararse unos segundos, clavarmela totalmente a la pija en el fondo del culo y darme vueltas para acostarme en el sillón y comenzar a culiarme con gran entusiasmo. Me sentía desgarrado, destrozado por dentro, feliz y muy asustado por como me quedaría el ano y el orto. Imaginaba un chorro de sangre saliendo del culo.

El dolor se soportaba, por la experiencia maravillosa que estaba viviendo, casi 30 centimetros en el fondo del culo. Eso no se consigue casi nunca en la vida de un puto y viejo. Me parecio que me había cogido mas de media hora en esa posición, hasta que sentí que se salía por un momento, dejándome el ano abierto quizá con diez o doce de arandela desflorada. Y cuando me imagine que volveria a cogerme la misma pija, sentí una verdadera puñalada en el fondo de mi conciencia, de mi culo,de mi estomago, todo adentro se me dio vueltas, me sentí literalmente crucificado, sin habla total, un susto enorme. Era la pija de Kefir inmensamente mas gruesa, la que entro de golpe y hasta adentro con sus 26 de largo.
Que belleza dijo Bruno. Estoy viendo una obra de arte, un ano tremendamente dilatado para comerse esa pija y varias mas, cariño. Te felicito y te envidio.
Kefir empezó a culiarme con violencia, esta vez no me perdonarían dije,y me entregue a lo que quisiera mi destino en ese lugar tan confortable, donde me sentía ahora, no un puto viejo, sino toda una diosa, bien culiada, cogida, reventada. Me sentia una puta, una mujer culiada por un macho de verdad.. Me sentía una hembra derrotada, humillada, crucificada, totalmente entregada. 
Despues de otra media hora de clamar por una tregua, la pija se acomodo completamente a mis entrañas dilatadas, mas hambrientas que nunca. Y otra vez, el senegales me dio vueltas sin sacarme la pija, se acostó en el sillón, me sento con la pija bien adentro y me estiro sobre su cuerpo, apretándome con toda su fuera, me beso, me comio los ojos, me lamio entera la cara, los labios, el cuello mientras me culiaba, me entregue todo, me estire muy bien sobre su puerpo y intuí lo que me esparaba, ahora como si fuera un huracán, , uno verdadero en mi cabeza y luego donde tenia que ser. En el ano. La verga de Zamir, hizo estragos entrando apenas por la mitad. Las dos pijas negras empezaron a cogerme al mismo tiempo devorando ese ano desgarrado que suponía destruido para siempre. 

Como me cogieron mi diossss.. Fue la primera vez en la vida que recibi dos vergas de ese tamaño, antes me había hecho culiar con pijas insignificantes. Ahora entendia bien lo que eran dos vergas en serio, haciendo su trabajo de demolición. 
Seguro me hicieron sangrar, pero no me importaba, porque todo era mágico en ellos, los dos senegaleses se alentaban uno al otro, diciendo. Ahora voy, yo, ahora cogelo vos y asi, por casi una hora, fueron entrando y saliendo a un tiempo cada pija, casi en su totalidad dentro de mi cuerpo. Jamas me imagine que yo tendría esa capacidad de aguantar las dos pijas que sumaban mas de 12 centimetros de diametro.
Los amo, sigan cogiéndome negros divinos, no se vayan nunca de aquí. Quiero que me culien varios días. Por favor, sigan culiandome, les rogaba con lagrimas. Me besaban, me acariciaban me gozaron esos africanos divinos. Hicieron de mi una puta completa. De verdad me hicieron sentir mujer, por primera vez en mi vida, quería un hijo de ellos.
Quieres que te demos la leche, me dijeron.
Si por supuesto, quiero toda la leche en la garganta. Y se salieron los dos a la vez para acostarme en el sillón con la cabeza en el respaldo, se arrodillaron a un costado cada uno. Kefir lanzo un chorro maravilloso sobre mi boca abierta que trago todo, pero se lleno rapido y la leche empezó a chorrear por los costados- Mire a Bruno que gozaba de lejos y le rogué con los ojos que me ayudara a comer la leche. 
Lo hizo, feliz de ayudarme a disfrutar la miel africana. Cuando Kefir empezó a acabarme en los ojos y la frente, Bruno fue comiendo con placer y a la vez que juntaba la leche con su lengua, me la daba de regalo en los labios. Los abri engulli su lengua lechosa y nos besamos como dos novios. La compartimos como otras veces, pero ahora era una cantidad inusitada de leche. Quede exhausto, sin fuerzas para seguir gozando, me sentí destruido, abatido y con el culo roto, totalmente destrozado por las dos vergas de locura. Entonces les rogué a los senegaleses que se lo culiaran a Bruno, se lo tenia ganado y lo entendieron. 

Así fue como empece a disfrutar de lejos, el momento en que Kefir se sento en el sillón de enfrente con la verga aun bien erguida, para que Bruno se sentara y la comiera totalmente con la boca inmensa de su ano profesional. Y Mientras Bruno gozaba de esa belleza, sentí que Kefir acerco su verga totalmente parada y llena de leche, a mi boca que seguía hambrienta de carne y de mas leche. Me cogio la boca, al tiempo que el ano de Bruno era cogido por Zamir. Cuando alcance a notar que la leche de del culo de Bruno brotaba por los costados, también la lefa de Kefir inundo mi garganta otra vez con un sabor exquisito. 
Era el primer dia de los tres prometidos y ya habíamos culiado cuatro horas, aparte de las mamadas en el bar y el auto. Un dia ganado, hermoso, inolvidable. Una experiencia que valia la pena.
Me dormi con la verga de Kefir en la boca. El senegales se divertia mirándome comerle la pija estando totalmente dormido. Era un acto reflejo de tragar la cabeza de la pija, al sentirla adentro. Luego me contaron que el negro me había dado vueltas, me puso boca abajo, me junto las piernas, para empezar a chuparme el culo. 
Lo soñé, llegue a interpretar ese sueño como si una serpiente se me metia por el ano y urgaba mis entrañas, viajando una y otra vez hasta trepar por mi cabeza, salirme por los ojos y nuevamente entrar por el ano, colonizar mi recto, recorrer cada centímetro de mi culo y otra vez, otra vez, hacerme acabar litros de leche en la boca de Bruno.
Inconcebible el sueño, viaje directamente a mi niñez y me vi siendo culiado por Pablo, según me lo conto su hermanito de mi edad. Me dijo que fue Pablo el que me rompió el orto por primera vez y que el mismo fue a contarle a mi madre que Pablo me había lastimado aquel anito de tan solo seis añitos.
Mi mente trastornada me hizo ver que le chupaba la pija a Pablo en el cine del barrio y que luego me culiaba en la tribuna del club delante del hermanito y otro amiguito. Vi como Lalo, el putito del barrio le tragaba la leche, pero yo no quería hacerlo porque alguno, tal vez el mismo Pablo, me había meado la boca, de modo que no quería abrirla a esa edad. Hoy me volveria loco de las ganas de tragar el meado de Pablo, mi violador, mi protector, mi novio al que extraño desde siempre. Y al que no me anime a visitar en la cárcel para que me culie. No me anime por el que diran. Cuando tenia 15 años me imaginaba que entraba a la cárcel para que me culie Pablo y otros presos. Soñaba con cinco o seis vergas. 
Seguramente debe haberme culiado muy bien en ese tiempo, porque lo extraño y no lo culpo por haberme desflorado. Al contrario, me hizo un favor de enseñarme a gozar por el culo, porque gracias a el, hoy me gusta la pija desde siempre y mas que nunca. Si, la verdad que debe haberme cogido muy bien por mucho tiempo.
Iamgine que a Carlitos lo culiaba y en realidad no pude, porque tenia el orto muy cerrado y yo mismo me lastime la cabeza de la verguita de 12 años cuando intente culiarmelo una noche de vacaciones. Incluso no sabia que debía ponerle manteca o aceite para poder culiarmelo. Eramos tan ignorantes.
Fue en aquel tiempo, segui con mi sueño, que aprendi a culiarme yo solo con consoladores caseros, gruesos palos de mandera con que hacia gimnasia una hermana mayor. 
Recuerdo que me hacia la paja a los 13 mirando las tetas de mi hermana y su concha peluda, por la cerradura de la puerta del baño, mientras ella se bañaba. Me vino al sueño la noche en que me clave un palo de escoba en el orto para mirarme en el espejo como me culiaba un macho imaginario. Pablo ya estaba esfumándose de mi memoria en ese tiempo. Pensaba en los amigos grandes de mis hermanos, siempre les miraba la pija a través de sus pantalones muy ajustados, de la moda. Hasta se notaban los dos huevos, de tan apretados que se usaban los pantalones en aquella época. 
Nunca soñé tanto como cuando el senegales me chupaba el ano, me mamaba todo el orto y me hacia la paja tomándome desde atrás la verga. 
Al mismo tiempo me vi con la pija negra en la boca, mientras alguien me chupaba la verga sentado en uno de los miles de cines que frecuente desde muy joven hasta que me case y me dedique solamente a mi mujer. Una mina divina que me dejaba chuparle el ano, sacárselo para afuera y meterle la verga solo con saliva. Sufria, pero nada me decía, para no hacerme enojar, pobre debio haberme enseñado que le gustaba con gel o manteca. La hubiera hecho muy feliz por el culo, pero yo mismo perdi ese ano por no saber culiarmelo, como si lo hizo el macho con que me puso los cuernos unos años después. Ella me conto como se la culiaba por el culo con paciencia y mucho gel. Lo cual acepte, hasta la felicite porque en adelante yo mismo la alentaba a viajar para que se la culien bien en otra provincia. 
Recuerdo como volvia de culiar, totalmene relajada, era una mujer feliz después de coger un fin de semana con Alejandro. El muchacho, dice ella, sabia esperar todo lo que hacia falta, no la obligava a chuparle la pija como yo la exigia. Le hablaba, le cantaba, la llenaba de regalos y de mimos, era lo que ella necesitaba en ese tiempo, frente a mi real abandono, ansiedad y falta de pija. . 
Al mismo tiempo yo solia viajar a la Capital para buscar vergas que me acaben su leche en la boca. Recuerdo las veces que en los horribles y sucios baños chupaba la pija de rodillas y entregaba el culo apenas con saliva. Por suerte las pijas que encontré eran muy delgadas, cualquiera otra me hubiera destrozado por la fata de lubricantes. Algo que aprendi muchos años después, cuando empece a ir a los saunas, muy bien preparado, con gel, forros y dejaba la dentadura en elcompartimento de la ropa, para internarme en los cuartos oscuros para chupar pijas, apretando las encías sin dientes. Me daba cuenta que a los machos les encantaba que los muerda sin dientes. Que los muerda en el perineo, que le ensarte mis dedos en el culo. 
No entiendo como no me dieron asco los olores a meados y a culos sucios. Es que mi afición por la leche en la garganta podía mas. 
Una vez bati mi propio record. Logre que me culiaran seis veces en dos días, durante un corto viaje. Fueron pijas normales, pero de una lujuria maravillosa. Me cogio un tipo con pinta de indígena, pija gruesa, corta. Otro muy alto parecía italiano, verga delgada y larga. Un tercero era divino, bastante grande de edad, se cansaba muchísimo, una pija gruesa de 14 hermosa, entraba hasta el final, me cogio estando yo a cuatro patas y el como si fuera un perro o un caballo, hacia lo imposible por culiarme, Demoro media hora en acabarme, adentro, hasta que me acosté para descansar, pero vino un gordito hermoso, con una pija inmensa y me puso mis pies en sus hombros para empezar a buscarme la argolla. 
La ensarto con una cabeza pequeña, pero su pija se hacia muy gorda desde la mitad para atras. Resulto fenomenal el polvo, casi media hora, nunca acabo adentro solo cuando saco la pija y se hizo la paja en mi boca, recién largo la leche. 
Despues recuerdo que baje a tomar un café y el pibe que estaba detrás de la barra me señalo a un morocho de pelo enrulado que estaba al fondo del lugar. Me indico que tenia una verga muy grande para que me tire un lance. Lo hice. 
Me acerque con el café a su mesa y le pregunte si podría sentarme. Movio los hombros como si no le importara y siguio mirando su celular. No demore nada en señalarle su pija, si me la podía mostrar y displicentemente, abrió las piernas corrió la toalla y lo vi. Un monstruo muy negro, con la cabeza roja. Quede pasmado. 
Todo eso no me va a entrar en la boca, le dije. Se rio. Me dijo. Todo entra en la boca si sabe mamar la verga, querido. Me encendí, era un desafio tratar de engullir semejante trozo de vida. Podemos ir a un reservado. Volvio a mover los hombros como si le diera todo lo mismo y se paro. Pense que me ignoraba, pero me invito con los ojos a subir la escalera hacia los reservados. 

Se acomodo en la banqueta dentro de un cubículo minusculo,para mi únicamente me quedaba que me pusiera de rodillas para mamarlo. O que yo me sentara para que le chupe la pija y el quede parado No me dio elección. Se sento para que yo me arrodillara. La escultura me miraba con la boquita abierta rogando que la succione con mi mejor empeño, pero estaba totalmente caída sobre una pierna. Maravillosa. Debia esmerarme para ponerla de pie. Me agache y empece a manosear y a pajear la escultura, no podía creer la belleza de esa pija. El chico seguía mirando el celular. 
La trague despacio, casi entera porque estaba blanda, pero rápidamente empezó a tomar vida, es que el pibe tenia apenas 22 años, segun me dijo y culiaba dos o tres veces por dia, minas y putos. Ademas se pajeaba en los baños para que lo vieran los viejos babosos. Que le pagaban meriendas, le regalaban cigarrillos y varias veces le dejaban pagada la entrada al sauna para aliviarle sus gastos. El muchacho prácticamente vivía por la tarde en ese antro hermoso que es el sauna gay.

Cuando la pija estuvo inmensa, comencé a chupársela por el tronco, luego las bolas, despues trague hasta la mitad y fui mamandosela como mandan los libros. Le encanto. 
Me había sacado la dentadura y le mordia fuerte la pija con mis encias, estaba muy feliz, respiraba entrecortado por la excitación. Me encanto mirarle la cara con los ojos cerrados disfrutando. Yo le clavaba mis ojos para que me viera cuando abra los suyos. Nos comunicabamos muy bien, yo con la boca ocupada y el con los ojos abiertos. Habia olvidado el celular para disfrutar mi boca. Senti que había ganado gran parte de la partida. 
Me canse, de modo que debi arrodillarme para adorar al dios joven. Y segui mamandolo ya con mas comodidad, había tomado mas energía. El pibe me acariciaba el pelo y me apretaba tiernamente la cabeza para que le chupara la pija tragando mas adentro, casi atragantandome. Hice un ruido con la garganta y sentí que atrás mi estaban varios con la puerta abierta, disfrutándonos. Esperando tal vez el turno que les mamara yo la pija. Alli descrubi también que me encantaba que mi miren chupar la pija. 
Llegue a asfixiarme varias veces pero sentí que el lo difrutaba muchísimo y eso me motivo para comérmela con mas hambre todavía. Los dos estábamos pasándola hermoso. Me puso una mano en el hombro y me apretó, entendí que estaba por acabar. 
Abri la boca lo mas grande posible para que me llene de leche la garganta y lo hizo. Fue enorme la cantidad de semen que disparo la pija en segundos. Senti dos o tres chorros en el paladar y la garganta. La leche desbordo por los bordes de mi boca y derramo por todo el tronco, lavándolo hasta las bolas, saque despacio la boca y segui chupando la pija despacio y comiendo la miel hasta que me agache bien a las bolas para limpiarlas una por una. Enormes, sin pelos, hermosas. Que mamada para recordar. 
No quería terminar la faena y volvi a tragar la verga hasta el fondo, me agarro de las orejas y me clavo bien la pija para tirarme las ultimas gotas de leche hasta que sentí un AAAHHHHH muy excitante, había acabado feliz y me dejo colmado de felicidad, de leche y cansado. Muy cansado pero todo valio la pena. 
Me hizo un regalo inesperado, saco una tarjeta con su nombre y dirección. Lo hacia para buscar clientes para una especie de pequeña empresa montada con otros amigos. Me dijo que culiaba en un departamento junto a tres hermosos jóvenes compañeros rugbistas, de unos 1.80 de altura y pijas mas grandes que la de el. No debía perdérmelos, recomendó. Me aseguro que me iban a culiar entre dos, y me iban a cobrar como solo uno con la promesa de ir muy seguido para que me cogieran en ese lugar. . 
El dia que fui al departamento de los muchachos, resulto una fiesta inolvidable, conoci a Ezequiel, que logro tenerme la verga adentro del culo mas de 45 minutos mientras les tragaba la leche a los otros tres jóvenes. 
Tambien a Gustavo, que me hizo conocer la verga mas gruesa que alguien pueda imaginarse. Solamente pude aguantarle la pija hasta la mitad, con gran esfuerzo y paciencia del chico y una enorme cantidad de gel enlos bordes del ano . Me hizo sangrar un poco, pero resisti el dolor y la satisfacción de haberme tragado mas de 6 centimetros de diámetro. 
Leka (una belleza de ascendencia escandinava) mas de 1.90 y la pija de 25, fue el único que acepto culiarme sin forro. Me tuvo la pija mas de media hora, maravillosa. 
Recuerdo la tarde cuando fui a ver a Leka. Bajo de su departamento a abrirme la puerta. Trabajaba solo. Lo había contactado por teléfono, leyendo un diario. Me dijo que cobraba 50 dolares, me ofrecio bañarme y chuparme la pija. Me advirtió que el no era pasivo, solo unas lamidas a mi, para que entre en clima. Me encanto la forma de recibirme, me beso con moderación, me conto que vivía allí desde hace poco, que estudiaba y atendia la barra de un bar de noche y dormia por la mañana. 
Cuando llegamos al piso de su departamento de dos ambientes, había un perrito muy inquieto que me olia por todas partes. Era su compañía. Me invito un jugo y charlamos un rato. Me dijo lo que hacen todos. Que te gusta hacer. Se lo conte de una. Amo chupar la pija y quiero que me culíes sin forro. Cuando esperaba que me dijera un no rotundo, como otros, Leka se rio un poco y me dijo que no había problema, porque yo le parecía una persona que cuidaba mi higiene. 
Voy a bañarte, me dijo, pero no porque pienso que eres sucio, sino para que disfrutes el momento. Me encanta le dije. Entonces abrió la ducha, cerro la puerta y seguimos charlando. El perro me gruñía y me puse inquieto. Leka lo levanto, lo acaricio, le hablo como si fuera un niño, me dijo que le tocara la cabeza y la cerviz, las patitas, para que entre en confianza y no moleste. El perro se quedo quieto y en silencio. En pocos segundos, el baño estuvo perfecto, caliente, olor a perfume de manzana. Se desvistió y quedo en slip. Me ofrecio a ayudarme a quitarme la ropa y lo deje hacer. 
Con manos suaves me quito la camisa, me acaricio los pechos, el cuello, bajo sus manos hasta mis bolas, las amaso despacio y me toco la verga, me bajo el calzon, se puso de rodillas y me saco las medias, los zapatos, luego se paro, me beso suave en los labios, yo tenia cerrado los mios. En realidad siempre tuve asco de besar a un hombre se dio cuenta. Ya,, tranquilo, me dijo, ya vamos a conocernos querido. Y me tomo de la mano para entrar en la ducha. 
El baño lucia impecable, un calor intenso, primero entro Leka, en bolas, la pija dormida, larguísima, me parecio muy blanca, con pocos pelos en su pubis, era flaco, pero no esqueletivo, de 1,85m.un cuerpo de tenista y no de rugbier. 
Al entrar en la ducha, resbale minimamente en la alfombra de goma, pero Leka me sustuvo con firmeza para darme tranquilidad y me abrazo callidamente. Me sentí seguro. Te paso el jabon, por la espalda, me dijo. Si, gracias, me encanta. Nunca me lo hicieron. Tranquilo, vamos a conocernos. Y sentí sus manos refregando mis hombros, la cintura, luego las manos fueron de atrás hacia adelante, mi pecho, mi pubis, la verga. Todo lo tocaba con delicadeza. Leka era un profesional. 
Me asento su cuerpo y la pija fláccida sobre mi espalda, senti que a la vez que me jabonaba la pija, me besaba el cuello. Goce de entrada. Eran puntos claves que Leka sabia excitarlos. Me comio despacio el cuello, la oreja, luego siguió por los ojos, bajo su boca hacia mis labios. Fue instintivo. Abri la boca para que me la coma, tomo mi lengua con sus dientes sin dañarme, succiono mi lengua, la devoro. Con los ojos me decía Viste como si te gusta chupar una boca de macho. Era verdad, ya sin miedos ni prejuicios, estuvimos besándonos varios minutos mientras el me pajeaba y yo disfrutaba su verga inmensa con mis dos manos. Senti su abrazo a media que metia su lengua en el fondo de la mia. Me la atenazaba con su lengua experta. Me elevo a las nubes mi libido, hasta que cerro la ducha, pisamos las alfombras de toallas que había tirado para que nos cuidaramos de golpes. Me seco delicadamente y volvió a chuparme la pija un corto momento para darme vuelta y empezar su verdadero trabajo, colonizar mi ano, mi orto, primero con la boca, la lengua, los dientes, luego con los dedos, mas de media hora. Sintio que yo acababa y rápidamente recogio con sus dedos toda mi leche que no era mucha, para llevársela a la boca y seguir chupándome mi lengua, asi disfrutamos mi leche y tragamos felices nos hermanamos con mi leche.

Leka sabia lo que hacia. 
Empezo a chuparme el ano con entusiasmo, me lo comio, me cogio con la lengua, metio dos dedos y e toco la próstata con delicadeza, me abriio bien el orto y puso mucho gel. Me dio a chupar su larga y blanca verga que la trague al máximo, mientras me cogia con cuatro dedos el orto. Me ordeno que me sentara en la pija y grande fue mi sorpresa cundo sentí de gope todos los 25 centimetros adentro, totalmente empalado, era fantastica la manera como me habia ablandado el orto. La sorpresa de la tarde vino enseguida, insolito. En el momento que gozaba la pija bien al fonto, el perrito subio a la cama y parecía amaestrado,arrimo el hico y empezó a buscarme la pija para chupármela. Confieso que me asuste, pero Leka me tranqulizo y me dijo que me estirase un poco y dejara que haga su trabajo, El perro estaba enseñado a hacer parar la verga. La mia, de 13 centimetros, estuvo rápidamente enarbolada y el canla trago comleta, pero antes la lamio un rato, cuando la tuvo ttalmente adentro parecia que quería tragarsela. Asi fue como me culiaron y me chuparon la pija al mismo tiempo. Todo fue irreal.

Vuelvo a la experiencia con los senegaleses. 
Desperte dolorido sintiendo otra vez la maravillosa verga negra en el orto. Cuando abri los ojos, sentí que tenia no menos de veinte centímetros atravesando mi ano, y buscando los estrechos senderos de mi recto hasta el mismo diafragma. Dos manos poderosas se habían asentado en mi espalda y en segundos fueron apretando mis hombros, mi cuello para relajarme y que me entre mas carne. Me hice un ovillo entregando totalmente el culo para que no me doliera, pero igual sentí el trozo superar mis limites hasta completar esos ansiados 28 centimetros que Bruno me había prometido. 
Yo tenia mas espacio, pero la pija tenia su propio limite. Era cierta la promesa, eran de verdad, y bien gruesos para que los difrute, y llore, para que gimiera y gozara, para que pida a gritos por mas pija. 
Ponesela en la boca, le dijo Bruno a Zamir y me dio a comer la inmensa cabeza una vez mas. La chupe largos minutos a medida que Kefir iba culiandome. Y otra vez mi querido amigo Bruno, un sol de persona, me acompaño en la fantástica tarea de masticar esa pija de ensueño, mas gruesa ymas rica, con sus labios y los mios, sus dientes, toda la boca, la sufriente garganta que anhelaba una vez mas ese torrente de leche fenomenal, esos violentos chorros que prometian huir de la escultura negra de 26 años.
Nunca llegue a entender como fue que los negros aguantaron mas de dos horas compartiéndonos a mi y a Bruno, nuestros anos y nuestras bocas, sin acabar un minimo de leche. 
Me cogieron primero a mi, uno a la vez, y el otro tomaba el culo de Bruno, inmensamente mas grande que el mio, ese si que era un ano complaciente. La verdad que envidiaba a Bruno. Vi como las dos pijas pistonearon, llegaron a entrar bailando en la humanidad de Bruno. En cambio a mi, me costo muchísimo sentir las dos vergas a la vez, Me dolia, pero al rato que me culiaban, los musculos se estiraban y permitían que entrara todo. 

Queremos la leche, dijo Bruno. Yo también amores, les dije. Nos pusieron sentados en el sillón grande y uno a uno fueron parándose con las pijas enormes, tirando chorros a cada una de las bocas que llenaron en segundo. 
Fue una secuencia insolita. Dificil de narrar explícitamente. Mientras comíamos la leche con Bruno, cambiándonos de boca a boca, los negros se acercaron y pidieron compartirla. Con gusto se la dimos, primero Jefir atrapo la mayor parte y se la dio a Kefir, que luego la boto en la boca de Bruno, quien me la dio a mi en su totalidad, mucha mas cantidad, por toda la saliva de los cuatro. Parecian litros de leche disfrutando entre los cuatro.

Con mi amigo reservamos un poco para embadurnar las vergas africanas y volver a chuparlas, una y otra vez con verdadero hambre, como si recién las conociéramos. Esas pijas parecian nuestras para siempre. Las queríamos aprovechar bien, porque se nos iban de viaje a Dubai. Y antes de que nos venciera el sueño de la segunda noche, les rogamos con Bruno que nuevamente nos culien a los dos, con el pedido expreso que nos acabaran en las entrañas. Queriamos sentir la pija en el culo y la leche rebotando dentro, chorreando por las piernas. Una lujuria total. Los negros nosdieron el gusto y con las pijas mas gruesas y paradas que alguien pueda imaginar, nuevamente nos clavaron y nos culiaron una hora a cada uno. 
Gozamos las pijas, la leche bien al fondo, las manos y los brazos de los negros que nos culiaron de frente con Bruno, y estuvimos besándonos todo el tiempo. Llegue a enamorarme de Zamir, su belleza y delicadeza para besarme, mirarme a los ojos consus verdes esmeraldas y la pija negra en el fondo de mi ser. Mi alma se lo agradecia. Lloraba de solo pensar que los perdería para siempre.
Casate conmigo, amor, le rogué, se reia, haceme un hijo vida mia, y volvió a reirse mostrandome esos dientes de fiera ardiente. Culiame de nuevo amor, le dije, pero ya la leche me habia inundado y la verga se ablandaba sin remedio.
Debes ponerte contento, me dijo, voy a culiar árabes por miles de euros y a ustedes los culiamos por monedas. Era verdad, no podíamos haber tenido mejor suerte con ellos. Antes de abandonarnos nos prometieron llevarnos a Dubai cuando fueran millonarios. Tal la promesa de los árabes y sus fiestas solo de hombres. 

Mis lagrimas brotaron sin remedio hasta que Bruno se acerco, me las chupo, las trago y me abrazo como si fuera un hermano de sangre. Me dijo. Tranquilo, ya vamos a encontrar consuelo, tengo en mente buscar a dos hermosos ejemplares de indios patagonicos, de mas de 2 metros con 32 centimetros de verga, los que nos culiaron junto a un novio mio que me abandono porque decidio quedarse a vivir en el sur, estaba enamorado de las pijas. Yo debía volver a ayudar a mi madre, me conto Bruno.
Contame querido Bruno, como es sentir una pija de 32 centimetros en el orto. Ah…. Es el cielo mismo, querido, cuando la cabeza ya entro, ingresas en un mundo distinto, empiezas a tratar de respirar de otra manera, tratas de alcanzar el cielo con las manos, las elevas de verdad, abres tu mente y el ano de manera diferente. Sientes que va a comenzar dentro de Ti, una nueva vida. Por un lado, sabes que es una verga, por otra parte, te imaginas que es el brazo del macho el que te perfora. Quieres todo el tiempo ver de cerca como entra ese monstruo en tu persona, y llega a tus entrañas.
Pretendes que te mire todo el mundo. Si, quieres que todos vean como te culian con esa hermosa escultura de carne.Te sientes el protagonista de una película, de una novela. Te sientes un macho culiado, te sientes una hembra en celo, reventada y feliz, Sueñas con otra pija mas y con dos en la boca.
Quien va a culiarnos hasta que encontremos a los indios patagónicos, le pregunte. Y Bruno tenia todas las respuestas. De su agenda de puto experimentado, saco algunos nombres y teléfonos con los que intento volver a su pasado mas antiguo, cuando el orto lo tenia mas cerrado y realmente disfrutaba las pijas. 
Encontro algunas piezas de museo, pero otras verdaderamente asombrosas, como fueron dos leñadores perdidos en el monte que por incultura o por tradiciones, no salían de sus cuevas. Solo trabajaban, comían y culiaban. Bruno los conocio cuando llevaba precisamene dos putos en su taxi, para que los culien los leñadores durante dos días, pero como el lugar era muy alejado, a él, le convenia quedarse a vivir en una pequeña vivienda precaria del lugar, antes de volver a la ciudad y volver a buscarlos. 
Asi, el mismo se convirtió en mozo de mano, hacia la limpieza del lugar, salía a comprar vituallas o bebidas. Lo dejaban presenciar las sesiones de sexo multiple. Bruno les acerco la idea de ponerles un gel en el culo a los putos, pero los leñadores no lo permitieron. Ellos los culiaban solo con sus salivas. El que no quería asi, debía volverse y perdían la seña de dinero que habían pagado. Querian verlos sufrir ycasi todos terminaban por aceptar sus términos de los servicios de culiada, para no perderse los mas de 30 centimetros que calzaban los tipos.

Fuimos a verlos a los leñadores. Tenian tres parejas de putos esperando turnos para que los culien. Habian pagado mucha plata para tres fines de semanas seguidos, de modo que tuvimos la paciencia de esperar que nos llamaran para culiarnos. Bruno ya habioa probado la verga d euno de ellos y la había disfrutado totoalmente, el mismo me entusiasmo con el estilo rudo de culiar que tenían los leñadores. 
La mayoría salían totalmete rotos, destruidos los anos, sangrando, era el tocar el cielo para cada puto, les encantaba que les rompieran de verdad el orto. Sin piedad. Esos putos ya habían conocido todo tipo de consoladores y machos, geles que ayudaban a dominar el dolor, anestias, todo, hasta que cambiaban la óptica y comenzaban a necesitar sentir la puñalada en el ano, sentir cuando se desgarran los bordes del culo, y se destrozan las paredes internas del orto, pero se debían a ellos mismos, la experiencia de ser rotos en serio y verse el culo sangrando. Es decir, tratar se aguantar y superar la felicidad que disfrutan los masoquistas, pero solo con la pija, nada de arneses y vergas con puntas filosas. Solo pijas gruesa, limpias y muy fuertes. Durisimas, que te parten en dos. 
Si por casualidad lograan recomponerse de las culiadas y las roturas de orto, eran entregados a dos mastines mas grandes que un perro gran danes. Los putos quedaban felices de ser culiados por los perros, pero debían soportar mas de 25 centimetros en el orto, con la diferencia que los perros te culian con una velocidad asombrosa, te hacen desfallecer de tanto acabar.

Llegamos una mañana de lluvia y frio intenso, pero nos estaban esperando con un hogar lleno de leñas recién prendidas a pleno. Un lugar de ensueño. Bruno los beso a los machos que se limpiaron las bocas con asco. Nos dieron de comer conejos asados que habían cazado a la madrugada y cuando ya nos sentíamos muy ansiosos por verles las vergas, se sacaron las camisas para que miremos los musculos y los tatuajes. Ellos no hablaban, a menos que dieran ordenes. No contestaban preguntas, no contaban nada de sus vidas, ni de los clientes que los atosigaban de dia y de noche.
Nos indicaron que dejaramos nuestras ropa en un armario y quedaramos en bolas, había dos grandes sillones envueltos enpieles hermosas, mullidas, allí nos culiarian, me imagine. 
Bruno conocia la rutina d elos leñadores, a ellos les gustaba investigar nuestros anos y lo hicieron. Se reian cuando veian que nuestros culos lucían bien cerrados. Con sus bromas en secreto, nos decían que iban a taladrarlas de tal forma que vendríamos recién el año siguiente. 

Fue asombroso ver que en el momento que se sacaron los pantalones, las vergas reventaba debajo de los calzones. Se sentaron y esperaron que Bruno y yo nos acerquemos a adorarles los monstruos. Mi amigo sabia como complacerlos y de rodillas empezó a moder la pija de uno de ellos, Kevin, muy alto y con un poco de barriga de tanto alcohol. Era tan grande que casi ocupaba todo el sillón. Bruno mordio la pija por un costado y la cabeza inmensa de la verga apareció por el otro lado. Mi amigo me invito a comerla y no demore nada en hacerlo. Pero en ese mismo momento, sentí dos manos fuerte queme atraían de mi propio culo hacia el otro sillón. Era Marcelo, mas adulto y de pelo en pecho, una belleza de macho.

Me llevo de la cintura y me puso boca abajo, para empezar a chuparme el mismo mi culo. Su lengua tenia una potencia descomunal, Jamas me habían chupado el orto de esa forma, me culiaba con la lengua. Con sus fuertes labios, me apretaba el ano, lo envolvía, lo tragaba, lo comia a placer. Me dio vuelta y me chupo la pija un rato hasta que le acabe en la boca, luego escupio mi leche sobre mi ano y metio dos dedos. Senti que me violaba, me dolia mucho, eran dedos gruesos. Grite pidiendo una tregua, no me la dio. Tiro mas saliva en mi culo y cambio los dedos por la pija. Senti la cabeza entrar de golpe y cuando yo suponia que iba a esperar unos segundos para que me adapte a la pija, empujo sin clemencia hasta meterme no menos de 20. 

Llore, implore que me deje acomodar el culo. Nada, empezó a culiarme con toda su fuerza. Bruno me pidió que me calmara, que me tranquilizara porque el ano se iba a adaptar en pocos minutos. Pero seguía llorando aterrado. 
Ya cariño, ya querido, vas a disfrutarla, espera un poco, calmate, me rogaba. Me esta matando Bruno, hace algo para que me haga descansar este monstruo, le rogaba. Pero Bruno sabia a lo que habíamos venido y donde nos habíamos metido. En las garras de dos leñadores que culiaban animales habitualmente. Cogernos a nosotros, era como cogerse una gacela, una oveja dormida, mientras estaban acostumbrados a culiarse lobas o leonas.
Efectivamente, mi ano fue estirándose y empece a sentir algo de paz cuando la verga finalmente entro mas de 30 centimetros y el macho se sento, me hizo que me clave totalmente la verga. Quede mirando a Bruno como disfrutaba con la pija de Kefir en la garganta. Lo envidie. Pero no sabia que esa fiera iba a destruirlo en segundos cuando le asiente la verga al mango a mi buen amigo que también lloro. `Pero no pidió descanso, ni paz, quería que lo sigan culiando. Volvi a envidiarlo. 

Marcelo siguió cogiéndome muy hermoso la siguiente media hora, sempre en silencio y disfrutando como yo. Ya totalmente calmado. Tenia el monstruo en las entrañas, totalmente colonizadas, dominadas. Pero se canso de tenerme sentado en cima, de modo que prefirió que yo me pusiera de rodillas en cuatro, para clavarme la pija otra vez de golpe y empezar a cogerme como un semental tratando de hacerle un hijo a una yegua
Esta vez me culio una hora sin parar. Jamas difrute tanto una pija, no me dolia en lo absoluto. Pero el tipo era una bestia de lujuria, asi que prefirió sacarme la pija y empezar urgarme con cuatro dedos el culo. 

Antes de que me diera cuenta de sus propositos, sentí un huracán invadiiendome el culo. Me había metido todo el puño ensalivado y solo con mis jugos, de modo que resulto una tortura. Grite, volvi a rogar una tregua y fue peor, me empujo todo el antebrazo en el orto. Senti que me llegaba su mano a mi garganta. Me estaba culiando en serio. Pense que me moria en segundos, me tapo la boca para que no gritara y empujo bárbaramente hasta el fondo para cubrir no menos de 30 centimetros de mis entrañas. Me desmaye y no me imagino la cantidad de tiempo que perdi el conocimiento. Apenas razone algo cuando desperte y vi a Bruno sentado sobre la pija de Kevin, y en el momento que Marcelo acercaba su verga para culiarle el culo de Bruno entre los dos machos. 

Mi amigo clamaba por que no ocurriera lo que sucedió, lo rompieron todo. Lo sangraron si piedad. Se lo cogieron con casi 10 centimetros de diámetro entre las dos pijas. Una entro entera, la otra mas de veinte. Tremenda cogida le dieron a mi amigo, que rogaba por mas pija, estaba desatado y quería tres vergas, Denme mas, por favor, quiero mas pija, rogaba. Y no podia creer lo que escuchaba, estaba disfrutando pero totalmente destruido, muy dolorido y sangrando. 

Mi sorpresa era tanta que me había olvidado que yo había tenido un puño en el culo y la brutalidad de los tipos, podria hacerme correr la misma suerte, de que me sangraran el culo. Entonces abri mucho mi cabeza y dilate el ano todo lo que pude. Esperando las dos pijas que saltasen del culo de mi amigo, en cualquier momento y el terremoto viniera para mi lado.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.