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Cruising en el cine porno

Soy llenito, nalgón, moreno y pasivo en la cama. Una tarde estaba muy caliente, así que decidí ir a un cine porno en el centro de la CDMX. Llegué un poco nervioso porque tenía mucho tiempo que no hacía algo así. 

Entré a la sala y di algunas vueltas y me sorprendió lo rico que estaba todo, weyes mamando, cogiendo, jalándosela. Me acerqué a una esquina donde estaba un chico bastante guapo con la verga de fuera, así que sin rodeos me hinque a mamar. De inmediato degusté ese rico sabor a verga (un poco de sudor, precum y orina) le empecé a dar una rica mamada, me tragaba capa centímetro de su verga, su sabor y olor me volvían loco hasta que por fin le saqué la leche. 

En eso vi que otro wey ya se había puesto a nuestro lado con la verga de fuera, así que le sonreí al chavo que acaba de venirse y le dije que me iba a comer otra. El otro chavo estaba rico, barbón y muy peludo, incluso su verga estaba súper peluda y tenía un olor y un sabor un poco más penetrante, que en cuanto lo percibí sentí como mi verga se mojó más de lo que ya estaba, así me igual me la empecé a tragar como el putito come vergas que soy.

Este chavo era muy rudo me impedía usar mis manos y me la empujaba hasta adentro hasta dejarme sin aire pero a mí me encantaba esa tortura y me aferraba a sus nalgas pidiendo que la empujara aún más en mi garganta, el olor de su verga peluda me volvía loco, bajé a chuparle los huevos y el sabor era delicioso, sus huevos sudados y llenos de pelos eran un majar, volví a meterme su verga en la boca y se la empecé a mamar rápido y profundo, él empezó a gemir delicioso y me aventó un chingo de leche que traté de mantener en mi boca lo más que pude antes de tragármela para saborearla bien. Su verga seguía dura así que no me la saqué de la boca, hasta que me dijo “te preño?” Yo sin dudar me levanté, me di la vuelta, me bajé los pantalones y el bóxer, me puse saliva en el culo y me clave su verga. En cuanto la tuve dentro el wey me empezó a taladrar el culo. Se acercó otro cabrón y se nos puso enfrente, traía la verga de fuera y la tenía bien gorda, se la empecé a jalar y como pude me empiné a mamársela, yo creo que se chupé rico porque se vino luego luego.

El otro wey me empezó a dar más duro y me preñó bien rico y otra vez se vino bastante, sentí un buen de leche que se me escurrió por las piernas. El wey me besó en el cuello, me dijo “gracias puto, estuvo bien rico” se subió el pantalón y se fue. Yo para ese momento ya había recibido los fluidos de tres cabrones, así que me senté en una butaca a jalármela, pero otro wey se acercó, se la sacó y pues yo me arrodillé de nuevo a mamar, esta vez me masturbé mientras se la chupaba y exploté riquísimo. Como ya estaba cansado y bien cogido, ya no desleché a este wey y me salí del cine, estaba súper sudado y apestoso a verga de 4 cabrones. Todavía llegue a la casa a picarme el culito con mi dildo y me la volví a jalar, me bañé y descansé riquísimo para ir a trabajar al día siguiente.

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.