Ese miércoles tenía que ir al trabajo, pero decidí inventar algo para no ir, les dije que me sentía muy mal. Nunca faltaba al trabajo, así que una mentirilla así, iba a ser creíble.

Para ese entonces, yo vivía con mi mejor amiga, pero ella trabajaba y volvía a eso de las 8. Ya a las 3:30 yo ya había almorzado y hecho el aseo, así que decidí tirarme un rato a la cama para buscar algo en Grindr ya que tenía que aprovechar que estaba solo. 

En Grindr, por lo general, busco a ver si sale sexo oral, dicen que soy bueno en eso, que la mamo muy rico, y en verdad, me gusta mucho jijiji. Así que en mi perfil tenía “Mamo Rico”, y eso funcionaba a veces, quizás no con tipos tan guapos, pero bueno, yo no buscaba eso, solo buscaba entregar un momento de placer haciendo algo que me gustaba mucho, chupar pico. Ahora, si eso daba para algo más, yo feliz jajaja.

Tenía tiempo, pero no tanto, por que en la mañana me había organizado para que a las 5:30 pudiera asistir a mi clase online de inglés. Eran las 4:00 aprox y me habla un tipo, no tenía foto, pero tenía un emoticon del diablito morado y su edad, tenía 21 años.

En ese entonces yo tenía 26 años, y siempre me habían gustado mayores a mi, entre 27 y 35, pero llevaba unos pocos meses conociendo chicos más jóvenes que yo, y me estaba gustando jejeje. 

Bueno, este tipo me habla y me manda una foto. Estaba acostado, con un pantalón de buzo puesto, y la polera un poquito levantada, se le notaba un buen cuerpo y un paquete que prometía.

Me gustó que no mandara fotos de su pico altiro, así la conversa se hacía más interesante. La verdad, yo no soy tan lindo, y soy gordito, por lo que se lo dije y le mande fotos, y dijo que no había problema, y en mi caso, no ver su cara, pero ver ese buen cuerpo, me llamó la atención enseguida, me calenté, y lo invité. Lo llamaremos… Sebastián.

Me dijo que no podía en ese momento, porque estaba donde un amigo, pero que podía tipo 5:00. Yo le dije que me complicaba la hora por que tenia mi clase de inglés, pero estaba tan caliente que cambie mi clase para las 6:30, así que le dije que lo esperaba a las 5:00.

Entonces me fui a duchar, me lave como corresponde, y espere. Se hizo muy largo todo, estaba muy caliente. Y dieron las 5:00… las 5:10… las 5:20… y no aparecía, no se conectaba tampoco… ¿Se habrá perdido?, ¿Habrá sido una broma? (porque, lamentablemente, hay gente muy aburrida que ya me ha hecho ese tipo de bromas). Eran las 5:30 y nunca apareció. Estaba muy picao, y si me ponía a buscar algo, iban a dar las 6:30 y no podría ir a mi clase de inglés. Así que decidí no buscar más.

A los pocos minutos, me habla otro tipo, lo llamaremos… Roberto, era como de mi edad, de muy bonita cara y con algo de panza, como me gusta. Me dice que anda muy caliente, y que le gustaría probar mi mamada. Se notaba que era algo más express y rápido, así que lo invité. Estaba como a 5 minutos aprox.

Mientra él venía, yo me alistaba, y en eso, me habla Sebastián, pidiéndome disculpas, pero que había tenido un problema en donde su amigo, pero que ya venía en camino a mi casa, tambien estaba cerca, como a 7 minutos… ¿Qué mierda hago?… Ambos venían al mismo tiempo… en un momento pensé en decirle a Roberto que no viniera, pero me daba pena, así que… ¿Por qué no intentar un trío?

Primero, le conté muy rápidamente la historia a Sebastián, le ofrecí el trío, y aceptó sin preguntarme nada de Roberto. Luego, le pregunté a Roberto si le tincaba, le dije que “justo me había hablado otra persona”, y que podríamos hacer un trío, y Roberto me preguntó si tenía una foto de él, pero le dije que no, pero terminó aceptando igual.

Estaba nervioso, primera vez que hacía un trío en mi propia casa… tocan el citófono, y era Roberto, me gustó desde que lo vi, era muy guapo de cara. Era como de mi estatura o un poquito más alto, unos 1.73 cms aprox.  Lo llevé a mi pieza, un poco nervioso, no había mucha conversa.

Él venía del trabajo, así que se sacó su chaqueta o cortaviento que tenía y se quedó en camisa, y le dije que esperaramos a Sebastián, que estaba por llegar.  Suena el citófono, era él, Sebastián. Llegó, algo apurado y como con cara de “disculpame”, y pff, lo perdone altiro, era muy guapo, muy mino. Buen cuerpo, quizás un poco más bajo que yo, y delgado. Lo llevé a mi pieza, donde esperaba Roberto, así que se saludaron.

Yapo, los tres en mi pieza, todos nerviosos, pero yo era el de la idea, así que tome el mando, me arrodille, y los empecé a tocar a ambos por encima del pantalón. A Sebastián se le paró al tiro, Roberto quizás estaba un poco más nervioso.

Desabroche primero el pantalón de Roberto, y luego le baje el pantalón de buzo a Sebastián, los toquetie por encima de sus boxers, los olía, pero Sebastián se apresuró a sacar su maravilloso pene. Medía unos 18-19 cms, era muy bello, tenía unos pelitos ricos, me puse a mamarlo enseguida mientras masturbaba a Roberto, a quien ya se le había parado. Sebastián tiraba su cabeza para atrás, eso me decía que le gustaba, y luego me miraba, le gustaba verme como mamaba su pico.

Luego me fui por el de Roberto, él la tenía un poco más chica, pero me gustaba, quería hacerle sentir que en ese momento el porte no importaba, así que me quedé mucho rato mamandoselo, mientras ambos me acariciaban la cabeza. Iba y volvía, el pene de Sebastián, y el pene de Roberto, estaba en mi salsa en ese momento.

Los empuje suavemente a mi cama, con los pantalones abajo, no se los sacaron, y mientras se lo mamaba a uno, masturbaba al otro, y de repente, se comienzan a besar, fue muy hot verlos hacer eso mientras yo lamía sus bolitas y sus cabecitas con mi lengua, a Sebastián era más fácil mamarselo y pajearlo al mismo tiempo por que la tenia grande, y le encantaba, se la mamaba rico, casi podría comérmela entera, usaba mucha lengua, lo masturbaba subiendo y bajando mi mano a la vez que se la chupaba, sabía que le gustaba, sus ojos y como me miraba me lo decían todo.

Roberto era más tímido en eso, pero quería que se sintiera cómodo, se la mamaba, me cabía toda en la boca, intentaba pajearlo y tocarle las bolas mientras se la chupaba, le gustaba, pero no me miraba tanto, era más tímido, pero Sebastián me ayudó, así que por unos momentos, le hicimos una mamada doble.

En una de esas me levanto para poder mamarselo a Sebastián pero de una forma que me gusta mucho, es como casi haciendo un 69, así puedo meterme con mayor facilidad el pene y poder tragarmelo completito, así que lo hice, y woow, terminaba tosiendo después de hacerlo, pero a Sebastián le encantaba, y me di cuenta de que él quería algo más, porque empezó a tocarme el culito por debajo del short que llevaba, me tomaba la cabeza para que siguiera mamandosela, y yo me la tragaba toda, pero no podía dejar a Roberto solo, así que nunca deje de mamárselo a ambos.

De vez en cuando, volvía a hacer lo mismo con Sebastián, me levantaba, y me metía esos 18 cms por mi garganta, pero en una de esas, me tropecé y me doblé el dedo. Me dolió mucho, pero yo quería seguir, así que seguí. Ellos se besaban, a mi me daba un poco de envidia, porque nunca me dieron uno jajaja, pero bueno.

Al rato, después de mucho mamar, se levanta Roberto y dice que se quiere ir en mi cara, así que Sebastián se levanta y se ponen a pajearse mientras Sebastián me toma del pelo y me tira la cabeza para atrás, y así echarme toda la lechesita.

Yo les voy tocando sus bolitas mientras se pajean, y de repente, ambos terminan juntos en mi cara, me llegó en la boca, en los ojos, me trague lo que pude, y luego los miré y sonreí. Estaba muy caliente, había sido una muy buena mamada, buenos picos, y buena lechesita.

Roberto se tenía que ir, y Sebastián al parecer no tenía prisa, pero creo que se fue porque no lo invite a quedarse un rato más jajaja, error mío, pero bueno. Finalmente no fui a mi clase de inglés, se me hizo tarde, así que tuve que cambiarla para otro día.

Al día siguiente tenía mi dedo hinchado (a las semanas fui al médico, porque se hinchó mucho), pero había sido una medalla de guerra, de una guerra de espadas bien rica. En la noche de ese siguiente día, y para sorpresa, me habla Sebastián, quería verse de nuevo, pero me pidió que nos viéramos solos, que le había gustado mucho.

Así que coordinamos un día, pero bueno, eso da para otro relato, ya que en los siguientes 4 meses, nos veíamos 2 o 3 veces a la semana e hicimos muchas cosas deliciosas.

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