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Mi camino hacia la lujuria

Desde que tengo memoria siempre he Sido un chico especial, desde los 8 o 9 años empecé a sentir atracción sexual por todo ser humano con el que pudiera tener sexo. Actualmente tengo 24 años y tengo un primo de 20 con el cual comparto una vida normal como primos normales, pero en un punto de nuestras vidas no todo fue siempre así.

Ésto comenzó cuando yo tenía 10 años y el 6, no recuerdo con exactitud la razón pero por alguna cuestión el y yo estábamos solos en su casa, más específico viendo una película en su cuarto. Cabe aclarar que yo al ser un niño más «despierto» por así decirlo, ya empezaba a tocarme a esa edad aunque obviamente, las descargas no eran tan abundantes, ya empezaba a salir un poco de ese líquido de mi pene que me generaba demasiado placer al ser las primeras veces. Volviendo al tema, ese día mi primo estaba de espaldas hacia mi, mostrando su culo pequeño y demasiado blanco de forma inconsciente, yo al verlo aunque tenía 10 años empezaba a ponerseme dura y poco a poco me empecé a acercar a sus nalgas hasta que empecé a tallarle toda mi verga, recuerdo preguntarle si podía bajarle su pants y agarrarle las nalgas así desnudas a lo que el de manera nada renegada acepto, esa vez recuerdo sentir por primera vez un placer inimaginable, tal vez la causa de mi lujuria, sentí un placer tan extremo y delicioso que desde las 2:00 de la tarde que más o menos empezó eso hasta las 9:00 de la noche que nuestros padres llegaron me lo estuve cojiendo y así fue durante mucho tiempo hasta que la mejor parte llegó.

El cumplió 11 años, yo con 15, llevabamos demasiado tiempo en esto, sabíamos que cada que nos veíamos era para cojer todo el día, cuando el cumplió esa edad, me quedé con el una noche como de costumbre, empecé a tocarle la verga pero le sentí un bulto mucho mas grande y grueso, así que sin esperar más me baje a quitarle los pantalones y cuando se la saqué quede fascinado, me enamoré desde el primer instante, lo había visto desde niño, desde que su vrga media solo 8 centímetros, ahora lo veía, y tenía una hermosa vrga de entre 14 y 15 centímetros. Yo quedé fascinado , era impresionante para mí ver a un niño de esa edad con tremenda vrga y mas un niño al cual le habia conocido ese pedazo desde que era un pequeño guisante, no dormimos esa noche, pase toda la noche mamandosela y el como hue principiante, me cogió toda la noche, pasé toda la noche exprimiendolo hasta que no había más, ahora los papeles se habían invertido, ya no me lo cojia yo a él, él me cojia ami ahora, comimos mutuamente y nos saciabamos nuestra lujuria entre nosotros, era mi turno de devolverle el favor. Así fue mucho tiempo de nuestras vidas hasta exactamente cuando cumplí los 20 fue cuando dejamos de hacerlo, no se la razón realmente, ambos ya nunca pusimos iniciativa y lo dejamos en el olvido, nunca hablamos de ello y jamás se lo contamos a nadie, actualmente nos llevamos de maravilla y siento que en parte fue por ese lazo tan grande de leche y lujuria que formamos desde niños, sin embargo no descarto que algún día vuelva a suceder y si sucede sé que lo disfrutaré tanto como las primeras veces.

Estás fueron las mejores experiencias de mi vida ya que aparte de todo esto, el siempre tuvo buen culo, un buen culito de hombre formado y paradito, demasiado blanco y lampiño sumado de una vega enorme que amaba comerme, yo no poseía la vrga más grande del mundo pero sabía usarla para hacerle babear de placer, sumado a qué mi culo desde niño siempre fue muy voluminoso y grande (sufría bullying en la primaria por eso), ya se imaginan las cojidas que nos poníamos uno al otro, siempre disfrutadas y sucias y perversas como se pueden imaginar 

error: ¡Hey! Jálatela, no te los lleves.